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artículos, escritos y demás piezas perfectamente obviables perpetradas por Javier Armentia

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2020-03-23
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Adelante (#MILENIO @noticiasNavarra)
2020-03-23

Una semana de confinamiento. La columna del lunes 23 de marzo de 2020, MILENIO en Diario de Noticias.

Seguro que ya han leído, escuchado o visto todo lo que jamás pensaron antes que podrían llegar a hacer. Y habrá nuevas invenciones, campañas, exabruptos y noticias. En un escenario que es peor de lo que imaginábamos y posiblemente mejor que el fin del mundo. No es consuelo, simplemente constatación. Llevo toda la semana con demasiado tiempo pensando en qué escribir aquí y qué no, cómo encontrar un ángulo diferente, una preocupación que quería narrar. También pensé en negarlo o en evadirme, hablar de otra cosa. No sería lógico tampoco. Como miro habitualmente el mundo desde el prisma de la ciencia, y en esta crisis la ciencia cuenta muchas cosas, es cierto que podría plantearles hoy precisamente eso: cómo necesitamos en ciertos momentos que la ciencia nos aporte las certezas que la inquietud o el miedo necesitarían para disminuir. Y entonces llega la ciencia, que jamás en la historia había estado tan expuesta al público escrutinio, viviendo en directo sus procesos inciertos y a menudo errados, aprendiendo con todo el mundo mirando por encima del hombro de cada uno de los pasos que se dan, y no sabe decir si una curva se aplanará pronto o tarde, o si lo hará antes de que el sistema se sature.

Ojo, quizá es el tiempo de recordar que al olmo no se le pueden exigir peras. O más bien que después de tenerlo seco y malcuidado no podemos esperar que los brotes sean abundantes. Aunque no fuera el caso, que tampoco son buenos tiempos para las metáforas. Lo cierto es que no podemos sino seguir intentando buscar soluciones. Vendrán, no lo dudo. Pero mientras tanto queda una sociedad que se rige por normas que la emergencia está poniendo en cuestión. No es cosa de la ciencia, sino de toda la sociedad. Resiliencia, algo que podemos crear entre todas. Que debemos hacer posible. Todos.


Nota:
El pasado miércoles 18 de marzo, celebramos a puerta cerrada una tertulia en la Biblioteca de Navarra, de esa serie mensual que llamamos "Núcleo de Conversación" y en la que me acompañan Joaquín Sevilla de la Universidad Pública de Navarra e Ignacio López Goñi, de la Universidad de Navarra. Esta vez nos presentó Asun Maestro directora del servicio de bibliotecas del Gobierno de Navarra, todo un lujo. Se grabó en vídeo y en esa hora hablamos de muchas cosas, bajo el título de "Ante todo, mucha calma". Aquí en youtube:

2020-03-23 22:05 Enlace
2020-03-16

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De cuando la peste (#MILENIO @NoticiasNavarra)
2020-03-16

Mi columna en el DIARIO DE NOTICIAS, Milenio, en el primer día de confinamiento con la cosa del coronavirus.

Corría el año 1599, Pamplona estaba asolada por la peste. No era la única población que la sufrió ese invierno, dicen que venía de Santander y luego de Estella, que unas pulgas portadoras de la bacteria Yersinia pestis fueron el vector. Un fraile franciscano, cuentan las crónicas, tuvo una revelación y le convenció al obispo para que la población portara en el pecho unas insignias con la corona de espinas y las cinco llagas de Jesucristo. Aquellos que portaban las cinco llagas sobrevivieron. Eran tiempos difíciles, claro, y la peste es mucha enfermedad, con una mortalidad del 80%. Sin embargo, un año más el ayuntamiento habría repetido el tributo de las cinco llagas en jueves santo, porque por esta tierra ciertas tradiciones son como leyes y desde 1600 estas cosas se vienen repitiendo sin chistar. Ahora las leyes y decretos son otra cosa, ciertamente, aunque no me tiren de la lengua que con los días de confinamiento uno irá desarrollando, previsiblemente, más vitriolo en los textos.

He usado el potencial simple porque el tributo no será posible: se ha suspendido toda actividad pública y los oficios y procesiones de semana santa son algo que se pospondrá, aunque la conferencia episcopal, reticente, intentaba aún salvar algo aludiendo a que en las epidemias también está dios. Yo pensaba que iban a editar insignias con las cinco llagas, nunca se sabe el poder balsámico de las acciones humanas. Por eso quizá el domingo se convocó a la gente a cantar el riau riau como símbolo de unión pamplonesa. En el fondo, cuando una peste llega, aunque sea con medios de comunicación en vivo y en directo como esta Covid-19, necesitamos sujetarnos a algo: insignias, cantos, aplausos o rollos de papel higiénico. De una u otra manera sirven de ancla a lo que era la civilización antes del caos.

2020-03-16 23:14 Enlace
2020-03-10

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Perseverancia (#MILENIO @NoticiasNavarra)
2020-03-10

La columna MILENIO, del lunes 9 de marzo de 2010. En el DIARIO DE NOTICIAS.

Cada dos años la Tierra y Marte se ponen a tiro, por así decirlo, y es más sencillo poder mandar naves para investigar el planeta rojo. Un planeta que imaginamos hace siglo y medio con sus habitantes y todo, que potencialmente hasta nos podrían invadir, aunque la realidad es que llevamos casi un siglo sin parar de lanzarles naves para estudiarlo mejor. Este fin de semana la NASA ha dado finalmente el nombre al vehículo que rodará por Marte, dentro de la misión Marte 2020 que se lanza a mediados de julio, a través de un concurso escolar. Y la elección ha sido Perseverancia", después de Espíritu y Oportunidad que llegaron en 2004 o Curiosidad que sigue investigando el planeta desde 2012. Suena un poco a que hay en el nombre alguna segunda intención, o cierta ironía vistos los tiempos que corren tan infantiles en la gestión de la cosa pública estadounidense. Cuando los políticos actúan como niños veleidosos y maleducados, la NASA invoca el esfuerzo y la constancia, la perseverancia, para ver si nos centramos. O igual no, simplemente es un nombre con el que se da un poco de publicidad a un trabajo interesante pero que fácilmente se pone en cuestión cuando el interés de lo público se centra en algo más inmediato o de mayor beneficio. Y la investigación científica, conocer cómo son las condiciones de este vecino del Sistema Solar para, en el futuro, plantearnos ir por allí a conocerlo o incluso invadirlo, parecen ese tipo de cosas que fácilmente se convierten en un gasto prescindible. Así que queda muy bien que la NASA tenga perseverancia, y la reclame como valor, porque solamente con tesón se consiguen las cosas. Shakespeare decía que si el ser humano fuera constante, sería perfecto. Quizá lo podamos extender a ser perseverante y, así, esforzarnos en llegar a serlo. A intentarlo.

2020-03-10 07:45 Enlace
2020-03-03

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La cara, el espejo del alma (#MILENIO @NoticiasNavarra)
2020-03-03

Publicado el lunes 2 de marzo de 2020. MILENIO, Diario de Noticias.

En una tertulia tangencial en la que participo en Radio Nacional se planteó hace unas semanas lo poco que sonreímos por la calle. O en el transporte público. Cierto que cada vez más la gente está mirando su pantalla, y responde a lo que está viendo en el móvil. A su aire, quiero decir, sin tener en cuenta que está en un entorno con más gente. Pero normalmente la gente va con una expresión entre agria y neutra, pocas veces se ven sonrisas, tanto que a mí, que intento poner una cara amable y alegre cuando estoy en público porque necesito pensar que el mundo no es tan mierda como para además poner cara vinagre, a veces se me queda un poco colgada la sonrisa, casi rictus entonces, al ver lo que me devuelven los pasajeros de la villavesa. Cada mañana coincido, eso sí, con alguna mujer llevando a sus críos al cole, y no digo mujer como genérico, sino específicamente, y siempre hay miradas cariñosas y risueñas. A uno le redime un poco de esas miradas graves que recorren el interior del vehículo como las luces de una penitenciaría que intentan encontrar si alguien pretende escaparse de allí.

Lo cierto es que no tenemos tantas expresiones reconocibles, y con el auge de las inteligencias artificiales se está viendo que tampoco sabemos cómo enseñar a las máquinas a reconocerlas. Hace decenios la psicología intentó reproducir las emociones a partir del análisis de características faciales, y esas marcas servían para clasificar los algoritmos de reconocimiento. Lo que pasa es que incorporan sesgos y errores que a veces vuelven a esos sistemas ineficientes. Es decir, que el asunto de las expresiones faciales es intrínsecamente más complejo de lo que pensábamos. A pesar de eso, cuando alguien sonríe en público, indudablemente crea un espacio más amable. Lo notamos inmediatamente. Deberíamos hacerlo más.

2020-03-03 19:25 Enlace
2020-02-25

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Hipopótamos y coronavirus (#MILENIO @NoticiasNavarra)
2020-02-25

Publicado el lunes 24 de febrero de 2020 en MILENIO, Diario de Noticias.



En el esplendor de su imperio de la coca Pablo Escobar montó en la Hacienda Nápoles un excéntrico (aunque normal en su universo excéntrico) zoológico con cuatro hipopótamos africanos que llevó a las cercanías de Doradal, junto al majestuoso río Magdalena. Luego pasó lo que pasó, posteriormente esa hacienda se convirtió en parque temático y mientras tanto los animales encontraron un país delicioso y adecuado para vivir, sin depredadores naturales y así ahora son posiblemente ya ochenta, que además se van desplazando por el río y encontrando más lugares que ocupar. Se han publicado estudios de ecología que proyectan un futuro de una población de cerca de un millar de ejemplares, sin saber cómo se adaptará ese ecosistema a la presencia de animales que consumen ochenta kilos de hierba al día.

Ya desde hace años se comentaba el absurdo de que existen más tigres en casas de ricos y en zoológicos en Estados Unidos que los que malviven en estado salvaje. Tres veces más, de hecho. Lo curioso es que muchos de estos tráficos animales, que ahora suelen ser ilegales, se realizaron simplemente porque el dinero mueve montañas. Y porque es cada vez más sencillo desplazarse por el mundo. Así que la globalización nos trae mejillones cebra, mosquitos tigre, avispas asiáticas y especies vegetales invasoras. Ahora vemos la emergencia de un virus que acaba de aprender a infectar a los humanos, ese coronavirus que en breve (ojalá me equivocara) será declarado pandemia con varios focos poco controlados. No va a ser el fin del mundo, afortunadamente, y posiblemente en unos meses se controlará lo bastante como para dejar de abrir los informativos. Pero será, como los hipopótamos colombianos, muestra de que los problemas globales los estamos facilitando nosotros con el descontrol global. ¿Dónde dejaron el manual de instrucciones del mundo?

2020-02-25 09:15 Enlace

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