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la boca
artículos, escritos y demás piezas perfectamente obviables perpetradas por Javier Armentia

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2020-02-18
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Allá lejos (#MILENIO @NoticiasNavarra)
2020-02-18

Publicado el lunes 17 de febrero de 2020 en MILENIO, Diario de Noticias.



Algo que siempre hemos encontrado tan fascinante como difícil de hacer comprender a la gente que visita el Planetario es la escala del Cosmos, esas cifras que denominamos adecuadamente como astronómicas y que nos entran por un lado de la cabeza y se escapan por el otro sin que podamos retener su sentido. Pero es que el Universo es así de sorprendente. El pasado viernes se publicaban los nuevos datos sobre un pequeño mundo de nuestro Sistema Solar que se llama Arrokoth. Un nombre significa "cielo" para los Powhatan, una cultura nativa de Norteamérica. Es un objeto del cinturón de Kuiper pequeño, poco más de 30 km de lado; una especie de mundo con dos bolas de helado, por así decirlo, resultado del proceso en que se formó hace más de 4.000 millones de años, materia que se aglomeraba en torno al joven Sol y que había ido formando los planetas que ahora conocemos. La diferencia es que Arrokoth siempre estuvo muy lejos de la estrella, más de cuarenta veces la distancia que nos separa a la Tierra del Sol, orbitando en torno suyo en un año tranquilo y premioso que dura tres siglos.

Lejísimos. De hecho nada sabíamos de él hasta el año 2014 cuando se descubrió con el Telescopio Espacial Hubble. Y luego se decidió que la sonda "Nuevos Horizontes" viajaría cerca de Arrokoth para estudiarlo durante unas cuantas horas. Esto se produjo hace algo más de un año: la sonda tomó las imágenes y los datos científicos y los fue mandando de vuelta poco a poco, codificados en una débil señal de radio. Ahora esa información es una serie de artículos científicos publicados por un nutrido grupo de personas que han analizado cómo se habrá formado, cómo ha evolucionado, qué nos puede contar de nuestro Sistema Solar. Es apasionante, y está allá lejos, lejísimos, a casi siete mil millones de kilómetros de distancia.

2020-02-18 09:32 Enlace
2020-02-03

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El humano bueno (#MILENIO @NoticiasNavarra)
2020-02-03

Publicado el lunes 3 de febrero de 2020. MILENIO, Diario de Noticias.

La reflexión sobre si somos buena gente puebla la filosofía, pero cuando uno vuelve a encontrarse con gente mala, la ética flaquea y dan ganas de dar mordiscos o patadas, de recordar que si bien nunca fuimos una especie violenta (más bien cobarde y violenta, dando el golpe cuando veíamos que nos era más rentable que huir), hemos jugado a esconder las razones de la colaboración y el altruismo siempre que pudiéramos tener una recompensa rápida, sobre todo más que el vecino.

El otro día una conocida periodista, Almudena Ariza, reflexionaba sobre la honestidad tras una experiencia personal: había perdido la billetera en un bar y, tras pasar unas horas inquieta y pensando lo peor, la había reencontrado en el mismo sitio. Alguien la había dejado tras encontrarla perdida. El año pasado un equipo de investigación se dedicó a perder cientos de miles de carteras en diversos países, para ver qué hacía la gente al encontrarla. Alan Cohn y sus colaboradores, según narró por Twitter la periodista, encontraron que el 40% de las carteras se intentó devolver al propietario (las tarjetas en la misma lo identificaban fácilmente y con dirección de correo electrónico). Es más, se devolvían más aquellas que tenían algo de dinero y más aún las que tenían una cantidad elevada de dinero. En parte, se especulaba, porque nos ponemos en el lugar de quien tiene la pérdida. En parte también porque sabemos que está mal quedarnos con algo que alguien ha perdido y que llegado el caso podrían pillarnos en el delito. Se vio que no en todo el mundo se obra igual, que hay lugares donde la empatía o el miedo no ganan a la maldad. Pero los humanos somos buenos con los otros humanos. Hay semanas con tanta maldad que intento recordármelo para consolarme un poco de tanta mala gente. No lo consigo, pero lo intento, de verdad.

Adenda:
El hilo que escribió la periodista Almudena Ariza en Twitter, merece la pena leerlo entero:


El próximo domingo, a las 3 de la madrugada, cerrando DOS TRILLONES DE ÁTOMOS en RNE, hablaré en nuestro TOTUM REVOLUTUM del tema de la honradez y la ciencia con David Sierra. Así que esta semana se convierte en la de la bondad. Lo que me recuerda aquella filigrana de serie en televisión española que hizo Pilar Miró con el dramaturgo y actor Adolfo Marsillach en pleno tardofranquismo, allá por 1974, muerto por voladura Carrero Blanco y con el gobierno falsamente aperturista de Arias Navarro (aquello del espíritu del 12 de febrero). Aquellos años... Bueno, en la serie, titulada "Silencio, estrenamos". El protagonista, el mismo Marsillach era un actor novel queriendo montar su obra, "La honradez recompensada". Pero entre otras cosas la censura conseguía que el título pasara a ser "La honradez, recompensada SIEMPRE en España". Y otras astracanadas que se me quedaron grabadas. ¿A qué venía esto? Ah, cierto: cada vez que alguien habla de honradez me acuerdo de Marsillach y el censor.

2020-02-03 20:01 Enlace
2020-01-28

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Víricos (#MILENIO @NoticiasNavarra)
2020-01-28

Esta semana tocaba escribir la columna sobre coronavirus. Es un tema intenso, en lo periodístico y en lo científico, así que estos días he podido hablar del tema, como en la tertulia del otro día en la Biblioteca (hablo de eso en una próxima entrada) con Nacho López Goñi, que es microbiólogo y sin embargo amigo, o en el ratito de ciencia que hacemos los lunes en la SER Joaquín Sevilla y yo con Mamen García. Así que también cayó en el DIARIO DE NOTICIAS, MILENIO.

Esto de la ciencia nos trae palabras que se convierten en LA palabra, esa que leemos y oímos en todos los sitios. Ahora tenemos los coronavirus, unos nuevos que vienen del centro de China, de Wuhan. Lo de los coronavirus se puso de moda hace 17 años, cuando una neumonía atípica aparecida en mercados asiáticos creó una pandemia que fue de las primeras del siglo, el SARS. Como nos cuentan los microbiólogos, el mundo ha cambiado mucho y ahora puedes seguir por las redes el avance de la epidemia en un tiempo récord, porque lo que antes costaba años ahora se completa en semanas: identificar el patógeno, analizar su virulencia, secuenciar su genoma... Así se pueden comenzar a desarrollar terapias que lo mantendrán controlado y potencialmente acabaran con los brotes detectados.

Aunque los estereotipos culturales de las epidemias en el cine o hasta las películas de zombies nos ponen un miedo vírico completamente injustificado, ciertamente irracional y poco realista. Mientras tanto, claro, nos sacamos el primer grado de epidemiología con una familia muy extensa de virus: yo escribo esto infestado de coronavirus que me han dejado este fin de semana en casa con un resfriado completamente habitual. No son de la especie que está contagiando a humanos en toda China y que ya comienza a saltar a otros países. El otro día comenzábamos una tertulia en la Biblioteca de Navarra que vamos a repetir una vez al mes, con la presencia de un microbiólogo, precisamente, Nacho López Goñi; un físico, Joaquín Sevilla y yo mismo, de profesión mis estrellas. Por supuesto nos pusimos víricos, pero sobre todo nos dimos cuenta de la importancia de hablar del mundo en clave de ciencia y de humanidades, de abordar y debatir temas que a veces nos aterran y otras nos sorprenden, pero que nos cambian el mundo. En eso estaremos.




2020-01-28 12:25 Enlace
2020-01-25

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Hace 18 años
2020-01-25


Este blog cumple 18 años. Nació hace ya mucho tiempo, en un mundo que era muy diferente: empezábamos a conocer las consecuencias de los ataques del 11S, y el uso de la mentira como noticia y arma política se ensayaba con éxito por parte de los poderosos. Aún no habían invadido Irak, para quien se acuerde de aquel lejano pasado. Los maricones no nos podíamos casar aunque es cierto que en Navarra mi pareja y yo podíamos hacer juntos la declaración y acceder a los mismos derechos que las parejas casadas desde el año 2000 (con una ley foral entonces impugnada por UPN y el PP, la derechona que se decía entonces, ante el Tribunal Constitucional; tampoco muy diferente de la actitud que tienen ahora con el veto neandertal y todo eso).

Pero no quería contar lo que ha cambiado el mundo en estos 18 años, porque lo pueden buscar por Google, que ya entonces nos empezaba a permitir disfrutar del acceso al conocimiento instantáneo. Es cierto que los móviles no eran inteligentes, aún confiábamos en serlo nosotros, de la mano de las primeras redes sociales.

De hecho, el mundo de los blogs (este blog había nacido unos meses antes en Blogger, que ya existía desde 1997 y luego llegó a acoger decenas de millones de blogs) empezaba a hervir y crear comunidades. Había ya su envidia, sus odios, sus divas y sus trolls. Es cierto que escribíamos de otra forma: en los móviles de manera sincopada porque seguíamos usando el SMS, y con los ordenadores teníamos el IRC para pasarnos horas por la noche, cuando no había twitter. Posiblemente todo era más sencillo y la comunidad friki era más pequeña, con lo que tampoco nos creíamos capaces de cambiar el mundo por tener muchos seguidores...

...Aunque eso también se miraba. Y mucho. Ay, las métricas de internet, el SEO y toda la ingeniería de control social estaba comenzando pero el reciente desastre de las punto com dejaba el mundo digital como un espacio bastante libre y desenfadado aún con pocas posibilidades de ser comercializado o ganado por el interés. Luego llegaría lo de monetizar y eso es otra historia.

Yo he muerto por la boca todos estos años. Comparando con lo que escribí hace 18 años (entonces ya publicaba una columna semanal en el periódico de papel DIARIO DE NOTICIAS, y tenía una doble página en un suplemento semanal de ciencia en EL CORREO, además de colaboraciones mensuales en otras publicaciones y, como siempre ha sido, unas cuantas colaboraciones semanales en programas de diferentes radios, nacionales y locales) soy una persona algo más desabrida (hacía tiempo que no usaba esta palabra, me refiero a la cuarta acepción del diccionario de la RAE, aunque la primera qiuzá me vale igual) y sin duda soy más intemperante o menos tolerante ante ciertas situaciones, actitudes y personas.

Antes yo era más señoro, no me cabe duda. Es que hace 18 años no nos dábamos cuenta de lo señoros que éramos, incluso los señoros feministas y lgtbqia+ (entonces solamente lgbt). El espacio en el creciente mundo de los blogs estaba mayoritariamente ocupado por hombres, aunque es cierto que BLOGALIA nació como una corrala en la que algunas grandes mujeres fueron las primeras en enamorarnos de la cultura digital. Así al pronto, aquí al lado, estaban la Biblioteca de Babel y la Espía de "Sin que sirva de precedente", Adela y Jaio, que también comenzaron ese años de 2002, así que ellas son testimonio de lucha y resistencia mucho más que este pececillo. Y entonces aprendía con las mujeres y sigo haciéndolo. Aprender a dejar de explicar siempre las cosas, porque soy un señoro, me sigue costando, lo reconozco. Me consuelo pensando que hago mansplaining también (o sobre todo) a los hombres, así que será simplemente cosa de mi pedantería y condescendencia. Que siguen patentes en este blog desde hace 18 años.

Hay guerras que hemos perdido en estos 18 años, también. La lucha entre la modernidad y la posmodernidad era algo más lícito, y no había sido secuestrada como argumento de la derecha contra las libertades y los avances sociales. Qué mundo ese. Ahora se llora mucho por la corrección política, pero hace 18 años luchábamos contra ella porque esa corrección política hacía referencia a no tocar los estamentos: no meterse con el estado, la familia, el ejército o la iglesia... Ahora la corrección política que tanto fastidia a señores machistas conservadores es la que reclama un espacio igualitario y desmasculinizado. Así que yo he pasado de ser políticamente incorrecto a sospechar de los incels altright y demás que hablan de eso en sus medios digitales tan de derechas. Igual es que he cambiado de bando, sin cambiar de postulados....

18 años después sigo editando las entradas de este blog picando trocitos de código, como en la prehistoria. Meto el texto tal cual, con sus acentos, eso sí. Y luego coloco las imágenes (ya pocas veces) y los enlaces a base de escribir cosas como
<a href="http://www.blogalia.com/">

Ya, se puede hacer de otra manera, pero esas cosillas tan antiguas, que he ido haciendo cada día desde hace 18 años, son parte de una rutina que hoy cumple años. Aquí dejo mi agradecimiento, como al menos una vez al año hago, al creador de este patio de vecinas de los blogs, en el que seguimos teniendo gente muy principal y muy noble, sin duda porque el casero es la mejor persona del mundo. Gracias rvr, Victor, esta pecera es toda gracias a tí.

Ah, del diseño no digo nada. Después de llevar (para otras historias) diseñando webs a lo loco en html básico, luego buceando en ccs, luego usando joomla o hasta drupal, y después dejándome llevar por las modas del wordpress, he de confesar que aquí sigo con un diseño de hace muchísimo, que tenía que haber actualizado algo. Pero para qué: hubo una época, de los lectores de RSS, en la que parecía que el diseño dejaba de ser importante, porque todos íbamos a quedarnos con el contenido: texto, imágenes y enlaces, la chicha de los blogs. Qué antiguo queda todo eso. Menos mal que las IA (o AI) son capaces de empezar a extraer el contenido de vídeos y audios (o podcasts) para indexarlos y que sirvan para aumentar el conocimiento de alguna manera. El resto es todo un poner hashtags, porque hemos complicado mucho el acceso a la información (más bien ya hemos decidido que lo importante no es la información en sí, sino la marca personal y todo eso).

Hace 18 años no había influencers. O al menos no había que hacer el memo ante una cámara para sentirte a gusto pensando que eras lo más. Pero eso acabó y el mundo era diferente, más infantil, más ingenuo y posiblemente menos inteligente. Pero eso dejémoslo para otro análisis, hoy estamos de cumpleaños y con eso nos quedamos.

Ah, no lo he dicho hasta el final, pero gracias. A los lectores, esas meras 100 personas que suelen pasar a diario por aquí, que llegaron a ser varios miles en sus buenos tiempos, porque siempre me siguen maravillando todas y cada una de las visitas. No puedo decir que todo esto lo haga por vosotres, pero me hace feliz saber que puede servir de algo a alguna persona. Incluso al que el otro día reeditó la wikipedia para incorporar a la entrada que me dedica el hecho de que soy gordo y calvo y de que no he aportado nada a la ciencia, tildándome de mediocre y supuesto tal y cual. Que ya son ganas, digo yo, de tomarse la molestia. De paso, me di cuenta de que hace un recorrido muy desigual de mi biografía, pero mejor dejarlo así. Además incluye una foto muy bonita que hizo mi marido hace años. Gracias, Josemere, que tú lo has sufrido desde el primer día. El blog también, quiero decir...

Besos. Por aquí andaremos, no con demasiada asiduidad, me temo, que el día a día me quita todo el tiempo -y las ganas- de enfadarme por aquí. Pero os prometo que seguiré muriendo por la boca y por la tecla. Gracias por leerme.

2020-01-25 18:29 Enlace
2020-01-20

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Vetos y cavernas (#MILENIO @NoticiasNavarra)
2020-01-20

Un lunes más, en MILENIO Diario de Noticias, hablando de lo que toca. De este ataque cavernario a las libertades.

Estas semanas me siento raro, la situación del país me produce una desazón profunda. Perdón, me corrijo: el ambientillo o situación percibida, lo que se comenta y difunde machaconamente por los medios y las redes. No es la situación real, tampoco es solamente la narrativa de lo que vivimos, sino una entelequia creada de manera deliberada para desestabilizar. Para desestabilizarnos. Declaro así que conmigo lo han conseguido. Rabio. Lo del pin "neandertal", como han llamado a ese veto que se impone con la pasión que le pone a las cosas vacuas la ultraderecha, es el epítome de su programa reaccionario. Hace muchísimo tiempo, cuando el nacionalcatolicismo, recuerdo que en mi colegio, que era todo lo laico que podía ser un colegio entonces, llegó la educación sexual a las aulas. Lo contaba un cura, con unas diapositivas adorables (ahora diríamos cuquis) llenas de flores y abejas, de diagramas poco científicos pero políticamente correctos, en unas tiras de "filminas", como les llamaban entonces. Era todo blanco, pueril, falso de hecho y desde luego lleno de errores y patriarcado, aunque entonces no sabíamos qué era eso, ni había que ser igualitario. Vamos, como si todo el país fuera la casa de esa pareja de Vox o la otra del PP o alguna sede episcopal ultramontana. Saben a lo que me refiero, especialmente si lo vivieron. Incluso con esa deseducación sexual de todo pasando por el matrimonio hubo familias que protestaron, que veían con esas moderneces la invasión del demonio comunista en las aulas. Casi medio siglo después, esta semana, escucho los mismos miedos de la ultraderecha, pero con la sorpresa de quien creía que aquello había pasado a la historia. Pues no, los tipos de los vetos estaban y siguen estando. ¿Pero quién demonios les ha dejado salir de la caverna y ocupar el espacio público?

Comentario.
Para que vean lo que hay, aquí un ejemplo de manipulación y corrupción de un menor puesto en las redes, para mayor gloria de esa campaña de odio contra los derechos y libertades de la infancia. O es una parodia, porque, como ya expresaba Nathan Poe en 2005 en lo que se conoce como su ley de Poe, es imposible distinguir una postura ideológica extrema de una parodia de la misma, sin un emoticono. Aquí no han puesto emoticono, así que debe ser (qué triste) una soflama ultra.

2020-01-20 17:37 Enlace

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