ves esta página sin formato por que esta hecha cumpliendo el estándar web CSS 2.
tú navegador no soporta este estándar, o tienes dicho soporte desactivado.
si estas en el primer caso, actualízate. merece mucho la pena.

la boca
artículos, escritos y demás piezas perfectamente obviables perpetradas por Javier Armentia

Instagram

Blogalia
FeedBurner

StatCou nte r

Ver Estadísticas

Licencia de Creative Commons
Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 3.0 España.

Para contactar con el autor:

Archivos
desde el 24 de enero de 2002

<Septiembre 2017
Lu Ma Mi Ju Vi Sa Do
        1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17
18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29 30  
             



Nos enlazan según Google


Blogalia


Últimos comentarios aquí...

  • Anónimo en Que Se Nos Viene Encima...
  • offset machine en Vivir En El Espacio (Partos Largos...)
  • indemnizacion por accidente en Que Se Nos Viene Encima...
  • - - en ¿Guerra Climática? El Caso HAARP
  • Yonisma en Falso Vidente En La ETB2
  • Anónimo en Ignorancia Globalizada En Red Y Cambios En El Zodiaco
  • Anónimo en Es Noticia (#MILENIO @NoticiasNavarra)
  • Caldereria industrial en Ignorancia Globalizada En Red Y Cambios En El Zodiaco
  • Control de Plagas en Ignorancia Globalizada En Red Y Cambios En El Zodiaco
  • Jorge en Es Noticia (#MILENIO @NoticiasNavarra)
  • Inicio > Historias > El Agua Y Las Mujeres
    2006-07-28
    )

    El Agua Y Las Mujeres
    2006-07-28

    Me contaron la anécdota como cierta, proveniente de un belga que trabajaba en un país centroafricano dentro de un proyecto para llevar a pequeñas poblaciones el agua potable. En aquel pueblo el pozo más cercano estaba a más de 5 kilómetros, distancia que tenían que recorrer todos los días las mujeres -siempre son las mujeres- con bidones que a la vuelta pesaban un montón. Se les iba el día en esa terrible labor, a una temperatura insoportable.

    Los ingenieros diseñaron un sistema para la traída de agua hasta la calle principal del poblado, tras colocar una bomba y una depuradora en el pozo. Instalaron en el pubelo varias bocas de agua, de manera que, a cualquier hora del día, las mujeres podrían rellenar sus bidones. En una segunda fase, planeaba el proyecto con apoyo internacional, se conseguiría tener agua corriente en cada casa.

    Sin embargo, tras el primer día de funcionamiento vino la primera noche y el primer atentado: las tuberías fueron asaltadas esa noche y destrozadas las fuentes. Los europeos de la ONG no entendían nada, así que rehicieron el trabajo y lo volvieron a dejar listo para la tarde. Pero esa noche, alguien volvió a romper todo. La investigación llevó a esta persona que nos informaba, el belga, a descubrir a una mujer del pueblo como una de las autoras de los sabotajes.

    ¿Por qué? Eran ellas, las mujeres del pueblo, las que habían decidido acabar con ese adelanto que les quitaba, ciertamente el trabajo, pero que, sobre todo, les quitaba la autonomía que el ir a por agua les daba: en esa sociedad machista, la mujer está al cuidado de la casa y de la prole, sin oportunidad casi de poder hacer nada sin la estricta supervisión del marido. Salvo, y ahí estaba el tema, cuando se tenía que ir a por el agua. Allí los hombres no iban, de manera que en esas tres horas de viaje las mujeres podían hablar entre ellas, cantar y jugar sin sentir la opresión de sus hombres. Al tener el agua al lado de casa, esa oportunidad desaparecía y las mujeres se covertían en prisioneras todo el día.

    Una objetiva mejora como el disponer de agua sin tener que recorrer kilómetros hasta el pozo generaba también una no menos objetiva pérdida de la calidad de vida de las principales interesadas, algo que ninguno de los bienintencionados responsables del proyecto había tenido en cuenta. Se buscó, entonces, una solución salomónica: la traída de agua se dejó a poco más de un kilómetro del pueblo, en una fuente común. A ella siguieron yendo, solas, las mujeres, que agradecían mucho no tener que recorrer tantos kilómetros. Por otro lado, eso les daba más tiempo para estar en el nuevo lavadero.

    Pasaba el otro día por uno de esos lavaderos al lado del río que todavía existen en muchos pueblos españoles y recordaba la historia africana. En ellos también las mujeres (y los niños) encontraban un espacio de libertad único que la sociedad -y más la tan cerrada de un pueblo- les negaba. Los cambios sociales vienen mediados por mejoras en las infraestructuras, nadie lo duda, pero sólo cuando además se producen otras situaciones que ayuden realmente a ese cambio. En aquel pueblo africano, me contaban, otros programas fueron consiguiendo que las mujeres tuvieran una existencia menos esclava, con una escuela para los niños, un centro de salud, y un espacio en el que las propias mujeres crearon unos talleres de cerámica y textiles. Poco a poco, aunque aún dentro de una sociedad feudal de los machos, las mujeres vieron que podían ir arrancando algunos espacios para ellas mismas y entonces solicitaron que sí, que ya podían llevarles los grifos hasta casa.

    2006-07-28 14:45
    Enlace | 23 Comentarios


    Referencias (TrackBacks)

    URL de trackback de esta historia http://javarm.blogalia.com//trackbacks/41863

    Comentarios

    1
    De: alejandro Fecha: 2006-07-28 15:06

    Aunque no se ciña exactamente a la temática, recuerdo una conferencia de "Geólogos sin fronteras" que comentaban que realizaban pozos en los que conseguían extraer agua que luego era depurada: el resultado era agua de gran calidad que la gente de esos pueblos se negaba a beber porque desde toda su vida habían bebido del agua que conseguían excavando la tierra, estaban acostumbrados a beber agua con una cierta cantidad de arcilla, nunca habían bebido agua transparente y recelaban de ella. La solución consistió en conseguir que el agua que se extraía tuviera un cierto contenido en arcillas, de esa forma sí que se consiguió que los habitantes de ese poblado aceptaran el agua de esos pozos.

    Lo curioso del caso es que debido a su probreza de nutrientes en la dieta, una parte importante de los minerales que necesitaban procedían de esas aguas arcillosas.



    2
    De: Arístides Fecha: 2006-07-28 15:37


    Curiosa y ciertamente reveladora historia, Javier.

    El nivel de machismo en algunos lugares del mundo es, todavía,(y uso el adverbio de forma moderadamente optimista) simplemente asfixiante.

    La verdad es que puede parecer algo arcaico, lejano y propio del tercer mundo, pero lo cierto es que en nuestro país solo hace unas pocas décadas que hemos empezado a sacudirnos ese lastre absurdo y coercitivo.

    No quedan tan lejos en el tiempo esos lavaderos públicos que comentas, como bien se encargan de recordarnos algúnos especímenes retrógrados.

    Saludos



    3
    De: Iván Fecha: 2006-07-28 16:13

    Simplemente estremedecor, no se me ocurre otra cosa para calificarlo.

    Y pensar que aqui en nuestro supuesto "pais del primer mundo" tenemos que seguir aguantando todavia machitos anormales de semejante calibre, lo vemos y leemos todos los dias.

    Muy triste.



    4
    De: Olalla Fecha: 2006-07-28 18:10

    Sería interesante poder comprobar la veracidad exacta de esta historia, así como la de las arcillas que comenta Alejandro. En algunos estudios, se liga la mejora en el suministro de agua a un incremento poblacional que puede a veces ser ruinoso. Véase por ejemplo, en PLOS Medicine: "Birth Rate Increases following Improved Rural Water Supply":
    "An important question, but one that is seldom discussed, is whether development programs in Africa fail to make sustainable improvements over the long term because they lead to unsustainable increases in population growth rate."

    Teniendo en cuenta que África doblará su población para el 2050, el asunto puede tener también consecuencias nefastas si no mejoran otros factores que permitan mantener esa población que no para de crecer.

    ¿No les da la impresión de que historias como estas muestran cuánto queda por hacer en términos de justicia humanitaria en ese continente?



    5
    De: COMMUNITY WATER SUPPLY AND SANITATION PROGRAMMES Fecha: 2006-07-28 18:15

    THE WATER AND SANITATION PROBLEM IN DEVELOPING COUNTRIES
    The problems people experience with water supply and sanitation in developing
    countries are numerous and complex. The nature of the problem differs depending on
    the context - rural or urban, routine or civil emergency - and the level of engineering (if
    any) of water supply, excreta disposal, and wastewater disposal. This paper focuses on
    the poorest rural and peri-urban areas, where people have access to a very low level of
    water supply and sanitation engineering; it does not specifically address the situations of
    emergency need, nor those of urban pipe-borne water supply and sewerage.
    It is useful to break down the wider problem into its components. Inadequacies in water
    supply and sanitation infrastructure (sanitation taken here to include excreta and
    wastewater disposal/treatment) pose separate, but linked problems. The immediate
    problems result in a string of further consequences, which adversely affect the quality of
    life of the poor. This chain of consequences is summarised in Table 1.
    The direct human consequences of poor or non-existent water and sanitation
    infrastructure are:
    • large amounts of time ( often several hours per day) and energy are spent on water
    collection and hauling (mostly by women and children);
    • children in particular, suffer poor health, as a result of:
    - direct injury through hauling heavy loads (commonly 15-20kg) over long distances;
    - through use of insufficient amounts of water to maintain adequate standards of
    hygiene (where the source is more than 2km from the home, consumption may be as
    low as 3-4 litres per caput per day);
    - through consumption of faecally contaminated water;
    - through faecal-oral disease transmission because of excreta- or wastewater-
    contaminated environments;
    Note also that poor health may be due in large part to poor hygiene practices, whether
    or not infrastructure is adequate.
    • there is little privacy for defaecation.

    Potential benefits of improved water and sanitation infrastructure
    The ideal target is the elimination of all the problem components of Table 1. This
    would be brought about by appropriate water and sanitation hardware, and hygiene
    education to support infrastructure improvements. It is now accepted wisdom among
    development agencies that water supply and sanitation (at least in the sense of excreta
    disposal) technology, together with hygiene education, form the three foundation stones
    of good water and sanitation projects.
    From an objective point of view, it seems clear that time saving, health improvement,
    provision of privacy, and environmental protection are the desirable aims of water and
    sanitation programmes in developing countries. We have argued in an earlier paper
    (1)
    that specific objectives and quantified targets deriving from these broad aims should be
    agreed between the major stakeholders involved in water and sanitation projects.

    Actual benefits of improved water and sanitation infrastructure
    The following list indicates some of the ways in which potential benefits of water and
    sanitation infrastructure can fall short of those intended:
    • people use less than the design per caput water supply volume;
    • while distance to source has been reduced, women still have to carry heavy loads of
    water in clay jars or plastic jerry cans, leading to discomfort or injury;
    • while water quality may be good at source, faecal contamination may be evident at
    the point of consumption;
    • periodic breakdown of new sources necessitates continued use of ‘traditional’
    contaminated sources;
    • while latrines may have been built, they may not be fully utilised by all community
    members;
    • while increases have taken place in water supply, attention to wastewater disposal
    may be inadequate or non-existent;
    • adoption of good hygiene practices may be limited.
    Furthermore, since ‘correct’ usage of water supply and sanitation infrastructure and
    good hygiene practices are a necessary but not sufficient condition for disease reduction,
    health improvements may not be as extensive as hoped. Therefore a realistic magnitude
    of the impact of water and sanitation projects needs to be assessed

    http://www.silsoe.cranfield.ac.uk/iwe/documents/ciwem13.pdf



    6
    De: Roberto Fecha: 2006-07-28 19:26

    Yo personalmente dudo mucho de estas leyendas, me he llevado tantos desengaños que ya pase de escéptico a incrédulo cínico. Creo que solo es una fábula moralista, pero si creo que el machismo es real, por ejemplo en mi país (México), es increíble la insensibilidad por el asesinato masivo de mujeres en la frontera norte, sin embargo, los medios masivos de comunicación le dan mucho más importancia a el problema de los secuestros de las personas adineraras, como si este gravísimo problema, fuera generalizado, sin embargo, la masacre selectiva de más 50 mujeres en la ciudad mexicana de Juárez, no representa un problema nacional o urgente, es tan solo anecdótico.



    7
    De: omalaled Fecha: 2006-07-28 22:53

    La anécdota está sacada del libro "De Eros a Gaia", de Freeman Dyson.

    Salud!



    8
    De: Concha Fecha: 2006-07-29 01:55

    Lo cierto es que en Centroamérica viví una situación similar. Las mujeres tenían que ir a lavar al río (como a dos horas de distancia en las mejores situaciones climáticas) y excavar en sus orillas para que la arena filtrara el agua y resultase más o menos aceptable para el lavado. Toda la tarea llevaba el día completo y resultaba sumamente pesada; pese a ello no utilizaban el lavadero que se construyó a la salida del pueblo... hasta que se lograron crear otros lugares de encuentro para las mujeres: talleres, clases de medicina tradicional, etc.



    9
    De: JoseAngel Fecha: 2006-07-29 10:51

    Vamos, que preferimos tener la libertad cerca y el agua lejos que al revés, la libertad lejos y el agua cerca. Y que para correr antes hay que andar. Entre los problemas del tercer mundo, el exceso de testosterona en la gran y la pequeña política no parece ser el menor.



    10
    De: Iván Fecha: 2006-07-29 16:53

    Problema ese, que en menor medida o en otros aspectos tambien tiene lo suyo en este "primer mundo".



    11
    De: Enrique Arrasti Fecha: 2006-07-30 02:41

    Esto me lo contó un amigo que estuvo siete años en África. Me decía que un día, poco antes de volverse a España, salió de su choza por la mañana y que, literalmente, el suelo había desaparecido de la vista. Una niebla que no se elevaba más arriba de la cintura lo cubría todo hasta donde alcanzaba la vista. Era una visión irreal, fantasmagórica. En los siete años que allía llevaba, me decía,jamás habían visto la niebla.

    Pues bien, aquella noche, inesperadamente, había muerto el brujo de la tribu, o como quiera que lo llamasen.

    Aquel amigo nos contaba muchas historias de África, algunas muy sorprendentes. Sus costumbres, su filosofía de la vida, etc., y es que Africa es diferente.



    12
    De: Roberto Fecha: 2006-07-30 02:45

    Si, tal parece que no es un problema exclusivo del tercer mundo.

    NOTICIAS JURÍDICAS

    Observatorio de violencia, 13/05/04
    España, décimo país de la UE en asesinatos de mujeres en el hogar y quinto en maltrato

    PENAL Violencia Doméstica



    http://www2.cgae.es/es/contenidos/contenido.asp?iddoc=7479



    13
    De: Yabba Fecha: 2006-07-30 11:15

    Un clásico, Arrasti. Aquí la gente habla de justicia humanitaria y en cambio tú te quedas con la historia improbable y bucólica del brujo que se muere y trae la niebla. Tiene eggs la cosa.



    14
    De: Arístides Fecha: 2006-07-30 13:40


    Supongo que será porque el sr. Arrasti no se ha leido la entrada entera y solo ha llegado a barruntar que se trataba de algo sobre África, porque si no, no se explica.

    Saludos



    15
    De: Iván Fecha: 2006-07-30 14:31

    Probablemente si lo habra leido entero, solo que a sabiendas de que su opinion esta mas del lado de esos machos que de las pobres mujeres, y siendole imposible no decir algo, pues suelta la historia que no viene a cuento, bueno, destilando ese Africa es diferente, ya se sabe, los negritos y sus cosas....



    16
    De: Kea Fecha: 2006-07-30 18:20

    Yo también creo que esa historia de África es totalmente extrapolable a todos los lugares.
    Seguro que Elpez se sabe la canción y la ha cantado muchas veces. Hay una canción vasca "Maritxu nora zoaz...", que como en todas las culturas, une fuente a espacio de libertad, en este caso amorosa. Ese espacio de libertad puede ser un río, un manantial, una fuente o un lavadero, siempre y cuando esté un poco lejos de la realidad cotidiana y estricta del núcleo del pueblo.



    17
    De: ElPez Fecha: 2006-07-30 20:31

    ¡¡¡Gracias, Omalaled!!!

    Cuando me contaron, hace unos meses, la historia, lo cierto es que me sonó a algo conocido, pero no podía recordar por qué. Y ahora que mencionas el libro de Dyson, en la cabeza ha sucedido ese clic que se produce cuando tras mucho tiempo uno encuentra el eslabón perdido.

    Me he ido inmediatamente a por mi ejemplar de "De eros a gaia", pero no lo encontraba, lo que ha generado otro buen rato para pensar dónde podría haberlo metido. Aligero la historia. Lo he encontrado y he encontrado la historia, que habla de algo parecido aunque no es igual que la anécdota que me contaron. ¿Estarán conectadas? Posiblemente algo habrá... Tengo que hablar con Rosana, que me contó la historia como la que le relató directamente el belga a ver si encuentro alguna otra conexión. Mientras tanto, aquí el cuento de Dyson:

    De "Seis cuentas admonitorios para científicos" (1998), por Freeman Dyson -en "De Eros a Gaia", Metatemas, Ed. Tusquets, Barcelona 1994

    ...he elegido el poblado de Ngon, situado en el África Central, donde mi hija Mia pasó algún tiempo como voluntaria del Cuerpo de Paz. Mi información procede de un informe, no publicado, que Mia escribió después de regresar a casa. Mia fue a Ngon como epleada de la Oficina de Desarrollo Comunitario de la República del Camerún. Su cometido oficial consistió en ayudar e impulsar las iniciativas locales encaminadas a mejorar la salud y la educación públicas.

    El principal problema de Ngon es el agua. El poblado está a varios kilómetros de distancia de la fuente de agua potable más próxima. Día y noche, las mujeres del pueblo tienen que ir andando hasta el manantial y volver cargadas con los pesados recipientes de agua sobre sus cabezas. Durante la estación seca, el manantial degenera hasta convertirse en un lodazal pantanoso. En 1985, el Comité Oficial de Desarrollo del poblado, formado por los notables de Ngon y de otros tres poblados vecinos, se reunió para trata del problema del suministro de agua. Las reuniones transcurrieron según las normas tradicionales de la hospitalidad africana, presididas por lo jefes del poblado, con sus esposas sirviendo comida y bebida a los delegados. Mi hija, como huésped de honor, se sentó entre los jefes. Los asistentes, casi todos pertenecientes a la tribu bulú, hablan su propio idioma, el bulú, pero han sido educados durante tres generaciones en la jerga de la burocracia francesa. El Comité de Desarrollo del poblado, de acuerdo con su posición oficial, se expresó en francés durante las deliberaciones.

    Dos eran las posibles medidas a tomar. Las llamaré plan A y plan B. El plan A consistía en contratar los servicios de un perforador profesionar de pozos que, casualmente, vivía cerca de allí. Los honorarios que cobraba eran altos para lo acostumbrado en el lugar, pero no prohibitivos. Proyectaría y dirigiría la construcción de un pozo suficiente para la población, además de una casa de baños y un lavadero, y emplearía a los habitantes del poblado como mano de obrea. Mi hija preguntó en otros lugares por la calidad de su trabajo y se le informó que los resultados habían sido por lo general satisfactorios. El plan B consistía en proponer oficialmente por escrito al gobierno central, en Yaundé, separada del poblado por trescientos kilómetros de malas carreteras, la construcción e instalación de un amplio sistema de conducción de aguas, aplicando una tecnología urbana. La posibilidad de que la propuesta fuera aprobada era escasa. Eran muchos los poblados que se dipsutaban los limitados recursos del gobierno central. Pero si se diera la casualidad de que Ngon fuera el afortunado ganador, los beneficios serían considerables, sobre todo para los miembros del Comité de Desarrollo del poblado. La decisión unánime fue seguir el plan B. El resultado fue, al menos hasta el momento en que mi hija abandonó el país, que Ngon siguió sin suministro de agua.

    Después de terminadas las reuniones, mi hija volvió al poblado y habló privadamente con sus habitantes, buscando la explicación de por qué habían adoptado una decisión que a ella, sin dudarlo, le parecía equivocada. Y se encontró con que todo el mundo, incluso las mujeres que cargaban con los recipientes llenos de agua desde el manantial, estaban a favor del plan B. Al final casi convencen a mi hija de que el plan B tenía sentido. Después de todo, tal como le dijo una mujer a mi hija, en Ngon nadie había muerto nunca de sed. El problema del suministro de agua no era una cuestión de vida o muerte, sino una cuestión de posición social. Por un lado, el hecho de escribir una propuesta oficial al gobierno, aunque no fuera atendida, ponía de relieve la importancia del poblado y de su Comité de Desarrollo. Abría un canal de comunicación y creaba relaciones entre los habitantes del poblado y las autoridades políticas de yaundé. Tales relaciones, a largo plazo, son más importantes para lavida local que una casa de baños comunitaria. Por otro lado, el hecho de contratar a un perforador de pozos montaraz no habría estado a la altura de la dignidad oficial del Comité de Desarrollo del poblado. Por si estos argumentos no eran suficientes, había una razón más convincente para rechazar el plan A. El perforador de pozos era fulani, miembro de otra tribu. Los bulús de Ngon son agricultores y, por consiguiente, sedentarios. Viven en poblados desde tiempos inmemoriales y se consideran civilizados. Los fulanis son norteños, nómadas y pastores de vacas. Ningún bulú que se respete obedecería las órdenes de un fulani.



    18
    De: Amalio Fecha: 2006-07-30 23:18

    Aunque la historia no haya ocurrido, me parece genial y totalmente posible. El espiritu 'conservador' siempre se ha asentado en razones muy sólidas que a veces los progres con nuestra probervial miopía no acertamos a comprender.



    19
    De: Amalio Fecha: 2006-07-30 23:21

    Como ejemplo valga la dificultad para erradicar la gran mentira de la religión. Pero no queremos ver lo útil que resulta para muchos.



    20
    De: Kinderzimmer Fecha: 2006-07-31 01:03

    Es posible que la historia no sea real, probablemente no lo es. Pero refleja muy bien la situación de muchas mujeres alrededor del mundo. Es una lástima ver las triquiñuelas a las que deben acogerse las mujeres para poder huir del férreo control social.



    21
    De: Juan Carlos Fecha: 2006-07-31 13:42

    No se si la historia era real o no. A mi me surge la siguiente reflexión: las tribus de África es probable que desconozcan muchas cuestiones relacionadas con la tecnólogia y de otro tipo, pero no creo que sean tontas. Es decir, que si el agua estaba a tres kilómetros del poblado alguna razón tendrían para ello. De lo contrario lo lógico, hubiera sido que la tribu se trasladara más cerca del pozo.
    Repito que la veracidad o no de la narración es lo de menos. A mi el mensaje que me queda es que en demasiadas ocasiones los occidentales vamos a estos países a ayudar y a buscar su desarrollo, siempre desde nuestros valores y desde nuestra mentalidad. Ese es quizás el mayor de los errores que estamo cometiendo.
    Por último les voy a contar una anécdota verídica que me ocurrió hace algunos años en Ecuador. Estuve algunos días en un pequeños pueblo en el que había un mercado textil callejero. Un día un cinto llamó mi atención, decidí que volvería otro día. Volví una mediodía y se lo pedí al propietario del puesto que en ese momento estaba descansando y viendo una telenovela. Por mucho que le dije no me lo quiso vender, pues en ese momento estaba haciendo algo que para el le resultaba más agradable que venderle a un gringo - allí todos los occidentales éramos gringos - un cinto, aunque fuera a buen precio. Su escala de valores era diferente a la nuestra. Aquí la situación hubiera sido otra. Me dejo muy sorprendido su reacción, pero creo que al final lo comprendí.
    Algo tendremos que aprender de ellos/as, los primermundistas.



    22
    De: Juan Juan Fecha: 2006-07-31 15:16

    He escuchado varias historias similares. No se si seran reales, pero de todas se desprende que la prepotencia del occidental, el imponer ciertas mejoras, razonables y cientificamente objetivas, terminan chocando con una realidad que algunos capullos califican como atrasada al no comprender que son, por muchas causas entre ellas el machismo, diferentes y que su solución tiene que ir a pequeños pasos, por muy injusta que lo veamos. Si al que está en una hambruna le damos un cochinillo lo matamos en el acto y al que esta oprimido por alguna cosa (la búsqueda del agua) lo liberamos de golpe ( sin conocer las posibles ventajas de ir por el agua) le podemos poner otras cadenas más gordas.
    Otras historias:
    Creo que un reportaje de Carmen Sarmiento. A un miembro de una tribu del Africa subsaharinas le dice que el hombre ha llegado a la Luna. El nativo se lo cree a medias, pero puede ser, los dioses son poderosos. Después le dice que en otros sitios no tienen que buscar el agua. Solo hay que darle la vuelta al grifo.Entonces piensa que eso es imposible, que la reportera está como un cencerro y que le está tomando el pelo.
    Por cierto aqui también hubo su más y su menos con la invención de la fregona. Por muy indigno que fuera, muchas mujeres se quedaron sin trabajo y al principio tuvo cierto boicot.



    23
    De: Diocelina Fecha: 2006-09-09 06:10

    definitivamente qu el hombre siempre ha sido machista y si en cierto caso la costumbre de las mujeres por ejercer una determinada labor las lleva a esa situacion, tambien pienso que el bajo o en algunos casos poco nivel academico es el causante de esa aferada situacion.



    Nombre
    Correo-e
    URL
    Dirección IP: 54.225.41.203 (06e450a94b)
    Comentario

    portada | subir