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la boca
artículos, escritos y demás piezas perfectamente obviables perpetradas por Javier Armentia (@javierarmentia por algunas redes)

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2023-11-27
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Las manchas del Sol
2023-11-27

Hoy lunes 27 de noviembre he publicado una columna muy astronómica en el Diario de Noticias

Ayer vimos el Sol desde la explanada del planetario para conmemorar sus primeros 30 años. Había muchas manchas en el disco, donde el gas está más frío por un complejo juego de campos magnéticos y movimientos del gas caliente. Por cierto que uno de los inventores del primer planetario que comenzó a funcionar ahora hace un siglo fue el astrónomo Max Wolf, que da nombre a ese número que mide la actividad de nuestra estrella. En esos años, en la India, un físico bengalí llamado Meghnad Saha desarrollaba una ecuación que relacionaba la abundancia de elementos en un gas con la ionización térmica; algo que utilizó una joven astrónoma, Cecilia Payne, que en 1923 consiguió una de las primeras becas científicas destinadas a mujeres, para descubrir algo inaudito. Lo publicó, no sin controversia (posiblemente el que fuera una mujer quien enmendaba la plana a la ciencia de los señores astrónomos no era ajeno a ella) en su tesis doctoral de 1925, cuando el primer planetario alemán comenzaba sus sesiones al público. Resulta que el Sol y las estrellas no tenían la misma composición que la Tierra, como se pensaba: eran principalmente Hidrógeno y Helio, con trazas de los demás elementos. Solo así se podía entender lo que observábamos al analizar su luz, como aparecía en los espectros de las estrellas analizados en Harvard por un grupo de mujeres pioneras de la astrofísica. Me encanta pensar que la divulgación astronómica que hacemos en el planetario es hija de gente así: mujeres que no podían entrar en los observatorios pero que trabajaron durante años para entender cómo es el cosmos; astrofísicos indios que habían sufrido la discriminación colonial inglesa hasta en la universidad... Gente convencida de que a pesar de todo la ciencia merece la pena y que podemos contarla a todos los públicos.

2023-11-27 16:43 Enlace
2023-11-13

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Viaje al futuro de la astronomía
2023-11-13

El otro día, en #NaukasValladolid, un día entero de ciencia con charlas y propuestas muy variadas bajo el lema de "La ciencia del futuro", me invitaron a hablar del futuro de la astronomía, o de la astronomía del futuro. Y yo encantado, aunque ya tenía el convencimiento que hablar del futuro de algo es condenarse a no prever lo importante y simplemente proyectar un posibilismo que no da demasiado de sí.

Y la astronomía es especialmente cruel para los augures. Que es de lo que hablo en la charla que puede verse más abajo en youtube. Todo esto fue posible gracias al Parque Científico de la Universidad de Valladolid, a la Universidad de Valladolid, a la Diputación de Valladolid y al Teatro Zorrilla, que es una cucada y un sitio estupendo para disfrutar sobre el escenario y en la butaca. Ah, y sobre todo a Naukas, que lo ha hecho posible un año más, y van seis ediciones. He de confesar que otros años me lo he perdido porque siempre me pilla en pleno ataque de las semanas de la ciencia en Navarra, pero este año acudí y descubrí que era cierto lo que me contaban: que el ambiente es estupendo, que las científicas y científicos universitarios que dieron sus charlas demostraron el gran valor de atreverse a hablar ante la gente con su propio idioma, que el público está disfrutando siempre cuando le cuentan historias sabrosas (y las de la ciencia sin duda lo son), es público que llenó el teatro y que se pasó el día exigiéndonoslo todo y dándonos mucho más, con una calidez que hace que a uno se le escapen las ideas... en el buen sentido, quiero decir.

Bueno, a lo que iba. Me encontré con que el astrónomo director del Observatorio de Harvard, Edward Pickering, había escrito en 1910 un artículo de divulgación llamado precisamente "The future of Astronomy" en Popular Sciences Monthly (el enlace lleva al artículo en el Proyecto Gutenberg). Por supuesto Pickering no imaginó que el tamaño del universo sería mucho más grande, ni predijo la llegada de la relatividad o la mecánica cuantíca. No imaginó la energía nuclear pero tampoco la evolución estelar explicada como interacción de la materia y la energía en el núcleo de las estrellas. Tampoco la radioastronomía ni la astronomía en otras regiones espectrales. Ni los ordenadores ni... bueno, claro, tampoco los viajes espaciales y que se llegaría a la Luna.

Encontré luego que a comienzos de los años 70 la Academia Nacional de Ciencias de EEUU encargó a un equipo de astrónomos que hablaran de la astronomía y astrofísicas del futuro y que publicaron eso en una serie de libros, el primero "Astronomy and Astrophysics for the 1970s", del que hizo un resumen uno de los ponentes, Jeese Greenstein en un artículo que titulo, imaginen cómo: "The future of Astronomy" (PDF). No llegó a prever la llegada de los CCDs ni los telescopios espaciales, ni internet, ni las colaboraciones internacionales como el EHT. Pero desde luego no contaron con la materia oscura (algo demasiado exótico y controvertido entonces) y menos con la energía oscura ni las ondas gravitacionales ni el porrón de planetas extrasolares que se descubrirían a partir de los 90... No hablaron de cómo revolucionaría la astronomía el poder hacer de verdad una ciencia abierta (arXiv ya a finales de los 80), ni hablaron de ciencia ciudadana ni se preocuparon por el colonialismo y estos temas de diversidad e inclusión en las astronomía.

El pasado mes de agosto se publicó un número especial de la revista ASTRONOMY dedicado al medio siglo de esas predicciones y pidieron a gente de la astronomía que hiciera unos nuevos pronósticos: "Predictions for the next 50 years of astronomy".

Sé que dentro de medio siglo alguien leerá las predicciones actuales y sonreirá porque lo importante de este próximo medio siglo de astronomía será precisamente lo que no habían pronosticado los expertos. Yo me comprometí a contarlo (bueno, al menos en 20 años que lo mismo podría llegar a estar todavía vivo).

Aquí el vídeo, a ver qué os parece.



Ah. Por si alguien quiere, las diapositivas que usé están en una presentación de google y contienen notas con enlaces a las fuentes y las fotos, por si a alguien le interesa:

VIAJE al futuro de la astronomía".



2023-11-13 19:30 Enlace
2023-11-06

)

Dos columnas con un mismo título: PROGRESO
2023-11-06

Han salido estos dos últimos lunes en #MILENIO, mi espacio de opinión en la contraportada del Diario de Noticias. Progreso (1) el pasado 30 de octubre de 2023 y Progreso (y 2) el lunes 6 de noviembre de 2023. Aquí las pongo juntas:

Progreso (1)
29·10·23 | 21:05

Llevo veintipico años rellenando esta columna semanalmente en el Diario de Noticias. La llamé MILENIO porque entonces parecía que cuando llegara el nuevo siglo todo iba a ser diferente. Algunos, por entonces, hablaban del fin del mundo, del fin de la historia, del fin de todo… Otros estábamos ya convencidos de que o tomábamos las riendas de la responsabilidad y avanzábamos en la equidad y la igualdad para todos los seres humanos o nos iba a ir mal. Nadie nos hizo caso, al menos no demasiado, porque aunque se fueron fijando objetivos (primero del milenio, luego del desarrollo sostenible) o abriendo agendas y protocolos internacionales, lo cierto es que las cosas mejoraban por un lado (que los pobres lo sean menos) pero muy poco, mientras que las diferencias por el otro (que los ricos lo son cada vez más) descabalgaban cualquier desarrollo justo, ahondando las brechas sociales y territoriales. En aquellos noventa hablábamos del norte y del sur, de la opulencia y el subdesarrollo. Ahora da un poco vergüenza decir estas cosas porque hay pobreza en todos los puntos cardinales, en medio de cualquier ciudad; a la vez la ostentación y la burricie son emblema de élites de todo lugar, también de países en el fondo de la lista del producto interior bruto.

Es decir, que tanto tiempo que va pasando y siempre se queda uno como espectador pensando en qué curiosa es nuestra civilización empeñada en caminar hacia el abismo pensando que lo importante es seguir adelante, acumulando estandartes de modernidad y dejando el camino lleno de basura a nuestro paso. Es difícil negar que hemos progresado, pero ni ha sido todo el mundo de la misma forma ni ese progreso ha supuesto necesariamente vivir mejor los que peor lo hacían. Esos son los que siguen mirándonos con incomprensión cuando hablamos de progreso.

Progreso (y 2)
05·11·23 | 19:30

Sigo hoy reflexionando sobre esa idea del progreso, que el pasado lunes me quedé corto. En los últimos años ha habido una línea de pensamiento que ha abrazado la idea de que, a pesar de los pesares (y son muchos los pesares, todo hay que decirlo), el progreso existe. Es decir, que vivimos mejor que nunca se ha vivido, que cuando miramos unos decenios al pasado encontramos más pobreza, menos calidad de vida, menos libertades. Así, en conjunto, el mundo ha ido progresando y es difícil negarlo. Varios autores abanderan esa idea, apostando por el conocimiento y la ciencia que han ido mejorando la situación de las personas más pobres. Además hay un sentir global por un desarrollo sostenible que apuesta por la educación, la cultura y el bienestar incluso en aquellos lugares donde la intransigencia ideológica han establecido cavernas autoritarias. Se trata de ver el vaso medio lleno. Pero se olvida a quienes lo tienen vacío o, peor aún, obvia que otros acumulan enormes cisternas de bienestar.

Porque no podemos ver como progreso el incremento del PIB sin tener en cuenta la educación, la sanidad o la esperanza de un futuro mejor de tantos miles de millones de personas que no lo van a tener. Es algo cruel: mejor no progresar así, mejor poner el acento en la equidad para un mundo que sigue siendo injusto, en los derechos para quienes no acceden a los servicios básicos, en la moderación y el decrecimiento de quienes estamos consumiendo el planeta. Eso sería el progreso pendiente, el de la justicia. Ese progreso de verdad va a exigirnos que consumamos menos, que seamos más responsables, que aparquemos los delirios desarrollistas porque no podemos asegurar su extensión a todo el mundo. Esta aldea global lo necesita cuanto antes.

2023-11-06 19:15 Enlace
2023-08-07

)

No me canséis, por favor (elegía a la divulgación)
2023-08-07

Esto va a ser una homilía de lunes, por aquello de que estoy de vacaciones en mi columna del periódico y así puedo escribir de otras cosas y con menos restricciones de espacio. Iba a ser un simple toot en Mastodon, pero no me cabe. Así que ahí va...

De verdad que intento mantener la atención viendo un vídeo en youtube de divulgador medianamente espídico y exageradamente verboso contándome algo, sea un presunto hallazgo sobre superconductividad en condiciones normales, militares viendo extraterrestres y conspiraciones o tantas otras cosas. Me pasa siempre lo mismo: en unos pocos minutos acelero el reproductor porque ni me da la vida para tanto tiempo y además la densidad de información suele ser escasa (comparada con un texto bien estructurado: soy boomer y me reivindico, queridas).

Pero escuchar a alguien a 1,25x o a 1,5x no mejora, porque van pasando los minutos y descubres por la barra de reproducción que aún queda meda hora o a veces más y todo se compone de lugares comunes, información ya escrita hace mil años, comentarios simples aunque llamativos y mucha mucha gana de lucir palmito mirando a la cámara como si pretendieran hipnotizarnos. A eso le añadimos efectos de pantalla de esos odiosos (soy boomer, ya lo dije, y la televisión de Valerio Lazarov tuvo su gracia a finales de los años 70: no necesito insertos ni zooms ni efectos sobreimpresionados para darme cuenta de que algo sea interesante. No lo es, además).

Total que acabo por largarme. A veces uso herramientas de transcripción de los textos para recorrer en diagonal el discurso y confirmar que tampoco han dicho nada que no estuviera ya escrito. Además tampoco me convencen de que sean ellos más relevantes que los otros miles de personajes que en ese mismo momento están haciendo sus vídeos igualmente poco relevantes. Más aún, ese adanismo de los influencers, esa necesidad de venderte cualquier cosa como si ellos fueran los primeros en la historia humana en darse cuenta de algo o en contarlo me estomaga. Un poco de cultura, queridos, de verdad... (vale, soy boomer, pero si seguís pensando que todos mis argumentos se explican en que ya he pasado de los 60 años, hacéroslo mirar, bonitos, porque igual resulta que sois incapaces de reconocer que el mundo existía antes de que abrierais vuestro canal de youtube).

No digo que no haya cosas chulas y trabajos notables de síntesis y contexto de las novedades científicas y sociales. Tengo en mi menú semanal de visita al Tubo varios canales en los que el contenido, las maneras y el trabajo de los guiones añade elegancia y sube el nivel de calidad. Aunque no me guste el formato, merecen la pena. Qué le vamos a hacer: así son los tiempos y así son las formas que han decidido que se deben hacer estas filigranas. Pero cansa: igual que fue una novedad refrescante en la tele incorporar a la cámara, todos alabamos cómo funcionó en The Office, pero luego llegaron otras quinientas series copiando el formato, hasta la saciedad. Es cierto que esto permite encontrar ejemplos divinos, aunque muchas otras veces resulta odioso y además marca a las claras que lo que se quieren es apuntarse al carro del éxito fácil. No son por lo tanto formatos innovadores, aunque los pioneros lo fueran y revolucionaran el asunto.

Por eso me aburre después de 10 años seguir viendo las mismas artes penosas en los vídeos estos. Y me hace desear que sus autores decidan finalmente un día escribirlo y presentarlo sin el componente audiovisual que, reconozcámoslo, en un gran porcentaje de los vídeos es totalmente prescindible. La tiranía de la imagen es algo contra lo que una persona que ame la divulgación ha de luchar constantemente, en mi humilde opinión. El que gran parte de esos vídeos de tanto éxito se puedan escuchar a más velocidad y sin atender a las imágenes (que es lo que hago muchas veces: ponerlo en la pantalla de atrás y seguir navegando viendo otras cosas) debería hacerles pensar que igual no hacía falta tanta memez y tanto lucir el palmito.

En fin, mi homilía acaba aquí porque tampoco quiero aburrir demasiado. No he mencionado a las personas que esta mañana me han hecho ponerme a escribir, pero tampoco a los ejemplos virtuosos que sigo, así que todo queda en tablas.

Que tengan un buen día por las redes.

2023-08-07 10:07 Enlace
2023-07-29

)

Salvemos la ciudad (un escrito en contra de un parking)
2023-07-29

Estos meses, con plena electoralidad y alevosía (y ahora con veranidad por seguir el chiste - Julia Otero acuñó lo de "agostidad" pero aún es julio), el Ayuntamiento de Pamplona se ha empeñado en un obrón en medio de la ciudad, en el segundo ensanche, junto a la plaza de la Cruz, que supondrá un par de años de obras para unas pocas plazas pero sin duda un gran negocio para los promotores. Ah, y unos 46 árboles que, según responsables municipales, no son para tanto. Unos días dicen que no son viables porque son altos en una calle estrecha (hay árboles de 60 años de edad, por ejemplo, y eso debe ser demasiado tiempo o algo así en la mente de esos munícipes). Otros días alegan que total nuestra ciudad tiene más de 60.000 así que no es más que un 1% y que luego pondrán árboles de menor porte...

La cosa no ha pasado sin ser noticia (al menos en la prensa que no es la de derechas de siempre, la que apoya siempre al partido que gobierna el municipio) pero sobre todo ha sido la oposición de vecinos y comercios de la zona, que ven ahora cómo esto se viene encima, la que ha caldeado el verano... Vamos, que habrían tirado ya los árboles si no hubiera sido porque la gente se ha movilizado. Me solidarizo con ellos, con esta lucha contra una obra injusta y absurda, por varias razones:
- porque es algo que no es deseado por la gente y eso debería ser un buen argumento; porque la calle elegida es pequeña, la obra será por lo tanto incómoda y peligrosa para otros árboles y para toda la vida y la circulación del barrio;
- porque un ayuntamiento no puede hacer ya estas movidas ocultándolas de la pública opinión y debate, escondiéndolas chapuceramente y vendiéndose al primer amigo con una ocurrencia para forrarse con pólvora de rey;
- porque además ahora no es cosa de ir metiendo más parkings en el centro de las ciudades, sino todo lo contrario: desterrarlos completamente, eliminar el vehículo privado (todo vehículo privado salvo bicicletas y patines y esas cosas ligeras y sencillas) y utilizar sistemas alternativos como el transporte público, carriles bici (para todo tipo de movilidad personal) y un buen sistema de acceso para necesidades específicas de comercio, vecindario y servicios;
- porque nos hace falta crear ciudades frescas y amables en esta situación de amenaza climática, y los árboles son necesarios aliados.

Las vecinas y vecinos comenzaron a protestar, aunque eran las fiestas. El alcalde anterior había firmado la tala de árboles unos días antes de dejar el cargo por las elecciones municipales del 28 de mayo. El nuevo equipo tomaba las riendas y decidía seguir adelante con todo (ninguna sorpresa: son el mismo partido en minoría en el pleno del municipio al que ignora sistemáticamente, a ver con cuántas reprobaciones acaban esta legislatura, que en la anterior debieron ser más de ocho). Por supuesto, el procedimiento ha sido cuando menos raro, lleno de deficiencias y carencias no subsanadas, y sobre todo sin debate ni participación alguna. Como se hacía antes, con la misma actitud autoritaria que hace veinte años permitió talar todos los árboles de la plaza del Castillo en una noche y luego hacer un impresionante expolio arqueológico cada noche hasta que pudieron hacer un parking esencialmente innecesario que ha condenado al centro de Pamplona a no tener una capacidad de gestionar su zona de cero emisiones a las que está obligado.

Les pusieron a los árboles de la calle Sangüesa unos pañuelicos y unos carteles para comenzar a defenderlos y que se viera. Yo lo comenté en Mastodon:


Los medios de comunicación se han ido haciendo eco de la protesta a lo largo del mes de julio, que ha ido incrementándose al recibirse apoyos de diferentes colectivos de la ciudadanía, además de todos los partidos de la oposición que dentro del ayuntamiento también reclaman la paralización de la tala. Hace unos días me pidieron que me sumara a las protestas y como no podía estar con ellas manifestándome porque estoy por Lerín de trabajo, les mandé un escrito. Aquí lo pongo y espero que sirva para que cualquiera se sume al manifiesto y las protestas vecinales.

Salvemos la ciudad

Iba a comenzar diciendo: salvemos a los árboles de la calle Sangüesa, salvemos al espacio público de una plaza tan central del ensanche y de toda la ciudad, salvemos a la gente de la invasión -una vez más- de un modelo que hace que los coches pasen por encima de las personas. Incluso de las que usan coche. Pero ya sabéis todo esto, no puedo decir nada más, salvo expresar mi pesar ante ese atropello en el que los intereses privados y comerciales se imponen con excusas y mentiras pretendiendo salvarnos o algo así.

Ya ha pasado muchas otras veces y siempre con subterfugios y apariencias de legalidad, pero ocultando la información y sin ninguna transparencia a la ciudadanía. Afortunadamente, la gente que se opone al parking de la plaza de la Cruz no ha permitido que se aprovecharan de que era verano, de las fiestas, de la situación social y política tras las elecciones, para hacer el destrozo: gracias a vosotras, a todas las personas que estáis ahora declarando en voz alta que las cosas no pueden hacerse así, no va a quedar su desmán sin ser percibido y denunciado.

Vivimos además en tiempos en los que necesitamos redefinir urgentemente la ciudad: necesitamos ciudades saludables, desterrar los vehículos privados (todos), favorecer el paseo, las bicis y el transporte público. Es una cuestión de sostenibilidad, de poder sobrevivir a un mundo que empeora demasiado deprisa en el marco de la emergencia climática. Las ciudades necesitan ser acogdoras, ser refugios climáticos, ser accesibles, ser lugares de encuentro de las personas, no almacenes inopinados de coches. Hay que reducir la contaminación, y sabemos que las ciudades verdes y cercanas lo tienen mejor: morirá menos gente en ellas que en las que tienen muchas avenidas y muchos parkings. Por supuesto, unas decenas de árboles no nos van a salvar de la catástrofe climática, pero la actitud de entender que estos árboles son importantes es la que necesitamos aplicar no solamente a esta calle y esta plaza, sino a toda Navarra, a todo el mundo.

Apostar por una movilidad privada, contaminante, cara y que ocupa todo el espacio público es un absurdo que las generaciones futuras no entenderán. ¿No se daban cuenta de que estaban acelerando el desastre?, comentarán incrédulos ante nuestra necedad.

Todos los estudios científicos que conozco, los que analizan calidad del aire, calidad de vida, economía y sostenibilidad, coinciden en que hay que crear parques, jardines y espacios donde podamos andar y vivir. Los parkings van en contra de la historia, de verdad.

Somos una especie tozuda,capaz de repetir muchas veces el mismo error. Quizá deberíamos aprovechar para comenzar a cambiar. Los pequeños pasos, como los de este enclave pamplonés por preservar una naturaleza urbana que ha podido sobrevivir tantas dificultades y tanta mala gestión urbanística, son importantes, y nos marcan lo que debemos reclamar para toda la ciudad: más parques, menos coches privados, más racionalidad y sobre todo más preocupación por la salud de todas las personas que habitamos estas calles.

Gracias, y ánimo con vuestra lucha, con nuestra lucha.

(fin del escrito)

Añado que quienes quieran apoyar esta lucha vecinal pueden sumarse a una petición activa en Change.org: "NO a la eliminación de 46 arces en la C/ Sangüesa por la obra de la Plaza de la Cruz".




Para seguir leyendo:

Un análisis del impacto ambiental del parking de la calle Sangüesa por Ignacio Bidegain: "El aparcamiento subterráneo de la Plaza de la Cruz: crónica de una tala anunciada"

Una noticia sobre la oposición al parking en Diario de Noticias: "Los vecinos se concentran con nuevos apoyos en contra del parking de la Plaza de la Cruz".

Una noticia y vídeo de las últimas movilizaciones ayer en la Plaza de la Cruz:


Añado también el texto del MANIFIESTO EN CONTRA DEL PARKING EN LA CALLE SANGÜESA DE LA PLAZA DE LA CRUZ DE PAMPLONA/IRUÑA

Ante la autorización por parte del actual Ayuntamiento de Pamplona del inicio de las obras y comienzo de los trabajos preparatorios para el proyecto de construcción del Parking en la calle Sangüesa de la plaza de la Cruz de Pamplona/Iruña `manifestamos nuestro TOTAL Y ABSOLUTO RECHAZO A ESTA OBRA que va en contra de las necesidades del vecindario y de los intereses generales de la ciudad.

Este parking surge por una supuesta iniciativa vecinal de 200 personas residentes en la zona, que ha resultado ser FALSA ya que esa demanda se corresponde con una lista de vecinos de hace 15 años, totalmente desactualizada, para la construcción en el año 2008 de un parking en la avenida Galicia. Sin demanda vecinal real la cesión de suelo público resulta injustificable y nos lleva a preguntarnos cual es el auténtico motivo de esta obra.

De una parte, el elevado precio de acceso a cada plaza (sobre 32.000 ¤) así como los gastos de mantenimiento aparejados (sobre 300 ¤/año) lo sitúan como uno de los aparcamientos de concesión municipal más caros del país, lo cual nos invita a pensar a quien se ha tenido en mente a la hora de plantear este proyecto. Desde luego no al vecindario medio.

El parking se va a ubicar en una de las pocas calles del 2º Ensanche que cuenta con árboles de gran porte con más de 60 años de edad, por lo que la eliminación de 46 árboles será un auténtico desastre para el barrio, que pierde esa gran masa vegetal que contribuye a que sea una de las zonas de tránsito más utilizadas en verano para paliar el sofocante calor. Por otro lado, en el caso de que fuera absolutamente necesario este parking, que no lo es, la ubicación elegida es totalmente inadecuada. La estrechez de la calle Sangüesa exige excavar hasta 15 metros de profundidad para construir los 4 niveles previstos a lo largo de las dos manzanas afectadas. Habida cuenta de la antigüedad y cimentación poco profunda de los inmuebles colindantes, no es descartable que se pudieran producir desperfectos en ellos.

El comercio y la hostelería de la zona, van a ver cómo durante los próximos 22 meses no podrán desarrollar su actividad con normalidad y muchos de ellos tendrán que cerrar el negocio porque la zona resultará intransitable. Buena parte del alumnado y del profesorado del Instituto se verán forzados a trasladarse a otro centro durante las obras (dos cursos académicos) con peor dotación de recursos materiales y pedagógicos, lo que repercutirá negativamente en la calidad de la formación de los estudiantes.

Se está actuando de forma inadmisible, promoviendo este proyecto unilateralmente, con oscurantismo y sin proceso participativo alguno, en un asunto cuestionado por gran parte del vecindario, comerciantes y asociaciones y sin valorar la existencia de otras alternativas, como buscar otra ubicación dentro del barrio, otra gestión de las plazas en superficie o promocionar los parkings de rotación infrautilizados de acuerdo con los criterios que marca el PMUS, reasignando plazas libres de otros aparcamientos en vez de iniciar un nuevo proyecto.

Por todas estas razones EXIGIMOS LA INMEDIATA PARALIZACIÓN DEL EXPEDIENTE Y QUE SE ESTABLEZCA UNA MORATORIA hasta que, previo proceso participativo de todos los implicados y un estudio de las necesidades del barrio en cuestiones de movilidad, se encuentre una solución alternativa que ponga fin a este despropósito medioambiental y urbanístico para la ciudad de Pamplona/Iruña.

Apoya a la Plataforma contra el parking en la calle Sangüesa de Pamplona/Iruña.

2023-07-29 18:07 Enlace

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