2026-08-13

Crónicas de un eclipse

2026-08-13 · 21:56
He hablado mucho del eclipse. Quizá no por aquí porque no me daba el día para todo. Ayer, esperando a las Perseidas, tuve tiempo de mandar algunas palabras a diferentes medios. Lo pongo por aquí todo junto aunque resulta a veces repetitivo y otras inconexo.

Más que astronomía: "El universo estaba ahí. Y nosotros también" (en Diario de Noticias)

Miles de personas vivieron en Lerín unos minutos extraordinarios de emoción, asombro y unión al contemplar la totalidad del eclipse, un fenómeno que convirtió al pueblo en escenario de una experiencia difícil de explicar con palabras

Durante meses hemos avisado de que esto era mucho más que astronomía. Que un eclipse total no se explica solamente con la geometría de las órbitas, los horarios y los mapas. En Lerín hemos trabajado con hierros y emoción: levantando estructuras, organizando espacios, pensando en cada detalle y preparando a miles de personas para unos minutos que sabíamos que serían extraordinarios. Pero ahora que ha pasado, sabemos que ninguna explicación alcanzaba a contarlo.

Porque por mucho que te lo digan, no es lo mismo. Cuando la Luna termina de cubrir el Sol, el mundo cambia. La luz desaparece, el paisaje adquiere un color extraño y, sobre nuestras cabezas, aparece una corona enorme, viva, delicada, imposible. No parece una fotografía ni una ilustración de un libro. Está ahí, delante de nosotros, extendiéndose alrededor de un Sol negro, coronado. Y durante esos instantes uno tiene la extraña sensación de que el universo está hablándonos directamente.

No hacen falta palabras. Basta mirar. Ayer miles de personas miramos juntas y lloramos un poco, alguno gritaba de emoción. Y reímos, nos abrazamos. Hasta quienes llevábamos meses explicándolo nos quedamos sin explicación.

Ahora Lerín y todos los que estuvimos allí llevamos algo que ya no se puede quitar. Hemos quedado marcados con la tinta indeleble del eclipse total. Y también con la memoria de quienes hicieron posible que sucediera: todo un pueblo trabajando, preparando, atendiendo, cuidando, resolviendo, poniendo su tiempo y su esfuerzo al servicio de un instante de cielo.

Ayer el eclipse fue de todos. Y quizá esa sea la verdadera grandeza de lo que vivimos: que durante unos minutos miles de personas, venidas de lugares distintos, sentimos exactamente lo mismo al mirar hacia arriba.

El universo estaba ahí. Y nosotros también.


En el Science Media Centre me pidieron también un párrafo de valoración: Cómo se ha vivido el eclipse solar desde diferentes puntos de la geografía española

Este eclipse ya lo esperaba, pero siempre sorprende. Ha vuelto a hacer que la astronomía se haya convertido en una emoción desatada al ver desplegándose la corona solar en esa noche insólita.

He tenido el gusto de hacerlo en Lerín (Navarra), un pueblo que había convocado a 5.000 personas para hacer del eclipse total una fiesta de la astronomía. Con ello se ha conseguido algo muy especial: que una experiencia conmovedora para cada una de las asistentes lo fuera también de manera colectiva. La gente agradecía que hubiéramos insistido en que no perdieran la oportunidad de observarlo, especialmente, aquellas personas que más dudas tenían o más escépticas se mostraban con el hype mediático. Ahora la gente está marcada por el eclipse. Lo recordarán todas sus vidas y, posiblemente, alguno quiera repetir, como ha sucedido desde siempre, pero ahora, quizá más porque el mundo necesita más historias de estas.


Y otro resumen rápido, algo apasionado también, lo he dejado en El Mundo: Eclipse solar: No recordaremos solo lo que vimos, sino dónde estábamos, con quién y qué sentimos

El fenómeno astronómico nos ha permitido dejar de lado las ideologías para vivir una experiencia en comunidad. Por unos minutos, todos recordamos que compartimos el mismo cielo

Hay algo extraño en los eclipses totales: son predecibles, podemos calcularlos con siglos de antelación detallando cómo y dónde con una precisión extraordinaria. Y, sin embargo, cuando suceden, nos sorprenden como pocas cosas. La ciencia no puede ahorrarnos la experiencia de vivir este fenómeno tan anómalo, de que nos atrape por completo. Y después ocurre algo aún más curioso: queremos contarlo. Las redes se llenan de fotografías, vídeos y palabras que normalmente no asociamos con la astronomía: increíble, maravilloso, emocionante, único. Incluso hablamos en plural: lo hemos visto, lo hemos vivido, nos ha pasado. Un eclipse, por un instante, parece hacernos formar parte de algo común.

En Lerín, donde unos 5.000 vivimos juntos la experiencia, quisimos añadir algo muy antiguo a la astronomía: las campanas. Los campaneros de Navarra crearon varios repiques específicos. El primero avisó de que comenzaba el eclipse parcial, cuando la Luna empezaba a cubrir el Sol; el segundo señaló la llegada de la totalidad y el momento en que podíamos quitarnos las gafas de eclipse; el tercero anunció que la totalidad había terminado y que debíamos volver a ponérnoslas. Puede parecer nimio, pero tuvo algo de mágico y, sobre todo, útil. Mucha gente temía quitárselas demasiado pronto o ponérselas demasiado tarde, pero las campanas hicieron de guía, con la sencillez de una señal que no necesitaba instrucciones. Así, ese patrimonio inmaterial de la humanidad que durante siglos sirvió para convocar, avisar y ordenar la vida de un pueblo volvió a ser un aviso, una ayuda, casi un refugio.

Los acontecimientos extraordinarios tienen una capacidad especial para quedarse en la memoria. No recordaremos solamente lo que vimos, sino dónde estábamos, con quién, qué sentimos. Posiblemente magnificaremos algunos detalles ya de por sí excesivos de un eclipse. Dentro de unos años, diremos: «Yo estaba allí cuando se hizo de noche en pleno día», un recuerdo más importante que cualquier imagen. Hay algo especialmente poderoso en que esa experiencia colectiva proceda de un fenómeno científico. No hemos necesitado compartir una ideología o una creencia: bastaba con estar allí y entender que aquella oscuridad tenía una explicación tan sencilla como extraordinaria.

El entusiasmo pasará, claro. Volveremos a las discusiones de siempre donde es casi imposible encontrar algo que podamos compartir. Pero quizá este eclipse nos deje una lección: la ciencia también puede producir experiencias colectivas de enorme intensidad; el conocimiento puede ser algo que se vive, no solamente algo que se explica. Ojalá sepamos volverlo a repetir. Por unos minutos, todos hemos recordado algo que normalmente olvidamos: que compartimos el mismo cielo, el mismo mundo.


En EL FARO, el programa nocturno de la SER estuve también hablando con Laura Piñero y Eva Villaver. El Faro | Los astrofísicos Javier Armentia y Eva Villaver, tras la experiencia del eclipse total de Sol, la noticia la desarrolla Miguel Muñoz: "Dos astrofísicos explican todo lo que la ciencia demuestra después del eclipse solar total".

Después de una cuenta atrás que tenía a todo el mundo en vilo, por fin se produjo el eclipse solar total que fue visible desde España. Este acontecimiento ha movilizado a una gran cantidad de personas que se han desplazado desde diferentes puntos para poder presenciar este evento histórico, y parece que no ha decepcionado. En El Faro contamos nuevamente con el astrofísico Javier Armentia, quien decía que le conmovió, así como a las 5.000 personas que estaban viéndolo donde estaba. Y aunque pensaba que iban a gritar más, cree que "como era tan corto y teníamos tantas ganas, nos ha llegado esa sorpresa, esa evidencia de que el universo estaba ahí hablándonos directamente a nosotras".

Recordaba cómo "teníamos de repente esa corona solar magnífica desplegándose llena de fuerza y colores, y eso iba a durar justo esos segundos en los que de repente, cuando ha finalizado, todo el mundo ha gritado, hemos aplaudido y yo he besado a mucha gente por ahí así", confesaba el colaborador, quien decía que ha sido "una experiencia muchísimo más intensa que la pura astronomía". Esto es algo que también vivió Eva Villaver, astrofísica del observatorio de Yebes (Guadalajara) y subdirectora del Instituto de Astrofísica de Canarias, destacando también "cómo se ha emocionado la gente", porque ella ya había visto un eclipse y esperaba emocionarse, pero le ha sorprendido el resto de reacciones.

Comentaba que, al final, ella ya sabía qué le esperaba, tanto porque ya ha presenciado algunos como por su condición de experta en la materia, "pero llevamos tanto tiempo contándoselo a la gente que no se lo podían perder", así que le ha encantado la emoción que ha visto en los demás, al igual que "el saber que lo que habíamos contado ha llegado a la gente del mismo modo que nosotros lo estábamos describiendo".

Reconocimiento a la ciencia
Entre tanto, Laura Piñero les preguntaba que, además de para el reconocimiento a su profesión, a qué ayudará a estudiar de cara al futuro, qué esperan después del eclipse, a lo que Villaver respondía que le gusta la idea de que "va a ser mucho más fácil explicar el método de detección de tránsitos de exoplanetas", pues decía que si ahora mismo lo tuviera que hacer, simplemente diría "¿os acordáis del eclipse cuando la luna pasaba por delante? Pues ya está". Pero además de que vaya a ser más sencillo explicar esas cosas, destacaba que "la gente ha sido consciente de la capacidad de predicción de la ciencia. O sea, hace años ya dijimos que exactamente a esta hora y en estos lugares, y con precisión de segundos, iba a ocurrir esto".

Como se ha producido tal cual lo dijeron, todo el mundo ha podido constatar que la ciencia funciona, algo que "tenemos que tener siempre muy presente", porque por desgracia "no es obvio en los tiempos que corren". Por su parte, Javier apuntaba que "cuanta más ciencia vamos teniendo, es decir, cuanta mejor comprensión tenemos de los movimientos de los planetas, del propio universo, de lo que son las estrellas, las lunas, más podemos disfrutar con todo ese conocimiento de lo que estábamos viendo", exponía como otra de las lecciones que ha dejado este acontecimiento histórico.


En BERRIA Jakes Goikoetxea firma una entrevista que me hizo ayer mismo: "Javier Armentia: «Jendeak sentitu egin du eklipsea»"

Hilabeteotan eguzki eklipseari buruzko azalpen eta zehaztasun asko eman ditu Armentiak, baina garbi zeukan momentuan emozioak gailenduko zirela, eta hala izan dela uste du. Espero du fenomenoak arrastoren bat utziko duela jendearengan.

Euskal Herrian eklipseei buruz gehien dakitenetako bat da Javier Armentia astrofisikari eta zientzia dibulgatzailea (Gasteiz, 1962). Eguzki eklipseari buruz gehien hitz egin dutenetako bat bai, behintzat: 30-40 hitzaldi eman ditu hari buruz. Lerinen (Nafarroa) ikusi, bizi eta sentitu zuen eguzki eklipsea. Ikusle ez ezik, behaketaren antolatzaileetako bat ere izan zen. Atzokoa ez zuen lehen eguzki eklipsea, baina fenomenoak utzitako emozioa nabari zaio oraindik ahotsean eta mezuan.

Idatzi zenuen halako eklipse batek gizarte baten heldutasuna probatzen duela. Proba gainditu da?
Bai. Ni, berez, ezkorra naiz, eta pentsatzen nuen izugarria izango zela: auto ilarak izango zirela, beste arazo batzuk sortuko zirela, batzuek arduragabekeriaz jokatuko zutela, suteren bat ere piztuko zela... Baina ez da halakorik gertatu.

Astrofisikariok eta zientzia dibulgatzaileok zehatz-mehatz azaldu zenuten zer gertatu behar zuen, eta jende gehienak bazekien. Azalpen teknikoen gainetik, ordea, emozioak nagusitu dira.
Eguzki eklipse bat astronomia baino zerbait gehiago baita: emozio kolektiboak sorrarazten ditu. Jendeak sentitu egin du eklipsea, bere baitan eta taldean. Testuinguru zientifikoa eta historikoa azaldu ditugu, momentu horretako emozioak ordenatzeko eta ulertzeko. Momentuko bizipenek azalpen guztiak gainditzen dituzte. Neronek hilabeteak daramatzat eklipseari buruzko azalpenak ematen, baina hitzik gabe geratu nintzen.

Gizakiaren txikitasunaz eta hauskortasunaz jabetzeko abagunea izan da? Gizateria bere esku ez dauden lege fisikoen mende bizi dela jabetzekoa?
Hala izango ahal da! Uste dut neurri batean jendea txiki sentitu dela halako fenomeno baten harira. Ni neu oso txikia sentitzen naiz zerura begiratzen dudan bakoitzean.

Jende askok bat egin du naturarekin eta unibertsoarekin. Fenomeno laburra izan da, baina esan izan da jendearengan arrastoa utziko duela. Benetan?
Gure biografia pertsonalean markatuko gaitu, ez dugu ahaztuko, baina ez gaitu hobeak egingo. Hala diote ikerketek. Jakina da eklipse osoa ikusten duzun bitartean horrek hobea egiten zaituela: jendeak, ni erabili beharrean, gu erabiltzen du. 2017ko AEBetako eklipsean milioika herritarrek X sare sozialean [orduan Twitter zen] argitaratutako mezuak aztertu zituzten, eta ikusi zuten lehen 24 orduetan jendea talde bateko kide sentitzen zela eta lotura bat sumatzen zuela fenomenoa berekin batera bizi izan zutenekin. 24 orduren buruan, polarizazioa eta egozentrismoa agertu ziren berriro mezuetan.

Eklipseak zer utziko du jendearengan?
Uste dut jendearengan zerbait geratuko dela eta geratu behar duela. Gertaera historikoa izan da, eta hori bizi ahal izatea positiboa da.

Astronomiari buruzko interesa pizteko balioko du?
Pentsatu nahi dut baietz. Lortu da bat-batean jendeak kolektiboki interesa izatea eklipse batean. Oso arraroa da, ematen baitu pantailetatik iristen zaizkigun gauzak eta futbola bakarrik interesatzen zaizkigula. Lerinek 1.700 biztanle ditu, eta atzo 5.000 lagun joan ziren eklipsea ikustera. Herriko festak baino gertaera handiagoa izan zen. Bat-batean, fenomeno sozial bihurtu zen eta gaur goizean jendea euforiko zegoen oraindik.

Astronomia taldeek diote gazteak falta dituztela, gazterik ez zaiela hurbiltzen.
Jarduerak egiten dituzunean konturatzen zara hori alda daitekeela. Astronomia taldeek antolatutako jardueretara joaten dira gazteak eta baita familiak ere, haurrekin. Horietako batzuek jarraitu egiten dute gero. Egia da geldialdi bat izaten dela nerabezaroaren eta unibertsitateko ikasketen artean, baina jende gazteak badu interesa zientzian.

Guztiari argazkiak ateratzen dizkion eta guztia bideoan grabatzen duen gizarte honetan, irudiren batean gordetzeko premiarik gabe behatu dute askok eklipsea.
Argi eta garbi esan genuen ez zuela merezi denbora galtzea argazkiak ateratzen, eklipsea ikusi eta sentitu egin behar zela. Oroitzapen bat gordetzen tematuz gero, momentua huts egiten duzu. Askok eskertu zuten argazkiena esatea, eta jendea gozatzen saiatu zen.

Eguzki eklipseari buruzko informazio asko eman da. Informazio ona izan da?
Oro har, bai. Kostatu da, eta berandu hasi da lan hori. Gu duela hiru urte hasi ginen erakunde guztietako ateak jotzen, azaltzeko zer zetorren eta zein aukera ona zen zientziari buruz hitz egiteko. Hasieran ez ziguten kasu handirik egin; aurten, aldiz, bai. Eklipsearen inguruko ikusmina handituz joan da, batez ere azken hilabetean, eta horrek eragin du informazio asko ematea.

Gehiegi?
Batzuetan, informazio esajeratua izan da. Azken asteotan oftalmologiaz asko dakien baina eklipseei buruz oso gutxi dakien jendea entzun dut esaten ez zirela inolaz ere betaurrekoak kendu behar... Bat-batean ohar asko pilatu dira, esajeratuak.

Hala ere, atzokoa salbuespena izan zen: herritar gehienek zerura begiratzea fenomeno astronomiko bat ikusteko. Espazioa ez al dago ahaztuta? Jende askok ez daki Elon Musk eta Jeff Bezos, besteak beste, espazioa satelitez betetzen ari direla.
Astakeria bat da. Jende askok esaten du ona dela sateliteak jartzea, baina ez. 1957an, satelite artifizial bakarra zegoen. Urte gutxiren buruan, berriz, zazpiehun. Gaur egun, gainditu egin dituzte zentzuzko kopuruak. Erokeria bat da, eta jendea ez da konturatzen. Zerbait egin beharko dugu.

Espazioa okupatzen eta pribatizatzen ari dira.
Sekulako arduragabekeriaz jokatzen ari dira. Haien eredu ekonomikoa guztiz harrapakaria da. Gainera, sateliteek akatsak dituzte, haien hondakinak erori egiten dira...

2026-08-09

Cronología del eclipse

2026-08-09 · 07:34
Con eso de que todo el mundo vamos contando cosas interesantes del eclipse que tenemos el 12 (a ver si en un rato libre hago un resumen de lo que he ido publicando o contando en los medios) se me había olvidado poner algunos de los fenómenos que se verán antes de la totalidad en la sucesión de cómo irán apareciendo. Porque la gente habla del anillo de diamantes y las perlas de Baily y he visto algún vídeo de gente con titulación poniéndolas en sentido inverso... Así que la pregunta sería cuándo sucede qué. Y lo voy a ordenar para que vayáis recordando. Por supuesto, hay que recordar que esto no es exacto y de la misma manera para todos los lugares y menos para todos los eclipses, pero nos permite hacer una idea.

Tiempo antes de la totalidad (o tiempo tras la totalidad) / Qué puede percibirse

50 a 40 min
Descenso de temperatura (más acusado conforme pasa el tiempo). La pérdida de radiación solar directa hace que el termómetro comience a caer de forma perceptible (entre 3 °C y 6 °C).

30 a 20 min
Oscurecimiento apreciable del cielo. La luz empieza a cambiar. A diferencia de un atardecer, la luz no se tiñe de cálidos naranjas de forma tan acusada, sino que adquiere una tonalidad fría, metálica y difusa. El cielo azul intenso de arriba comienza a palidecer hacia un tono grisáceo o añil oscuro en el horizonte.

20 a 15 min
Cambio de luz y colores. El paisaje pierde saturación, colores menos vivos. Disminución evidente de la iluminación, que nuestra visión va compensando todavía. Cuando faltan unos 15 minutos todavía la luz solar de miles de veces más brillante que la corona y por eso seguimos necesitando gafas de eclipse para mirar al Sol directamente.

15 a 10 min
Viento del eclipse. La alteración térmica de la superficie genera brisas repentinas y cambios en la dirección del viento debido a la caída de las corrientes térmicas.

10 a 5 min
Efecto Purkinje. Cambia nuestra percepción de los colores. La transición lumínica extrema hace que la retina cambie de la visión diurna o fotópica (propiciada por los conos sensibles a colores) a la nocturna o escotópica (bastones), funcionando ambas dentro de los umbrales (a veces se dice visión mesópica) Y ello hace que los rojos parezcan negros de golpe y los azules/verdes brillen con una intensidad antinatural.

5 a 3 min
Paisaje extraordinariamente extraño. Es un momento de penumbra extrema: menos del 1% del disco solar está mandándonos luz. Se empieza a asemejar a la luz del crepúsculo profundo, pero con una peculiaridad: el cénit sigue teniendo un tono azul oscuro o plomizo mientras el horizonte brilla en un círculo anaranjado o amarillento (la zona fuera de la sombra de la Luna). Puede verse cómo se acerca la sombra lunar.

3 a 2 min
Llegada de la sombra lunar. El oscurecimiento se acelera. La sombra lunar es la enorme mancha oscura que proyecta la Luna sobre la superficie de la Tierra al bloquear directamente la luz del Sol durante un eclipse total. Se puede ver en el espacio pero en el suelo nos da la sensación de que algo se pone encima de nosotros (en el caso de agosto de 12, un poco al lado y por encima).

hacia 1 min
Serpientes o bandas de sombra. Causadas por la refracción atmosférica de los rayos del Sol. Fenómeno esquivo que no siempre se ve. Se observan en superficies claras y lisas (como sábanas blancas o el asfalto del suelo). Son ondas de luz y sombra alternas, tenues y serpenteantes, causadas por la refracción de los últimos rayos de luz solar muy concentrados a través de las turbulencias de las capas altas de la atmósfera.

60 a 30 s
Las bandas de sombra pueden hacerse más rápidas y contrastadas.

30 a 15 s
Queda una finísima hoz solar. Pueden aparecer cromosfera y protuberancias en el limbo.

15 a 10 s
Anillo de diamantes. Es el instante previo a la ocultación total (o el inmediato posterior) en el que queda un único punto cegador de luz solar incidiendo sobre el borde del anillo lunar que empieza a rodearse de la tenue corona solar, simulando un anillo con una gema de diamante incrustada. Pero aún es miles de veces más brillante que la corona.

10 a 5 s
Perlas de Baily. Los últimos rayos del sol se filtran como puntos brillantes a través de los cráteres y montañas del borde de la Luna.

5 a 0 s
Últimas perlas de Baily.

0 s
TOTALIDAD. Aparecen de repente la corona, la cromosfera y las protuberancias. La parte más interna de la corona (justo rozando el borde negro de la Luna) tiene una intensidad lumínica superficial equivalente a la de la propia superficie de la Luna Llena. A medida que las estructuras filamentosas se alejan hacia el espacio exterior, la corona se difumina y se vuelve mucho más tenue, requiriendo que nuestros ojos se adapten por completo a la oscuridad para apreciar sus extensiones máximas.


(y tras la totalidad, la misma secuencia, invertida)

2026-06-28

Con los Javis, conexiones orgullosas e improbables

2026-06-28 · 18:15
Esto lo cuento por lo #bizarro. Una tal revista SiX o algo así de nombre ha hecho una lista de 100 personas LGTBI notables vete a saber por qué, pero desde luego por ser todes transmaribolloqueer y tal.

Y resulta que yo soy una de ellas. Con una biografía inventada digna de un cuñado generativo de esos, y mira que tenían fácil copiar de la wikipedia.

Estaba alucinando con el cv alternativo que me hace profe de una universidad argentina y todo cuando me pregunta mi marido a ver en qué posición me han puesto, por lo de si la prelación significaba yo qué sé.

Pero no: resulta que lo han puesto todo en orden alfabético DE NOMBRE, NO DE APELLIDO.

Posiblemente es lo más cutre que uno puede imaginar, o lo más vago. Pues eso, querides, que estoy más o menos en el medio...

...PERO OH CIELOS! (Ya no grito más, perdón)

Me han colocado en medio de los dos Javis mismamente: Ambrossi, Amentia, Calvo. Tal cual: ahora deseo conocerlos más aún solo por estar aquí colocadas en esta lista tan prescindible pero que me ha regalado tal posicionamiento improbable.

Enlace: https://www.revistasix.es/comunidad/rosalia-david-ucles-100-personajes-lgtbi-ano-20260628120731-nt.html

2026-06-23

Una ciencia diversa es mejor ciencia

2026-06-23 · 06:32
He estado rehaciendo y cambiando algunas notas de una charla que suelo dar cada año en algún entorno científico cuando llega el orgullo (algunas veces también cuando el día LGTBIQA+ en STEM). La presentación está disponible, en su versión nueva de 2026, como presentación de google: UNA CIENCIA DIVERSA ES MEJOR CIENCIA 2026. Aquí va.



La ciencia ha sostenido históricamente que su búsqueda de la verdad es una labor neutral, ajena a las vicisitudes del contexto social y político. Sin embargo, esta presunta objetividad se desmorona cuando observamos quiénes han definido las preguntas de investigación y cómo se han interpretado los resultados durante siglos. Una ciencia que excluye sistemáticamente a una parte de la humanidad no solo es injusta, sino que está incompleta, y por tanto, es una ciencia de menor calidad.

Vuelvo siempre a la cita de Ben Barres en Nature (2006): "The progress of science increasingly depends on the global community, but only 10% of the world’s population is male and caucasian. To paraphrase Martin Luther King, a first-class scientific enterprise cannot be built upon a foundation of second-class citizens."

La diversidad en los entornos científicos no es un simple ejercicio de responsabilidad social corporativa ni una cuestión de imagen institucional para decorar informes anuales. Es una condición necesaria para el rigor intelectual. Cuando los equipos de trabajo son homogéneos, los sesgos de confirmación se amplifican, las hipótesis se limitan y, en última instancia, las soluciones que proponemos para los problemas globales carecen de la robustez necesaria.

Necesitamos entender la diversidad como un factor de fortaleza, donde la suma de distintas realidades y experiencias mejora nuestra capacidad para interpretar el mundo.

La realidad en España nos ofrece datos que no podemos ignorar: el informe de evolución de los delitos e incidentes de odio publicado por el Ministerio del Interior en junio de 2026 cifra en 2.417 los hechos conocidos durante el año anterior, lo que representa un incremento del 23,6 por ciento. Esta tendencia no es un fenómeno aislado de la calle, sino que permea las estructuras académicas y profesionales. Los datos de la Agencia de Derechos Fundamentales de la Unión Europea reflejan esta hostilidad, con niveles preocupantes de acoso escolar y discriminación que alcanzan a una gran parte del colectivo LGTBIQA+. Paralelamente, los discursos de odio aumentan y son amplificados con toda impunidad. Si hace unos años "maricón" era el insulto -tristemente- más popular en los centros educativos, esto no ha hecho sino aumentar con señalamientos y acoso en las redes de mayor popularidad.

Volviendo al entorno de la ciencia y la tecnología, pero entendiendo que sucede también en todos los ámbitos de la realidad laboral y económica constatamos la importancia de la institucionalización de ese discurso fóbico: cuando una sociedad o un centro de trabajo toleran o institucionalizan el rechazo, lo que ocurre en la práctica es que una parte del talento (también el científico) se ve forzado a la autocensura o directamente al abandono de su carrera profesional, empobreciendo el sistema entero.

El desafío se vuelve especialmente crítico cuando trasladamos esta problemática al desarrollo tecnológico. La inteligencia artificial y los algoritmos que ya condicionan nuestras vidas no son entidades abstractas, sino que son el producto de bases de datos que arrastran prejuicios humanos. Como señala el informe de GLAAD de 2026 sobre el impacto de la tecnología en nuestra comunidad, si no somos rigurosos en la diversidad de los datos de entrenamiento, estamos automatizando y escalando las desigualdades del pasado. Un error de diseño en un algoritmo no es un fallo técnico menor, es una decisión deliberada de ignorar la realidad social, y eso es incompatible con la excelencia científica.

Ante esta situación, la respuesta institucional a menudo se queda en la superficie o se escuda en una mal entendida libertad de investigación. Debemos ser claros al respecto, la ciencia no debe debatir sobre la legitimidad de los derechos humanos. Los derechos fundamentales no están sujetos a revisión académica ni a encuestas de opinión. Cuando se permite que bajo la excusa de la libertad de cátedra se promuevan discursos que patologizan identidades o denigran a personas, se está rompiendo el contrato ético de la ciencia. La neutralidad ante la injusticia solo sirve para fortalecer a quien discrimina.

La solución no puede depender exclusivamente de los departamentos de recursos humanos o de la voluntad política de las direcciones de los centros. La experiencia nos dice que el cambio real nace de la articulación de redes de apoyo mutuo, estructuras horizontales como las que promovemos desde asociaciones como PRISMA. La estrategia debe ser el blindaje colectivo, la documentación rigurosa de los incidentes y la negativa a legitimar espacios donde se promueve la exclusión. La excelencia científica es incompatible con la hostilidad hacia sus propios integrantes, y construir un entorno seguro no es una opción, es un imperativo para poder hacer ciencia de verdad.

2026-06-08

Campanadas de eclipse (una iniciativa abierta)

2026-06-08 · 16:51
Por si a alguien le puede interesar, la Asociación de Campaneros de Navarra ha creado unos repiques para el eclipse: uno para anunciar el comienzo de la parcialidad (que se invertiría para el final si no fuera porque en 2026 el ocaso solar es antes y ya no vemos el Sol) y otro para prevenir de la totalidad (que funciona a modo de avisar que es seguro ver el Sol sin protección) y que también se invierte al acabarse la fase de totalidad.

Como he comentado en Mastodon habrá un aviso:
"Se acerca ya..." (repetido)

para marcar el comienzo de la parcialidad y en el minuto previo a la totalidad las campanas tañerán:
"Comienza el eclipse ya
el eclipse ya
llega ya
ya
ya..."


(los textos ayudan a la campanera a recordar el repique).
Al salir de la totalidad sonará el mismo repique pero invertido en el tiempo.


¿Por qué esto? Las campanas han sido, especialmente en los pueblos, en esa España despoblada que se verá invadida por el eclipse, el aviso, la alerta, la llamada que además, tenía su significado. Mucha gente recordará de ese toque "ten-te-nu-blo" de cuando llegaba la tormenta. Las campanadas a muerto, las alertas de incendio. Por lo que me han contado, no existe registro de un toque de eclipse. Tiene su lógica: un fenómeno tan poco habitual no llegó a generar la necesidad de un repique propio. Pero la Asociación de Campaneras y Campaneros de Navarra se animó a pensar en que un eclipse bien merece su campanada propia. ¿No se para el país aún con los doce toques de la nochevieja? Hace unos años, la misma asociación, con la Fundación Clima, propuso, con el proyecto Campanas por el Clima, usar las campanas cuando la predicción meteorológica anuncia calores extremos u otros fenómenos extremos relacionados con el clima. Así que el contexto nos indica que bien merece la pena.

Aún no tenemos una grabación y los datos de estos repiques, pero los pondrán en la propia web del Ayuntamiento de Lerín, que es donde hoy hemos presentado la iniciativa, dentro de las actividades de las X Jornadas de Astroturismo Lerín Tierra Estrella: (+info en la web municipal)

La noticia la comentan en Navarra TV: El eclipse solar suma iniciativas en Lerín.