CienZia (o LetiZia)
Lo comentaba rvr aquí al lado y lo cierto es que fue un comentario que ayer salió un par de veces también. En palabras de rvr: "Aunque la Casa Real nos ha contraprogramado, ayer se inauguró la III Semana de la Ciencia en España..."
En el pamplonetario ayer inaguramos la cosa navarra de la semana de la ciencia (lo explicaba hace un momento aquí como comentario a la historia mencionada):
Ayer tuvimos en el pamplonetario el acto inaugural de la Semana de la Ciencia, con la presentación del estudio de la Fecyt "Percepción Social de la Ciencia y la Tecnología en España" (en su web está el pdf completo) y del Anuario 2003 de la Asociación Española de Periodismo Científico. Dos libros que son la mejor (y la única) fotografía del "sistema de ciencia" en España a fecha de hoy.
Un acto interesante, donde pudimos escuchar, entre otros, a Eulalia Pérez Sedeño contarnos cosas sobre la "torre de marfil" y otras visiones de la ciencia. Muy interesante. Pero, claro, a pesar de haber mandado numerosas invitaciones, a pesar de tener el reclamo del agapito copioso al final (la ciencia no tiene por qué estar reñida con la buena vida...), tuvimos muy poquitos asistentes. Sí, es cierto que era lunes, que era por la mañana. Tampoco esperaba tener mil quinientos asistentes como a la inauguración del Baluarte... pero encontrarte con que sólo treinta personas se interesan por algo como la percepción social de la ciencia dice mucho del "estado de las cosas".
El jueves inauguramos una exposición sobre prehistoria del cine, y el sábado por la noche tenemos el eclipse. Espero que con estos actos se oiga un poco más de cienZia y algo menos de LetiZia...
Lo de LetiZia ha tenido su gracia: tan liados andábamos con unas cosas y otras, preparando exposiciones, reuniones y observaciones públicas que apenas había tenido tiempo de enterarme de nada. Mejor dicho: no me había enterado de nada. Pertenezco, por lo tanto, a un pequeñísimo porcentaje de la población española que sí se interesa por la ciencia, que lee libros de ciencia, que va a los museos de ciencia y sigue las andanzas de los científicos, pero que NO se entera de lo que pasa con la Royal Family.
Sí: lo confieso, desde el viernes estaba desaparecido en medio del mundo de verdad, pasándolo bien con el otoño, con la comida y la bebida, los buenos placeres de la amistad, la charla, el sexo... y sin televisión. Fue en una gasolinera cuando oí, ya domingo a mediodía, la noticia, perdón, la Noticia. De hecho, como no practico el Urdacing habitualmente, a la tal LetiZia no la ubicaba (bueno, me sonaba de las noticias de CNN+ hace unos años...). Que me alegro mucho por ellos, vaya, siempre es gratificante ver que los rancios valores tradicionales de la monarquía, la familia cristiana y las bodas católicas de ringorrango siguen vivos y coleando (es bueno que el enemigo goce de buena salud, uno tiene menos prejuicio en criticarlo... porque, ¿no es cierto que estos meses da un poco de cosa meterse con el Papa, tan hecho polvo que anda? Así que con el ocioso a cuenta del erario público y heredero constitucional oficial, mejor que ande por ahí haciendo monadas).
Yo seguiré con mis cienZias (y concienZias). Lo de la boda esta, lo seguiré un tanto anodinamente, porque viviendo donde vivimos no hay manera de no seguirlo. Es como lo de Gran Hermano: a pesar de que este año había evitado toparme con los sucesos de la casa más conocida del país, no hay forma de evitar darte con alguien que habla de Aída -y no es la ópera- o de una tal Fresita... Pues lo mismo, en estos días que andamos de Semana de la CienZia, es imposible no darte con FeliPe y LetiZia, por más que a la cienZia no la encontremos por ningún lado.