|
A eso iba yo... a eso.
No todo puede estar medido, comprobado, delimitado y trazado con tiralíneas. Precisamente la ciencia (oficial y oficiosa) se encarga de buscar datos, pruebas, experiencias y todo lo demás que corresponde al método científico para explicar lo que todavía no sabe, sí, ya sé que es una perogrullada, pero no deja de ser verdad.
Pero en algunas cuestiones todo está por descubrir, sólo se saben los efectos, los descubrimientos y lo que pudiera dar de sí junto a sus fallos, fracasos imposibilidad de aplicar una técnica certera que nos diera una ciencia exacta; pero de eso se trata y de eso siempre ha tratado: la ciencia no puede ser en algunas ocasiones la panacea y la explicación de todo lo que hay bajo el Sol y sobre él, y de lo que hay en la mente humana. Que en el futuro lo sea, pues dios o la ciencia dispondrá.
Estoy seguro que el señor Pez estará de acuerdo que tanto el universo como la mente están plagados de misterios y de cuestiones inexplicables que escapan incluso a la compresión humana, sobre todo cuanto más profunda sea, pero, claro, decir esto siempre roza las charlatanerías magufas. Pero en todas partes cuecen habas.
De lo se trata es de buscar y de ser tolerantes con disciplinas que como muy bien ha dicho Inés, adolecen de una explicación científica o de un método plausible para ser refutados. Es lo que hay de momento, pero no ataquemos y pongamos de charlatanería para arriba al psicoanálisis y otras materias que tienen que ver con la mente humana y sus misterios por no poder estar a la altura del método científico.
Y ah! sigo pensando que el título de !Vaya Timo! sigue siendo pretencioso y sensacionalista. Los psicoanalistas no son timadores. A eso voy.
|