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la boca
artículos, escritos y demás piezas perfectamente obviables perpetradas por Javier Armentia

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2020-01-20
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Vetos y cavernas (#MILENIO @NoticiasNavarra)
2020-01-20

Un lunes más, en MILENIO Diario de Noticias, hablando de lo que toca. De este ataque cavernario a las libertades.

Estas semanas me siento raro, la situación del país me produce una desazón profunda. Perdón, me corrijo: el ambientillo o situación percibida, lo que se comenta y difunde machaconamente por los medios y las redes. No es la situación real, tampoco es solamente la narrativa de lo que vivimos, sino una entelequia creada de manera deliberada para desestabilizar. Para desestabilizarnos. Declaro así que conmigo lo han conseguido. Rabio. Lo del pin "neandertal", como han llamado a ese veto que se impone con la pasión que le pone a las cosas vacuas la ultraderecha, es el epítome de su programa reaccionario. Hace muchísimo tiempo, cuando el nacionalcatolicismo, recuerdo que en mi colegio, que era todo lo laico que podía ser un colegio entonces, llegó la educación sexual a las aulas. Lo contaba un cura, con unas diapositivas adorables (ahora diríamos cuquis) llenas de flores y abejas, de diagramas poco científicos pero políticamente correctos, en unas tiras de "filminas", como les llamaban entonces. Era todo blanco, pueril, falso de hecho y desde luego lleno de errores y patriarcado, aunque entonces no sabíamos qué era eso, ni había que ser igualitario. Vamos, como si todo el país fuera la casa de esa pareja de Vox o la otra del PP o alguna sede episcopal ultramontana. Saben a lo que me refiero, especialmente si lo vivieron. Incluso con esa deseducación sexual de todo pasando por el matrimonio hubo familias que protestaron, que veían con esas moderneces la invasión del demonio comunista en las aulas. Casi medio siglo después, esta semana, escucho los mismos miedos de la ultraderecha, pero con la sorpresa de quien creía que aquello había pasado a la historia. Pues no, los tipos de los vetos estaban y siguen estando. ¿Pero quién demonios les ha dejado salir de la caverna y ocupar el espacio público?

Comentario.
Para que vean lo que hay, aquí un ejemplo de manipulación y corrupción de un menor puesto en las redes, para mayor gloria de esa campaña de odio contra los derechos y libertades de la infancia. O es una parodia, porque, como ya expresaba Nathan Poe en 2005 en lo que se conoce como su ley de Poe, es imposible distinguir una postura ideológica extrema de una parodia de la misma, sin un emoticono. Aquí no han puesto emoticono, así que debe ser (qué triste) una soflama ultra.

2020-01-20 17:37 Enlace
2020-01-19

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Australia se quema (#MILENIO @NoticiasNavarra)
2020-01-19

El pasado lunes 13 de enero de 2020 mi columna MILENIO en el Diario de Noticias hablaba de los fuegos de Australia. Luego retomamos el tema, con Joaquín Sevilla, para nuestra conversación de ciencia en la SER de Navarra, en el espacio HOY por HOY con Mamen García. Australia, mientras tanto, sigue quemándose.

Un tercio de la población de koalas ha perecido, junto con unos 500 millones de animales afectados por los incendios. En uno de los veranos más tórridos de los registros la superficie arbolada devastada por los fuegos equivale a la mitad de la foresta española, para hacernos una idea. Las cenizas y el humo viajan cruzando el Pacífico hasta Sudamérica y se van a quedar en las capas altas de la atmósfera provocando alteraciones del clima, aparte del consiguiente aporte de dióxido de carbono, uno de los gases del efecto invernadero. Este fin de semana he estado mirando las imágenes del Himawari-8, un satélite meteorológico japonés que observa nuestro planeta más o menos sobre la región de Australia. Es algo hipnótico: Australia genera una pluma amarillenta que se abre paso por todo el Pacífico Sur, perfectamente distinguible del resto de las nubes. Recuerdo que hace medio año, cuando pasaba lo mismo en Brasil aunque en ese caso eran principalmente fuegos provocados deliberadamente (la barbarie tiene, en efecto, grados), las imágenes satelitales también permitían constatar en vivo y en directo el enorme efecto de algo que ya no podemos considerar local. Quizá esta es la cuestión, que ahora sabemos que cuando Australia se quema algo nuestro se quema, no como en los tiempos del Perich, "cuando un monte se quema algo suyo se quema... señor Conde", aquella parodia de la campaña de prevención de incendios en la España franquista de 1962 con el conejo Fidel de la Dirección General de Montes.

Los tiempos están cambiando y seguir negando la emergencia climática o minimizarla es más criminal que ser razonablemente apocalípticos. En los próximos decenios el cambio climático seguirá provocando más incendios en la región tropical, el clima irá dando cabida a más fenómenos extremos.

2020-01-19 19:03 Enlace
2020-01-07

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La ventana de Overton (@NoticiasNavarra #MILENIO)
2020-01-07

Abrimos el año 2020 en el Diario de Noticias con una nueva sesión de esta columna que vengo llamando MILENIO desde hace más de 20 años. La primera entrega corresponde al 5 de enero, víspera de reyes, antevíspera de la segunda votación en el congreso de los diputados de la investidura de Pedro Sánchez.

Lo que consideramos opinión política aceptable entre nuestros conciudadanos está en un rango entre lo conservador y lo progresista que en la metáfora habitual se considera una ventana. Lo que cabe en esa ventana nos podrá gustar más o menos, nos parecerá más facha o más progre, pero ahí está, porque entendemos que en una sociedad democrática no todo el mundo tiene por qué opinar exactamente como nosotros (o debería ser así). Más allá de la ventana, a su izquierda y su derecha, la sociedad en su conjunto (esto es difícilmente evualuable, pero podemos hacernos una idea de por dónde anda la cosa) considera que hay ideas o posicionamientos intolerables. La metáfora se debe a un ingeniero y jurista que la propuso antes de su muerte en 2003, pero que se ha popularizado en este último decenio. Precisamente cuando esta ventana de Joseph Overton ha comenzado a desplazarse peligrosamente hacia la derecha. Para regocijo, claro está, de esos populismos un tanto fundamentalistas en casi todo, que al estirar hacia su corral la ventana de Overton pueden no solamente colarse en la normalidad política y acceder al poder, sino lanzar fuera de la ventana compromisos sociales de la izquierda que había costado años alcanzar.

Lo vivido este fin de semana en el parlamento muestra cómo la ventana está ahora peligrosamente extremista. Y esto es preocupante: no solamente toman carta de normalidad los exabruptos machistas y patrioteros de la extrema derecha, sus mentiras sobre la violencia de género, la inmigración o lo público se difunden donde antes el buen juicio las habría obviado por ser exótica y alocada nostalgia autoritaria. A la vez los planteamientos razonables y ya aceptados del feminismo, la diversidad o la justicia social parecen, al haber movido la ventana hacia la derecha, propuestas radicales. Y así nos va.

2020-01-07 08:01 Enlace
2019-12-31

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Adiós, años 10 (#MILENIO @NoticiasNavarra)
2019-12-31

La última columna del año en la contraportada del DIARIO DE NOTICIAS. Feliz año, felices 20...

Llegan los años 20. Y se van los dieces, o como se dijera: hace un siglo estaban estrenando el futuro con la guerra total, arreciaba la primera pandemia que aprovechaba los medios de transporte globales y la revolución rusa prometía un nuevo orden que luego no llegó, ni fue nuevo. El mundo se transformaba y la ciencia comenzaba a cambiarlo como nunca antes. Pero nos acordamos de los años veinte por el charlestón, la molicie y la seda en las carnes turgentes. En un siglo hemos cambiado mucho y ahora somos conscientes de que la guerra más efectiva la hemos luchado, y casi ganado, contra nuestro propio entorno. A ver si podemos arreglarlo.

Hemos triplicado la esperanza de vida, hemos acorralado en parte a la pobreza, hemos paliado las mortandades pero seguimos aumentando las enormes diferencias entre los extremos del mundo. Hemos dado nombre a la forma de mentir como negocio y estamos finiquitando lo que quedaba de democracia en aras de una mejor comunicación y una vida más muelle. Completamos una órbita más de nuestro planeta en torno al Sol sabiendo que nos quedan muchas por delante, aunque con la incertidumbre de que en algún momento cometeremos una nueva estupidez que nos trastoque lo que tenemos. Es cuestión de tiempo, cabe pensar.

Acabamos los años en que tras el ascenso del terror y del control de los estados hemos pasado a la exposición social de la necedad y al control de las grandes compañías, la información como control social no es algo nuevo de los años 10, pero ahora la recopilamos exhaustivamente y la procesamos al momento para crear la burbuja adecuada que propicie el consumo. Los años veinte serán los del consumo total, habrá que consumir si queremos votar en las elecciones. Si es que para entonces quedan elecciones, quiero decir.

2019-12-31 15:40 Enlace
2019-12-15

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Romance sonámbulo
2019-12-15

Hemos estado esta tarde en el Teatro Gayarre en la función del "Romancero gitano" que ha montado Lluis Pasqual para (y por) Nuria Espert. Qué maravilla, qué intensidad, qué dulzura, tristeza, todas las pasiones y los sueños, la sublime y lo más terrorífico, marionetas de la voz y el gesto de esta mujer apasionada y apasionante. Un recorrido y un análisis con una dramaturgia perfecta, una conferencia TED bien hecha, el amor a la palabra y al territorio. El odio a la incultura, Federico en estado puro, que aparecía también a menudo para ser el actor de sí mismo, como tomando posesión de Nuria. Y otras veces era ella la que poseía el romance y lo convertía en una escena del más elaborado teatro. Hemos visto que ella iba transformándose en doña Rosita, en Yerma, en la Madre de las Bodas de Sangre. Y hemos vibrado con la denuncia de la impostura que hizo el poeta en su "Grito hacia Roma (desde la Torre del Chrysler Building)". Cada verso le condenaba a muerte en esa España, dice Pasqual y lo dice Espert.


Dioses, qué impresionante: lloré, sonreí, balbuceaba versos y miraba hipnotizado (creo que como todo el público en el Gayarre) cada gesto de la actriz, cada movimiento de mano, cada sonrisa... pero sobre todo cada vez que juntaba las manos como una madre andaluza anunciando peligro o reclamando algo. La soledad, la pena, el miedo, la injusticia y lo arbitrario se sucedían sin pausa, una montaña rusa emocional de la que realmente no nos habríamos bajado nunca.

En el comienzo, ella recordó cómo accedió a los poemas del "Romancero gitano" de Lorca a través de un libro clandestino que su padre copió. No he podido sino recordar cómo me sucedió lo mismo. Sería al poco de la muerte de Franco, en 1976. En el libro de lengua española y literatura que teníamos en primero de BUP, un tocho marrón caca con diseño abstracto muy setentuno, de Santillana, había textos literarios contemporáneos, creo recordar, entre ellos poemas que nos invitó el profesor a memorizar y recitar, para subir puntos en la asignatura.

Allí estaba el "Romance sonámbulo" y me puse a memorizarlo, con su cantabilidad era sencillo, y por otro lado estaba lleno de imágenes bellísimas, peces de sombra, un monte gato garduño... No sabía yo que la versión que aparecía en el libro era la autorizada por el régimen franquista. Pero no la original.

Andaba por casa recitando a quien quisiera escucharme el romance y entonces, mi padre, me dijo que fuera con él. En el salón se fue a uno de los anaqueles de la enorme biblioteca que llenaba la pared, y sacó un libro discreto, con una encuadernación sin nombres, donde estaba una antología de Lorca, poemas prohibidos que él había conseguido años atrás, leído con amor, seguro, guardado con discrección.

Allí vi que yo había memorizado todo, pero en mi poema la noche no se ponía íntima como una pequeña plaza, ni los guardias civiles borrachos golpeaban en la puerta. Por supuesto, aprendí las últimas estrofas tan políticamente censuradas por ese nacionalcatolicismo que en poco comenzaría a desmoronarse (no del todo, ay, eso lo estamos sufriendo aún). Y las recité en clase: el profesor (luego supe que era comunista) intentó callarme, pasó por encima de mi alarde y no hubo nada. Pocos días después me pasó algunos otros libros desconocidos, fue un descubrimiento que me hizo amar más la literatura.

Hoy Nuria Espert me ha hecho volver a los 14 años, cuando descubrí que un poema podía ser una fruta prohibida, cuando vivía en un sistema capaz de esconder lo mejor de su cultura para tenernos atados y estúpidos. Gracias, doña Nuria.

2019-12-15 23:15 Enlace

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