ves esta página sin formato por que esta hecha cumpliendo el estándar web CSS 2.
tú navegador no soporta este estándar, o tienes dicho soporte desactivado.
si estas en el primer caso, actualízate. merece mucho la pena.

la boca
artículos, escritos y demás piezas perfectamente obviables perpetradas por Javier Armentia

Instagram

Blogalia
FeedBurner

StatCou nte r

Ver Estadísticas

Licencia de Creative Commons
Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 3.0 España.

Para contactar con el autor:

Archivos
desde el 24 de enero de 2002

<Agosto 2017
Lu Ma Mi Ju Vi Sa Do
  1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
14 15 16 17 18 19 20
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30 31      



Nos enlazan según Google


Blogalia


Últimos comentarios aquí...

  • Anónimo en Mentiras Con Las Ondas (#MILENIO @NoticiasNavarra)
  • Anónimo en El Timo Del Más Allá (#MILENIO @NoticiasNavarra)
  • Cristina Pereira en Cuando Se Pone En Peligro La Salud (CARTA @NoticiasNavarra @DiarioNavarra @microBIOblog y @Joaquin_Sevilla)
  • Alessandro magnvs en El Timo Del Más Allá (#MILENIO @NoticiasNavarra)
  • Javier Sánchez de la Barquera en Referentes LGTBIQ (#MILENIO @noticiasnavarra)
  • Alessandro magnvs en Mentiras Con Las Ondas (#MILENIO @NoticiasNavarra)
  • Alessandro magnvs en Cuando Se Pone En Peligro La Salud (CARTA @NoticiasNavarra @DiarioNavarra @microBIOblog y @Joaquin_Sevilla)
  • Juli Gan en Referentes LGTBIQ (#MILENIO @noticiasnavarra)
  • Anónimo en Mentiras Con Las Ondas (#MILENIO @NoticiasNavarra)
  • Jorge Cañon en K-PAX La Trilogía
  • Inicio > Historias > El Asesino De La Indiferencia
    2005-05-27
    )

    El Asesino De La Indiferencia
    2005-05-27


    Publicado en EL CORREO
    Territorios, Ciencia-Futuro
    Miércoles 25 de mayo de 2005


    Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de 250 millones de personas contraen la malaria cada año. Cifras de estudios independientes, sin embargo, duplican esa cantidad. La mortalidad anual oscila entre el millón y medio y casi tres millones depersonas, principalmente niños y casi todos en los países más pobres del mundo, especialmente en África. El paludismo o malaria pone en riesgo la salud del 40% de la población mundial, en 100 países diferentes.

    El investigador madrileño Pedro Alonso, que presentó hace medio año una nueva vacuna experimental para esta enfermedad, afirmaba que esta enfermedad, la principal causa de muerte por infección en el mundo, es "el asesino de la indiferencia": aunque mata tres veces más niños en África que el Sida, ni las investigaciones son un objetivo prioritario de la ciencia médica, ni las campañas internacionales consiguen financiación en los países ricos. No se habla del paludismo, ni se invierte en su erradicación. Alonso denunciaba recientemente: "el 90 por cierto de los recursos mundiales de la investigación biomédica se destina a enfermedades que afectan al 10 por ciento de la población".

    En 1998, la OMS, UNICEF, el Prgrama de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el Banco Mundial, lanzaban una campaña denominada Roll Back Malaria (Acabar con la Malaria, RBM), con el fin de erradicar esta enfermedad antes del 2010. Sin embargo, tras siete años esta campaña no ha conseguido aún resultados efectivos. La revista médica The Lancet, en su editorial del pasado mes de abril denunciaba, junto con la organización no gubernamental Médicos Sin Fronteras que, realmente, la situación es peor de lo que se tenía antes, y aunque en los últimos años se han desarrollado veinte productos diferentes para tratar el paludismo, los escasos fondos de que se dispone no alcanzan para satisfacer la demanda existente: para este año sólo se han conseguido distribuir 50 millones de dosis de artemisina, uno de los fármacos más efectivo para el paludismo africano, cubriendo poco más de un 10% de los que contraerán la enfermedad.

    La artemisina se extrae de una hierba endémica de África y es, de hecho, uno de los tratamientos tradicionales en esa zona para combatir las altas fiebres producidas por la infección de alguna de las cuatro especies del género Plasmodium (falciparum, vivax, ovale o malariae), además de reducir su presencia en la sangre. La producción masiva de este medicamento se ha quedado insuficiente por falta de fondos del programa RBM. Por otro lado, los tratamientos clásicos, utilizando cloroquina (derivado activo delprimer tratamiento que se conoció útil contra el paludismo, la quinina, proveniente del árbol de la quina) siguen siendo excesivamente caros. En cualquier caso, no debemos olvidar, además, que estamos hablando de medicamentos paliativos, que no evitan posibles recaídas del enfermo durante el resto de su vida.

    Las estrategias de la lucha mundial contra la malaria implican desarrollar sistemas de diagnóstico temprano que permitan un tratamiento rápido, antes de que se produzcan los efectos: fiebres muy altas que desaparecen rápidamente, en periodos de intermitencia de duración variable; dolores de cabeza, fatigas y náuseas, además de dolor muscular, diarreas leves y otros síntomas que a menudo se confunden con infecciones víricas como la gripe o trastornos gastrointestinales. La enfermedad puede llevar a sufrir grandes convulsiones, inconsciencia o delirio, y llegar al coma o la muerte.

    Por otro lado se trabaja desde hace tiempo en la contención del vector de la enfermedad, las hembras de mosquitos del género Anopheles, transmisores, además de otras importantes enfermedades de las regiones tropicales. Aunque el uso de insecticidas en las zonas de cría de estos insectos con DDT ha ido proporcionando un control de la epidemia, los efectos colaterales de este producto insecticida originan importante controversia.

    El desarrollo de medicinas efectivas que pueden curar al enfermo (salvo reinfección) como las mencionadas cloroquina o artemisina es una de las principales apuestas de la investigación actual. Sin embargo, tratándose de una enfermedad muy ligada a los países más pobres, la posibilidad de las empresas que podrían investigar para recuperar sus inversiones es baja, y esto hace que, como denuncian los expertos, apenas se investigue. Los planes internacionales, junto con donaciones que se han hecho famosas, comoesos 450 millones de dólares que ha ofrecido Bill Gates, propietario de Microsoft, para la investigación contra el paludismo, son insuficientes según todos los expertos.



    Vacunas Antipalúdicas
    En octubre de 2004, el investigador español Pedro Alonso, del Hospital Clínico de Barcelona, daba a conocer una vacuna desarrollada por varias universidades, institutos de investigación y una compañía farmacéutica (GlaxoSmithKline), tras pruebas exitosas sobre niños en Mozambique y Gambia. Los resultados provisionales muestran una prrevención de un 30% en un año para nuevos casos de malaria, llegando al 45% en el caso del P. falciparum, y un 58% en los casos más graves. Esta vacuna, denominada RTS,S/ASO2A, impide la primera reproducción del parásito en las células del hígado y, aunque supone una importante esperanza, el trabajo de desarrollo de una vacuna por parte de este equipo, según sus propias declaraciones, no llegará antes de 2010.

    De hecho, algunas críticas han surgido en torno a esta vacuna, comparándola con la Spf 66, desarrollada por Manuel Elkin Patarroyo en 1986. Se trataba entonces de un adelanto en la investigación médica sin precedentes: el desarrollo de una vacuna completamente sintética, por vez primera, una molécula capaz de realizar una protección previa la infección. Los resultados que se fueron publicando de esta vacuna, sin embargo, fueron descalificados ampliamente, a pesar de conseguirse una protección cercana al 50% durante tres años. Patarroyo acusó a las multinacionales farmacéuticas de presionar a la OMS, organización a la que había donado el investigador colombiano los derechos de la vacuna, para evitar continuar esta línea de investigación con una campaña de desprestigio. El equipo de Patarroyo, sin embargo, continúa trabajando en mejorar los niveles de protección.

    Dejando aparte la controversia, lo cierto es que estas dos vacunas, y otras que se comienzan a ensayar, no podrán, por el momento ser la solución completa a la enfermedad. Aunque pocos expertos dudan de que en el futuro será una vacuna la que consiga erradicar el paludismo definitivamente.

    2005-05-27 01:30
    Enlace | 11 Comentarios


    Referencias (TrackBacks)

    URL de trackback de esta historia http://javarm.blogalia.com//trackbacks/30121

    Comentarios

    1
    De: auero Fecha: 2005-05-27 15:48

    Suminonus Herbaceus,
    con eso si que te pegas un colocon!



    2
    De: elhermitaño Fecha: 2005-05-27 18:43

    Triste. Muy triste.

    Aplaudo a los pocos investigadores que se dedican a ello, pero va a ser muy difícil poder erradicar de una vez por todas enfermedades tan terribles como la malaria si se financia de una forma tan insuficiente.

    El tema de Manuel Patarroyo es esperpéntico; un hombre dona gratuitamente el fruto de sus investigaciones para evitar mayores contagios y desgracias y ¿qué recibe a cambio? Las pataletas de las multinacionales, que ven como alguien puede solucionar el problema de la malaria sin recibir un céntimo a cambio. Claro, han de ser ellas quien lo hagan, a cambio en este caso de una suculenta suma.

    Es lo que hay, es la manera de actuar de estos grupos, tan poderosos e influyentes. Y luego vienen con los descubrimientos en materia de clonación. ¿Para qué, para quién, si antes no tienen intención de erradicar las enfermedades globales?

    Es patético, absurdo e inhumano. Dinero, dinero y dinero, es lo único que les mueve. Malditos.



    3
    De: José Angel Fecha: 2005-05-27 21:57

    Un asqueroso anuncio en El País: 129 comentarios
    El asesino de la indiferencia: 3 comentarios
    Pues sí que causa indiferencia, sí... (será que no somos endémicos en este país).



    4
    De: AlphaFreak Fecha: 2005-05-27 22:59

    José Angel, posiblemente eso se debe a que en este post (todavía) no ha aparecido ningún Arnie defendiendo el sagrado derecho a la existencia del parásito de la malaria.



    5
    De: the happy butcher Fecha: 2005-05-28 08:49

    Muy delicado este tema, terriblemente complejo y desgraciado en el fondo.

    Más allá del comentario del hermitaño, sí hay cuestiones delicadas. Por un lado está el tema de los derechos de propiedad intelectual de las vacunas. Por otro lado, el de las mosquiteras. En Somalia está el caso de que las mosquiteras que se habían hecho para impedir las picaduras del mosquito de marras eran sistemáticamente robadas por las milicias y vendidas en el mercado negro. Pensar que eso pueda pasar en Darfur (por poner un sitio) no es ningún disparate.

    Una posibilidad es que seamos los propios ciudadanos de los países ricos los que voluntariamente (no confundir con vía impuestos) hagamos donaciones a investigaciones en vacunas. Otra posibilidad es rezar para que alguien pueda proteger las mosquiteras y que la gente pueda acceder a ellas. Estas pueden conseguirse vía donaciones a ONG's...

    Desde luego, como no se arreglan las cosas es con análisis tan simplistas como el del doctor al afirmar que "el 90 por cierto de los recursos mundiales de la investigación biomédica se destina a enfermedades que afectan al 10 por ciento de la población" y que por ello no se invierte en enfermedades que afectan a más población. No sé él, pero yo no soy quien para juzgar en qué gastan el tiempo y el dinero de otros. Quizás, tomando conciencia del problema, esas multinacionales inviertan mucho más de lo que lo hacen.



    6
    De: Entrevista a Patarroyo Fecha: 2005-05-28 10:22

    "Creo que nuestra vía contra la malaria es prometedora"


    JAIME PRATS - Valencia

    EL PAÍS - Sociedad - 12-11-2004
    "Hemos descubierto las reglas físicas y químicas para fabricar
    vacunas". El investigador colombiano Manuel Elkin Patarroyo (1946)
    está convencido de haber dado con la fórmula para que el sistema
    inmunológico pueda combatir no sólo la malaria, sino cualquier tipo
    enfermedad infecciosa. Tras la limitada eficacia de su primera
    vacuna sintética contra la malaria -con una media inferior al 30% en
    sus diversos ensayos-, en 1995 emprendió una "retirada estratégica"
    durante la cual asegura haber diseñado una estrategia para elaborar
    una vacuna con una protección superior al 95% y tenerla lista "en
    tres o cinco años".

    Pregunta. ¿Cómo va su vacuna?

    Respuesta. Para explicarlo de alguna forma, el parásito no emplea
    todo su cuerpo para entrar en contacto con las células humanas, lo
    hace a través de las extremidades, pero tampoco usa todo el brazo,
    sino sólo las manos. Durante estos años nos hemos dedicado a
    identificar los fragmentos de las proteínas del parásito
    involucrados en la invasión tanto de las células del hígado, como de
    los glóbulos rojos. Hemos averiguado las manos, las secuencias de
    unión, con que se agarra para atacar la célula así como su
    estructura química. En el merozoito [la forma del Plasmodium
    falciparum que agrede a los glóbulos rojos] hay 58 proteínas que
    median en la invasión de la célula sanguínea, de ellas 38 están
    identificadas y nosotros tenemos 32. En el esporozoito [las larvas
    que infectan las células hepáticas] existe una cantidad igual de
    proteínas. Si se quiere desarrollar una vacuna con más del 95% de
    efectividad se debe bloquear, por lo menos, 50 proteínas del
    merozoito y casi otras tantas del esporozoito.

    P. ¿Cómo lograrlo?

    R. A través de la química. Hay que cambiar el orden de los
    aminoácidos de estos fragmentos de proteínas. Esto hace que la
    molécula se vuelva inmunogénica.

    P. ¿Esta técnica funciona?

    R. Ya lo hemos demostrado. Hemos reconocido estos fragmentos, los
    hemos elaborado químicamente, modificado y demostrado en animales
    que funciona.

    P. ¿Cuántas moléculas han probado?

    R. 32 de las 38 reconocidas en el merozoito. Está publicado en
    Angewandte Chemie, Proteins, European Journal of Structural Biology
    y varias revistas más. Las moléculas modificadas y elaboradas por
    nosotros inducen a altos títulos de anticuerpos y protegen a los
    monos. Ya sabemos las reglas de juego, desde el punto de vista
    físico y químico, para dar capacidad protectora a estas moléculas y
    la fórmula es extendible a otras enfermedades.

    P. ¿En que consiste la vacuna?

    R. En la mezcla de estos fragmentos. Ya hemos ensayado algunas.
    Básicamente se compondrá de entre 80 y 90.

    P. ¿Será un compuesto estable?

    R. No hay ningún inconveniente. Se harán por síntesis química en
    cualquier laboratorio. Uno de los problemas que se achacó a mi
    anterior vacuna fue que no era estable. [Recientemente Pedro Alonso,
    el director de un ensayo de una vacuna experimental que la OMS
    considera un "avance histórico" y que se elaboró con tecnología de
    Glaxo y financiación de Bill Gates, comentó que el producto de
    Patarroyo no estaba estandarizado]. Lo que pasó en el ensayo de
    Tailandia [dirigido en 1995 por el coronel estadounidense Ripley
    Ballou] fue que a Ballou le quedó mal sintetizada la molécula y dijo
    que la vacuna no servía.

    P. ¿Qué diferencias hay entre la SPf66 y la que están diseñando?

    R. La anterior tenía sólo cuatro fragmentos, 3 del merozoito y uno
    del esporozoito; la nueva necesitará 90. La SPf66 me abrió el camino.

    P. ¿Y respecto a la vacuna anunciada hace tres semanas?

    R. La de Glaxo toma una única mano de la membrana del esporozoito,
    pero sin modificar, y se introduce dentro del virus de la hepatitis
    B, que despierta una reacción inmunológica inespecífica, no contra
    la malaria.

    P. ¿Los resultados de la SPf66 fueron mejores que esta vacuna?

    R. Claro, y ya hace 12 años. En el artículo que acaba de publicar
    Pedro Alonso en The Lancet en octubre expone que la protección de la
    vacuna de Glaxo en niños es del 29,9% y del 57,7% en casos graves.
    Pero el propio Alonso publicó en The Lancet, en 1993, [muestra la
    revista en la que firma el artículo junto a Patarroyo] que en un
    ensayo en Colombia la eficacia fue del 38,8%. Y en 1996, en The
    Journal of Infectious Diseases decía que la tasa fue del 25% en
    niños de 1 a 5 años en un ensayo en Tanzania año y medio después de
    la tercera dosis.

    P. ¿Cree que con el método de Glaxo se podrá alcanzar coberturas
    mayores a las logradas?

    R. Para el 95% tendrán que seguir el camino que nosotros ya
    anduvimos. Yo usé coadyuvantes e inmunopotenciadores junto con la
    SPf66 en Colombia. Tuvimos de 40 a 250 veces más anticuerpos que con
    la vacuna desnuda, pero vimos que esto no nos proporcionaba más
    protección en monos o humanos. Vistos los resultados decidimos
    parar. Y esto quiero que quede claro. En 1995 decidimos que no
    íbamos a pinchar a una persona más porque vimos que por ese camino
    no íbamos a llegar a rebasar un máximo de 34% o 40% de eficacia.
    Optamos por buscar qué hacía falta para rebasar estos límites. Y en
    ello estamos.

    P. Suena como si creyera que sólo usted conoce el único camino.

    R. No, no. Lo que pasa es que yo he ensayado los otros caminos y me
    he estrellado. No digo que la nuestra sea la única vía, pero sí
    prometedora.

    P. ¿Volverá a ceder la patente a la OMS?

    R. No creo. Trataré de organizar la producción en cualquier país o
    asociarme con una industria, garantizando un coste bajísimo. Con la
    SPf66 donamos la patente y no se terminó en nada.

    P. ¿Por qué está tan seguro de que funcionará su vacuna vistos los
    precedentes?

    R. Hemos hecho ensayos con mezclas [uniendo varios fragmentos] y
    hemos incrementado los niveles de protección. Tenemos una ventaja:
    trabajamos con monos que tienen un sistema de defensa casi idéntico
    al humano, por lo que no necesitamos hacer ensayos clínicos hasta la
    fase final. Pero no diremos que estamos en lo cierto hasta tener los
    estudios en humanos. Y nos tomará aún un tiempo. Queremos tener
    tapadas todas las vías de salida del parásito.

    P. ¿Cuándo estará?

    R. Calculo que tardaremos de tres a cinco años en tener la vacuna
    antes de empezar a distribuirla.



    7
    De: irma perez Fecha: 2005-11-28 00:53


    Dr patarroyo ,20 años con el mismo cuento ,por favor !!!que la vacuna estara lista en un año!! ,en 2 años !!!,en 3 años !! ,esto no es un juego ,la vacuna no sirvió punto.por ahora echemosle una mirada a la artemisia annua, y compremos mosquiteros
    irma perez



    8
    De: Anónimo Fecha: 2008-06-05 15:41

    mmm pues felicito a los investigadores y a los pocos cientificos...pero pues en la red no se consigue nada sobre quien como cuando y donde se creo la primera vacuna para convatir enfermedades...seria genial si lo publicaran ... gracias



    9
    De: Yabba Fecha: 2008-06-05 16:06

    http://es.wikipedia.org/wiki/Cronolog%C3%ADa_de_las_vacunas



    10
    De: daniel ropsales Fecha: 2008-08-25 06:32

    me encontre un tipo de mosquito muy grande mide aprox cinco cm de largo y 4 de alto con un poco que parece ponzoña me gustaria que se comunicaran con mido para poder manderles fotos y medigan que puede ser y si es conocido o peligroso ya que lo enconte en mi cas, qro, mex. 220808



    11
    De: anónimo Fecha: 2009-04-07 10:16

    weno espero que poco a poco valla disminuyendo la malaria xk mueren muchas personas de todas las edades desde recien nacidos hasta los 40 años.



    Nombre
    Correo-e
    URL
    Dirección IP: 54.166.174.48 (c361c3e284)
    Comentario

    portada | subir