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  • Inicio > Historias > Hermano Mono
    2004-01-28
    )

    Hermano Mono
    2004-01-28


    Territorios, Ciencia-Futuro, El Correo, miércoles 28 de enero de 2004

    ¿Somos los humanos los únicos primates capaces de utilizar un lenguaje complejo? Los chimpancés parecen estar casi a nuestra altura, pero nuevas investigaciones parecen marcar una diferencia crucial.

    El 27 de abril de 1997, tenía lugar un curioso experimento. Se trataba de una conversación pública por Internet, un "chat" de entrevista, en los que quienes se conectan pueden hacer preguntas a un invitado y éste va respondiendo. Lo insólito es que quien contestaba a las preguntas y los comentarios de los internautas era Koko, una gorila de 30 años de edad capaz de comunicarse empleando el sistema norteamericano de signos y de emplear más de quinientas palabras. Desde 1982, Koko y la doctora Penny Paterson fueron aprendiendo a comunicarse, convirtiéndose en el ejemplo más querido por quienes piensan que tampoco nos separamos tanto de los otros primates.

    Los experimentos con gorilas como Koko y chimpancés han mostrado a lo largo de los últimos decenios que, adecuadamente adiestrados, estos animales pueden no sólo reconocer y utilizar signos determinados para expresar objetos, acciones o emociones, sino que además son capaces de utilizar una gramática que combine esos signos para construir frases (sujetos y predicados) inteligibles. Estos animales que viven en contacto con los humanos que les enseñan son capaces por lo tanto de acercarse en sus posibilidades a lo que consideramos la base del lenguaje humano. Sólo la base: un adulto humano maneja unas 20.000 palabras diferentes, mucho más que las que ha llegado a aprender Koko. Y la diferencia es más profunda: los contenidos de las charlas de Koko son muy cercanos al presente, a lo que sucede en cada momento. Por el contrario, el lenguaje humano suele discurrir entre el pasado y el futuro. Aunque la irrupción de los móviles podría hacernos pensar que volvemos hacia un lenguaje primate (siempre en las conversaciones se incluye un "estoy en..."), lo cierto es que frases como "estoy comiendo" no son las que comunicamos normalmente a los demás.

    Tampoco podemos negar a los monos la capacidad de comunicar contenidos interesantes, incluso emotivos. En los años 60, el estudio de sociedades de primates viviendo en su entorno natural en África permitió comprobar cómo los miembros del clan se comunican con sonidos específicos para informar de la presencia de predadores o peligros, comida u otros sucesos relevantes para la supervivencia del grupo. Disponen por lo tanto de un lenguaje hablado, en el que los sonidos tienen un significado. Y es cierto que no son los únicos animales que hacen lo mismo. La pregunta que surgía ya en los años 60 era si el lenguaje primate era ya de por sí diferente a los sistemas de comunicación de los demás mamíferos, sobre todo si podrían encadenar diferentes "palabras" para crear contenidos más complejos.

    A finales de los años 70, el primatólogo Herbert Terrace y sus colaboradores en la Universidad de Columbia de Nueva York (EEUU) dieron a conocer los resutlados con Nim Chimpsky, un chimpancé que había aprendido el sistema de signos y podía comunicarse. (Su nombre, por cierto, era un juego sobre el nombre de uno de los principales estudiosos del lenguaje humano, Noam Chomsky). En aquella época se generó una importante polémica, sobre todo en torno a la forma en que se evaluaba la habilidad lingüística de los monos. ¿No podrá tratarse de que sus cuidadores interpretaran conductas repetitivas aprendidas por los animales como el uso de un lenguaje? En estudios sobre el aprendizaje y la conducta, los animales aprenden a realizar labores, incluso complejas, cuando son premiados. En cierto modo, los simios podrían estar realizando tareas de este tipo motivados por los premios de los cuidadores. Más aún, quizá la inteligencia lingüística estaba más en el lado humano, que interpretaba como lenguaje original algo que no eran más que signos sin mayor pretensión... Con el tiempo, sin embargo, estas dudas se disiparon: nuevos estudios, más trabajo y publicaciones realizadas con más controles que evitaban esas posibles vías de error han ido confirmando la capacidad de los primates de utilizar el lenguaje.

    La cuestión es ¿hasta qué nivel? Koko parece un niño humano pequeño en su capacidad de construir frases. En el año 2000 el psicólogo de la Universidad de Harvard Marc Hauser publicaba "Wild Minds" (Mentes Salvajes), un libro de divulgación que mostraba las capacidades en torno al lenguaje de diferentes especies animales, con especial hincapié en los primates más próximos a nosotros los humanos. Desde un punto de vista evolutivo, afirma Hauser, el lenguaje en los primates es una progresión de una herramienta útil para sobrevivir. Las habilidades cognitivas de los animales sirven como herramientas para que una especie prospere en su nicho ecológico. En este sentido, el lenguaje sería una de las herramientas cognitivas que, en diferentes especies, responde a desarrollos que han sido propiciados por las mismas fuerzas evolutivas.

    Como modelo teórico, esta idea es interesante. Pero dista mucho de explicar por qué hay tantas diferencias entre los lenguajes, incluso los que los primates pueden llegar a manejar, y la enorme plasticidad y complejidad del lenguaje humano. El psicólogo David Premack, de la Universidad de Penislvannia ha publicado recientemente en la revista Science un análisis sobre la relevancia del lenguaje como clave para entender la inteligencia humana. "La gramática y la sintaxis del lenguaje humano son ciertamente únicas. Como las capas de una cebolla o una matriuska rusa, es recursivo: la mención de un asunto está metida dentro de otra mención del mismo. Esta recursividad permite que las palabras de una frase puedan estar muy separadas, pero aún así ser dependientes". Cuando leemos una frase como "si consigues hacer la reserva de hotel, entonces ellos vendrán seguro", "si" y "entonces" están separados por varias palabras, pero todos entendemos que constituyen una unidad dependiente, que expresa una condición para que se produzca el suceso. Los últimos datos obtenidos por Hauser y sus colaboradores utilizando monos tamarinos indican que esta recursividad no existe en los simios (publicado también en Science, el 16 de enero).

    Utilizando técnicas similares a las que se emplean para evaluar el aprendizaje de niños pequeños, intentaron comprobar si los tamarinos podían encontrar las reglas subyacentes en mensajes del tipo: "si tienes un caso de A, entonces sigue un caso de B". Comprobaban la atención que prestaban los monos a pares que se les iban presentando. Los animales se perdían cuando la relación iba mas allá de dos palabras. Más aún, parece que el lenguaje de los simios no llega a ser intencional, en el sentido de que cuando comunican algo tampoco parecen preocuparse demasiado por los errores de quienes reciben su información. El uso de las metáforas también queda limitado salvo para los humanos. Todo ello configura una "teoría de la mente" que parece indicar que aunque los primates pueden llegar a comunicar lo que perciben, sólo los humanos somos capaces de contae lo que imaginamos.

    El Planeta De Los Simios
    Una pequeña diferencia genética, unos pocos millones de años de separación entre las especies, se convierte en un abismo al analizar lo que nos separa a los humanos de los chimpancés. Hay un largo debate sobre el grado en que precisamente el lenguaje es fundamental para esa diferencia. Los expertos en conducta y cognición no disponen todavía de un modelo que explique esta diferencia, pero lo cierto es que tampoco tenemos aún un modelo que permita entender cómo es la inteligencia humana.

    El genético y zoólogo Theodosius Dobzhabnsky planteaba la cuestión con una paradoja: "todas las especies son únicas, pero ¿qué hace a los humanos la más única?" Los estudios del lenguaje en diversas especies de primates han ido proporcionando información valiosa sobre cómo se estructura el lenguaje, y las capacidades cognitivas de nuestros parientes no dejan de sorprendernos. Han ido mucho más allá que los intentos de comunicación con otros mamíferos (como los delfines, o los memoriosos elefantes) porque posiblemente sólo en nuestra línea filogenética se dieron las circunstancias que permiten disponer de una herramienta de comunicación compleja y plástica. Pero parece claro que la ficción de "El planeta de los simios" queda más allá de lo posible.

    2004-01-28 01:00
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    Comentarios

    1
    De: Luis Javier Capote Pérez Fecha: 2004-01-28 13:13

    Contaba Arsuaga, no recuerdo ahora si en "La Especie Elegida" o en el "Collar del Neandertal" un caso similar de una chimpancé que aprendió a comunicarse por signos. Según cuentan las crónicas, cuando una de sus crías le fue retirada por una enfermedad mortal, ella repetía los signos que significaban "traer bebe".



    2
    De: El PaleoFreak Fecha: 2004-01-28 14:13

    Fenomenal, Pez.
    Sería interesante que ese estudio con tamarinos se hiciera también en chimpancés. Los tamarinos están bastante alejados evolutivamente de nosotros.



    3
    De: Juan José Benítez Fecha: 2004-01-28 18:48

    JAJAJA el Pez ha sentado al sicólogo Marc Hauser en Harvard siglos antes de que la construyeran.

    Es coña, no pretendo crear polémicas, pero no he podido resistirme. El artículo es sin duda muy interesante



    4
    De: ElPez Fecha: 2004-01-28 20:55

    :-)
    ooops... en efecto, la publicación no era del "200" sino del 2000. Lo corrijo en el original, pero que queden los comentarios como errandum cabezón propio.

    Ya puestos, os recomiendo el libro, datos en Amazon Books, y una entrevista que le hacen a Hauser en EDGE. (Bueno, no es raro que Hauser sea buen amigo de Steven Pinker...)



    5
    De: Gargarin Fecha: 2004-01-29 01:07

    aummpa, venga ,te voy a dar mi opinión.
    Sinceramente me sorprende que te tomes en serio el asunto del lenguaje en los primates, pero sobre todo que saques a colación a la bellísima koko, "Pet Centerfold" de playboy, después de que pescaran a penny paterson haciendo trampitas.

    Lo mismo ocurre con muchas otras investigaciones supuestamente serias, seguro que por ahí andan los datos. La verdad es que nunca superaremos el complejo de bambi, darle un caracter humano a la conducta de los animales y humanizarlos a la disney. aunque hay monos con carisma. y supongo que esto no viene a cuento de Jesús ares Vázquez, el alcalde. Siempre hay limites.

    Ha estas alturas no hace falta cargar tanto las alforjas de argumentos en métodos de observación, simplemente un estudio anatómico, o una tomografía te indicaran que el mecanismo necesario para articular un lenguaje, es el mismo en los primates que en cualquier mamífero de peso equivalente.

    Los primates utilizan un lenguaje de ambito puramente social e instrumental, no abstracto, ni conceptual. Todos los mamíferos tienen una convenciones que les permiten comunicarse en un grupo, pero no se le puede llamar lenguaje como homónimo del humano, en ese aspecto hay una distancia abismal. daría igual comparar nuestro lenguaje con el de un perro. simplemente es mas fácil antropoformizar a un mono.

    ¿ podría un mono mutante desarrollar en millones de años de evolución un área en la corteza cerebral que le permitiese utilizar un lenguaje de símbolos con "contenido"? si. se llama "ser humano". Yo estoy dispuesto a darle una oportunidad a los primates de unos 7, u 8 millones de años. pero no antes.


    ( sin contar a la mula Francis, o al caballo matemático Hans, claro)



    6
    De: El PaleoFreak Fecha: 2004-01-29 01:37

    Gargarin, aunque tú no estés dispuesto a darles menos de 7 u 8 millones de años, lo que cuenta es la evidencia científica de la que podemos disponer. Las controversias que todavía quedan se resolverán, en un sentido o en otro, y los resultados estarán listos, con bastante probabilidad, dentro del millón de años actual y vigente ;o)



    7
    De: ElPez Fecha: 2004-01-29 02:12

    No creo que todos los primatólogos y psicólogos que trabajan en el asunto del lenguaje sean ni pseudocientíficos ni víctimas del "complejo de Bambi". Mencionaba en mi artículo las críticas que se han hecho, la controversia existente. Pero me parece que si uno mira la literatura actual hay pocas dudas de que está bien atestiguado, con criterios científicos y con la eliminación (mediante protocolos de doble ciego) de los efectos experimentador e interpretador.

    Respecto al asunto de la actividad cerebral, Gargarin, te recomiendo un interesante artículo de Martin I. Sereno, "Language and the primate brain", publicado en los "Proceedings, Thirteenth Annual Conference of the Cognitive Science Society". Hay una versión del texto en la web Center for Research in Language de la Univ. de California en San Diego.

    En las conclusiones comenta:
    "In view of our knowledge of the strong similarities between the brains of various non-human primates, it seems unlikely that the cortex could have been completely reorganized in so short a time. Surely, there is no positive evidence for such a major reorganization.
    Recent evidence instead suggests that human and non-human
    primate brains are organized quite similarly. We need more
    attempts to explain the large qualitative differences
    between animal cognition and human language-based cognition
    as the result of relatively minor modifications and re-use
    of pre-existing primate neural circuitry (cf. Bates et al.,
    1989)."



    8
    De: Holbach Fecha: 2004-01-30 15:53

    Para Javier Armentia:

    ¿Qué opinas del 'Proyecto Gran Simio'? Su objetivo es que a los grandes monos no humanos (o sea, a chimpancés, gorilas y orangutanes) se les condedan los derechos a la vida, a la libertad y a no ser torturados.

    Los grandes monos no humanos son capaces de reconocerse en un espejo y de aprender a usar el Ameslan (lengua americana de signos para sordos). Esto indica que poseen un nivel de autoconciencia bastante superior al de muchos humanos disminuidos psíquicos. Creo que por un mínimo de coherencia ética deberíamos reconocerles esos derechos también a los grandes simios no humanos.

    Un saludo



    9
    De: Gargarin Fecha: 2004-01-31 16:33


    Disculpa por el retraso en contestar. El argumento de la reordenación de áreas funcionales no es nuevo. hay estudios sobre plasticidad neuronal en gatos, que avalan el hecho de que los mamíferos tiene una gran capacidad de suplir las carencias de una zonas con otras. pero sin entrar en argumentaciones prolijas en estudios, la reorganización de un área funcional del cerebro no significa que se este creando un órgano especifico, simplemente es una estrategia de supervivencia. igual ocurriría si le cortásemos un brazo y le enseñásemos a usar una pierna en sustitución. no creo que eso suponga que adquiere una capacidad que antes no tenia. ni que desarrolle un área de brocca o de wernicke.

    En la introducción del articulo mencionan;

    " The aim of this paper is to re-introduce a thoroughly com-parative perspective into the evolutionary acquisition of the capacity for language, but one that does not back away
    from the obvious cognitive differences between humans andother animals. The anatomical and physiological organiza-
    tion of cortical areas in primates, including recent work on human cortex, is reviewed first."

    Es obvio nuestro parentesco. y que la reutilización del acervo genético es común. pero eso no implica un deducción evidente de la capacidad de articular lenguaje.

    ¿Nos parecemos alos monos ? si, claro. ¿Los monos son seres humanos en pequeñito? . pues no. a pesar del alcalde.

    ¿Un ejemplo de lo que sucede con lo monos? yo te podría enseñar a decir una frase en chino perfectamente articulada en base a reglas gramaticales , con la que obtendrías un piso en marbella. esa frase podría ser un poema , un insulto, o un chiste. aunque que no conocieses el significado, simplemente la dirías, la combinarías de acuerdo a unas reglas preestablecidas y obtendrías tu piso en marbella - plátano para el animalico-. y seguirías sin saber palabra de chino.

    si la capacidad de jugar con unas normas de articulación implican una preexistencia de estructuras linguísticas, pues muy bien. también supone la preexistencia de un cerebro, que es bastante mas obvio. dentro de un milloncejo de lustros veremos si el parecido es tan patente.

    te aseguro, que el que logre emparentar un área del cortex humano relacionada con el lenguaje con la de un primate, tiene uno o dos nobeles en bolsillo, así que nos enteraremos.

    Y no, no vale el alcalde como primate emparentado con el resto del genero humano.



    10
    De: Ctugha Fecha: 2004-01-31 17:33

    Sólo una anotación, las relaciones que se estudian en bebés humanos son combinaciones de tres sílabas.

    El artículo de Hauser prueba que los monos tamarines son capaces de discriminar una gramática de estados finitos (resoluble por probabilidades transicionales) correcta de una incorrecta, pero que no hacen lo mismo con una gramática de oración. Toman dos grupos de palabras, el grupo A, y el grupo B, cada uno compuesto por varias sílabas que se seleccionan aleatoriamente. La gramática de estados finitos sigue la regla de (AB)^n, lo que resulta en: ABABAB; y la de oración sigue la regla A^n B^n, lo que resulta en: AAABBB. Tras ser familiarizados cada grupo de tamarines con una de las gramáticas, a la mañana siguiente se les presentan ocho secuencias de cuatro oraciones correctas y cuatro violaciones de la regla. Las explicaciones de por qué fallan pueden ser miles: memoria corta (pueden recordar por ejemplo sólo 3 palabras, lo cual les permite distinguir sólo las violaciones en la gramática de estados finitos), carecer de un sistema de recuento (para resolver la segunda tarea deberían contar el número de A´s y de B´s y compararlas), etc. Aun así compararon las secuencias más cortas de la gramática de oración (cuando n=2) y los tamarines tampoco las resolvían (AABB).

    Me gustaría ver los resultados en recién nacidos humanos, que es donde esta gente predeciría que la "regla" ya está presente.



    11
    De: valentina Fecha: 2005-11-24 20:09

    Algunas veces me pregunto para qué queremos la inteligencia los humanos, si casi nadie la utiliza.
    Holbach, lo anterior no iba por tí. No sé muy bien de qué "Proyecto" hablas, pero el derecho a la vida, a la libertad y a no ser torturados lo tienen todos los animales, sean racionales o no. De todas maneras la racionalidad exclusiva de los humanos es lo que está en discusión. Si dejáramos de mirarnos tanto el ombligo, descubríriamos cosas muy interesantes y aprenderíamos del resto de los seres que nos acompañan en este planeta. Aunque algunos, quizá por miedo o por desconocimiento, se nieguen a ver la realidad de lo que otros les muestran con toda claridad.



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