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artículos, escritos y demás piezas perfectamente obviables perpetradas por Javier Armentia

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2020-09-22
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La ciencia ¿nos salva? (#MILENIO @NoticiasNavarra)
2020-09-22

La columna del lunes 21 de septiembre de 2020, la última del verano... En Diario de Noticias.

Que no hay solución para la situación que vivimos sin ciencia es algo tan obvio que no haría falta decirlo. Ahora bien, en estos meses hemos escuchado muchas veces esa idea de que la ciencia nos salvará de todo mal, y conviene explicar que no es para tanto, más bien todo lo contrario. Lo estamos viendo estos días de segunda ola: no es la ciencia la que tiene que decir qué hacemos, sino las políticas públicas, el compromiso ciudadano, el conjunto de una sociedad donde, reconozcámoslo, todavía nos cuesta asumir la nueva situación en la que estaremos viviendo durante más tiempo del que nos parecía. Hace años, Carl Sagan, ese divulgador que fue prime time en los años 80, cuando la tele todavía aguantaba un poco de conocimiento, hablaba de la ciencia como una vela en la oscuridad, frágil ante los vientos de la oscuridad y la anticiencia. Era una metáfora a la que muchos nos aferramos, pensando que poner un poco de ciencia en la vida diaria conseguiría mejorarnos y separarnos del pensamiento mágico y del engaño interesado.

Ahora no soy tan optimista: la ciencia es considerada aún como una de las actividades críticas para asegurarnos el futuro, pero nos preocupa poco en el día a día, no lucharemos (porque nunca lo hemos hecho) por dotarla de fondos y, para colmo, en cuanto caemos en una situación de crisis los científicos tampoco pueden aportar las certezas que se demandan, porque la vida es así de compleja y de chunga. No hace falta más ciencia: ya va adelante, intentando comprender la magnitud de la situación a la que nos enfrenta este virus. Pero no es la panacea: los retos son, como lo eran antes de la pandemia, los de gobernar una sociedad con demasiadas injusticias, poco solidaria y sometida a los intereses del capital. Eso no lo arregla la ciencia, es la política, estúpidos.

2020-09-22 07:47 Enlace
2020-09-14

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Cristina (#MILENIO @NoticiasNavarra)
2020-09-14

Comencé el pasado lunes 7 de septiembre de 2020 de nuevo a escribir los lunes en la contra del Diario de Noticias. Esta vez se lo dediqué a mi tía, que el pasado sábado 12 de septiembre cumplió 90 años, sus primeros 90, como decía mi hermano Gerar...

Cristina

De niño, en ese tiempo en que uno vive en un mundo algo más mágico, me sorprendía de forma incomprensible que a nuestra tía, la Tía Mari con la que hemos vivido tantísimo, la gente de fuera la llamara Cristina. Si es que eran como dos personas: la que estaba en casa siempre echando una mano y, llegado el caso, nos subía al taburete de la cocina para pincharnos en el culo la tetraciclina de rigor (tenía saberes de enfermera, algo también como de otro mundo); y luego la que hablaba en la radio y era invitada a poner la voz en sitios importantes. Recuerdo el olor de los estudios de radio desde muy chico, en esa Voz de Álava en la que trabajó toda su vida, que luego pasó ser Radio Nacional. Tenían en la emisora un mamotreto con cables, válvulas y potenciómetros: el primer transmisor, de un barco alemán o algo así, que habían usado para las ondas del movimiento, tras la guerra civil. Y unos micrófonos enormes donde mi tía se convertía en Cristina Fructuoso y hablaba con voz impostada y dicción clara. Mi madre también impostaba la voz para hacerla más radiofónica (aún lo hacen). Cosas de la gente de radio.

Cuento todo esto porque el viernes que viene la Tía Mari cumple noventa años. Dos años antes los hizo Feli, mi madre, y se ríen pensando que entre las dos suman casi dos siglos de vida. Con buen humor y adaptándose, a una vida que se les ha vuelto a poner difícil, como cuando eran niñas, o cuando fueron mujeres o cuando... A diario hablamos con ellas y acabamos contándonos lo que hemos hecho, que para ellas suele parecer poco; con la repetición a que nos ha sometido la pandemia estos meses es duro rescatar algo que merezca ser recordado. Esta semana Cristina cumple 90 años y quería contaros que somos una familia muy feliz. Ojalá a vosotros también os pase, ojalá a todas las personas nos pase siempre.

PS.

Mi tía es María Cristina Fructuoso Ruiz de Erenchun, aquí la biografía que tienen en wikipedia.
El lunes 14 de septiembre, a las 2 de la madrugada, José Antonio "Ciudadano" García le hizo una entrevista muy maja en el programa que dirige y presenta, ESTO ME CUENTAN. En ese programa yo hablo un poquito del cielo y sus cosas, pero esta vez, además, escuché un poco de la historia de esta mujer tan especial.








Esto me cuentan - 14/09/20




2020-09-14 21:31 Enlace
2020-06-08

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A la tercera (#MILENIO @NoticiasNavarra)
2020-06-08

Publicado el lunes 8 de junio de 2020. MILENIO, Diario de Noticias.

Entramos en la tercera fase con su resonancia a los ovnis de Spielberg. Aunque lo de los encuentros cercanos del tercer tipo fuera una idea que creó el astrónomo y sin embargo ufólogo John Allen Hynek en 1972, intentando clasificar las experiencias que se narraban de los platillos volantes en los que, en el fondo, creía, en las que aparecían también seres asociados a las luces del cielo. Fueran extraterrestres o no, esa era la tercera fase: el contacto con los otros, los de más allá. La metáfora es demasiado poderosa así que casi todo el mundo la ha usado estos días de la desescalada. Parece que finalmente llega el tiempo de las personas, no alienígenas, aunque se nos ha olvidado ese contacto que antes nos parecía normal.

A mí me atrae más lo de que a la tercera va la vencida. Soy de natural pragmático y no me atrevo a que mis deseos me impidan el juicio crítico, por lo que no tengo nada claro lo que empezamos a andar.

Dicen que en las formaciones de las milicias romanas se colocaban a los más valerosos soldados en la tercera fila, estando el populacho en la primera, los que portaban las picas en la segunda y así, para cuando llegaban los buenos, se decía ad triarium ventum est, es decir que se echaba el resto. Pero también se comenta, porque el origen de las expresiones es múltiple (ya lo sabían los muchos paremiólogos que en la historia han sido, el más cercano y citado sin duda José María Iribarren), que en el derecho penal el tercer hurto te llevaba a la pena capital. A la tercera, iba pues la vencida. Y si recordamos la liturgia de las horas canónicas, que ordenaba el día con sus ritos y obligaciones, la hora tercia empezaba tras el amanecer, hacia las nueve, cuando se rezaba recordando la crucifixión diciendo lo de "dios mío, ven en mi auxilio". No sé, no sé...

2020-06-08 20:53 Enlace

Bloqueo (#MILENIO @NoticiasNavarra)
2020-06-08

La columna del lunes 1 de junio de 2020. MILENIO, Diario de Noticias.

Al instaurarse, por motivos ajenos a nuestra voluntad, una vida en confinamiento, la alteración de las rutinas permitió crear una sensación del paso de tiempo paradójica: los días iban pasando pero parecía todo en estasis, como si realmente el tiempo no pasar para nosotros. Pero es que además la actividad exterior estaba también disminuida y las mismas noticias tenían algo de rondeau, de eterno retorno y repetición, y eso ha ido permitiendo que desarrolláramos una percepción por esos sutiles cambios que habitualmente pasaban sin que nos diéramos cuenta. Por ejemplo, la forma en la que en algunas esquinas y superficies de la casa se acumula el polvo, o las corrientes de aire que siempre están ahí pero ahora parecen tener una voluntad propia. Y hemos descubierto también una vida posible en la terraza o el balconcito, ese espacio que tampoco valorábamos adecuadamente quienes disponíamos de él, acumulando siempre objetos que deberíamos haber abandonado pero que, en esa ausencia de estar fuera sin estarlo, manteíamos cogiendo polvo. No es raro que en las fases de desconfinamiento los centros de plantas y flores se hayan llenado de gente, que quiere rendirse un homenaje a esa pieza olvidada. Lo escribo ahora en la nuestra, rodeado de las nuevas rosas, sumergido en el color de las adelfas y con las flores de la pasión trepando por la columna, justo hoy han aparecido las primeras flores en la tomatera...

... Perdón, ¿en qué andaba? En la percepción del tiempo, en los espacios ignorados, en toda una serie de inercias que día a día se nos han ido poniendo encima llevándonos al bloqueo. Cierto: no hemos parado, de hacer cosas del trabajo a todas horas, de organizar otras que no estaban previstas, de arreglar unos entuertos y perdernos en otros. Es el bloqueo.

y, para colmo, ya estaba descrito en la sociología de los confinamientos.
Y sin embargo, nos da la sensación de que no llegamos a ningún lado. Ahora lo vivimos y, ya ven, nos cuesta horrores acabar de escribir una columna. Ay si fuera parlamentario podría dedicarme a insultar gratuitamente, pero eso es otra historia...



2020-06-08 20:52 Enlace

No olvidemos (#MILENO @NoticiasNavarra)
2020-06-08

La columna del lunes 25 de mayo de 2020. MILENIO, Diario de Noticias.

Le echaremos la culpa a las ganas que tenemos de movernos, de recuperar los espacios que no hemos visitado en estos meses. Lo consideraremos una reacción ante la sobreexposición a las noticias y los datos. Achacaremos esto que empieza a pasar a que las políticas de trágala y acéptala funcionan cuando el compromiso se riega como una planta en primavera, pero sabiendo que además hay que abonarlo con transparencia y justificaciones. Luego es cierto que los humanos tenemos un tiempo para el compromiso, para la tensión, y luego tendemos a relajarnos, siempre, con todo... ¿Quieren más explicaciones? Ante el apocalipsis que se nos aparecía cuando pensábamos en el futuro ahora está el sol de mayo y el poder escaparse. Los aplausos que rendíamos a quienes han sido esenciales para asegurar que todas las demás personas pudiéramos permanecer seguras en casa fueron los primeros que sucumbieron, el primer síntoma de un olvido que parece ya innegable.

En ese ambiente de desmemoria el que algunos histriones del cuanto mejor peor pusieran cacerolas, banderas y cochazos en marcha para dar mal rollo no es casual, sino estrategia partidista: les viene bien que se olvide de que este primer confinamiento ha funcionado a pesar de lo que auguraban; la confrontación les ayuda a que nadie se fije que quienes más gritan son los que más privilegios acumulaban y más difícil se lo pusieron a las políticas públicas que nos han protegido y nos protegerán, más nos vale.

No olvidemos, sin embargo, que la situación sigue siendo frágil. La exageración y la inmediatez van a provocar que el más pequeño incremento epidemiológico sea amplificado y podemos tener que volver a empezar. No olvidemos la solidaridad, que sigue siendo el mayor valor común que tenemos. Y que aún nos queda mucho camino por recorrer antes de la nueva tranquilidad.

2020-06-08 20:49 Enlace

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