¿Guerra Climática? El Caso HAARP
Publicado en EL CORREO, Territorios, Ciencia-Futuro. Miércoles 26 de mayo de 2004
Desde 1990, un proyecto científico del Departamento de Defensa de Estados Unidos analiza cómo alterar las condiciones de la ionosfera terrestre, pero se les acusa de desarrollar armas ambientales con intereses estratégicos
LOS HECHOS
En 1990 comenzó a construirse, cerca de Gakona, en una región bastante aislada de Alaska el Programa de Investigación Auroral Activa de Altas Frecuencias(HAARP en sus siglas en inglés). Se está completando la distribución de 180 antenas, capaces de emitir en alta frecuencia con una potencia de 3,6 megavatios. En este proyecto del Departamento de Defensa de los EEUU, llevado a cabo bajo la supervisión de la Fuerza Aérea y la Marina, un amplio equipo de científicos está desarrollando experimentos sobre la forma en que se puede manipular la ionosfera.
La parte alta de la atmósfera terrestre, entre 50 y 500 km de altitud, es mucho menos densa que la troposfera, y la acción de las partículas del viento solar que continuamente golpean los átomos y moléculas provocan la formación de iones eléctricamente activos (de ahí su nombre). Se trata de una región en continua actividad, sometida a los avatares de las tormentas solares que nos traen grandes flujos de partículas: la potencia liberada por el Sol en la ionosfera alcanza los 50 Gigavatios (más de 10.000 veces la potencia que libera HAARP). Estas descargas ionizantes provocan fenómenos eléctricos, como las auroras boreales, pero también llegan a afectar a las transmisiones de ondas de radio (normalmente la ionosfera las refleja, permitiendo las comunicaciones interoceánicas) y pudiendo provocar efectos incluso en la superficie, como fallos en la distribución de electricidad.
El objeto declarado de HAARP es conocer cómo funcionan esos procesos de la ionosfera, activando regiones pequeñas de ella y comprobando mediante diversos instrumentos de medida lo que sucede.
LAS ACUSACIONES
Algo más de dos años antes de que los militares norteamericanos comenzaran con este programa, una patente, registrada en EEUU por el físico Bernard J. Eastlund, proponía generar un haz intenso de ondas de radio de alta frecuencia polarizada circularmente para dirigirlo a la alta atmósfera. En la patente (número 4,686.605) se proponía que las ondas podrían excitar los electrones ionosféricos por resonancia, modificando las características de la alta atmósfera en zonas muy amplias y durante periodos prolongados. Incluso en una escala global, que podría impedir las comunicaciones con satélites o de sistemas de guiado de las mismas, sería capaz de cambiar el clima. Un arma muy poderosa, en opinión de físicos como C.L. Herzenberg, de la Sociedad Americana de Física, que reaccionaron pronto contra el nuevo proyecto de los militares.
¿Se estaba intentando poner en marcha la patente? A lo largo de la primera mitad de los 90, el "asunto HAARP" comenzó a circular por diferentes foros, siendo presentado como una investigación militar en armamento climático, un nuevo tipo de guerra que podría tener consecuencias insospechadas, por estar alterando el medio ambiente como nunca se había hecho. La aparición de libros como "Los ángeles no tocan este HAARPa" (traducción del juego de palabras que proponía en inglés el autor, en 1997), escrito por Nick Begich y Jeanne Manning, o "HAARP: el arma definitiva de la conspiración" (1998), de Jerry E. Smith, consiguió acercar el presunto misterio al mundo de las pseudociencias, y las conspiraciones secretas. En el 2000, un nuevo libro de Begich ahondaba en la teoría de la conspiración armamentística: "El despertar de la Tierra". Y también se publicaban "Los diarios perdidos de Nikola Tesla", de Tim Swartz y Timothy Beckley, que acusaban también a HAARP de estar usando los trabajos de Nikola Tesla.
Tesla (1856-1943), físico serbio-estadounidense, fue el descubridor de algunas interacciones entre los campos magnéticos, la electricidad y la materia. Las bobinas que diseñó siguen siendo usadas para generar la corriente alterna. Aparte de eso, fue una persona extraña y con ideas que unos siguen tomando como revolucionarias y, sin embargo, la física actual cree irrealizables. Sus estudios sobre las ondas de baja frecuencia y unos presuntos efectos en los seres vivos siguen siendo utilizados por muchos que creen que mediante ondas se está intentando controlar lo que pensamos. Según los críticos de HAARP, estas teorías podrían estar experimentándose ahora en Alaska.
En cierto modo, Tesla es el santo patrón de la física esotérica, en la que aparecen energías del vacío que permiten funcionar máquinas de movimiento perpetuo y que violan las elementales reglas de la termodinámica y un sinfín de aparatos que se siguen presentando año a año en congresos pseudocientíficos, pero que nunca han dado lugar a descubrimientos ciertos. El que en muchas de las críticas se usen como base los trabajos de Tesla ha puesto en guardia a muchas personas críticas.
Cuando se abre la caja de Pandora de los proyectos ultrasecretos y las conspiraciones, puede pasar cualquier cosa. Como comentaba David Naiditch en un artículo sobre HAARP en la revista "The Skeptic" (vol 17, 2003):
a HAARP se le ha acusado de haber causado los principales cortes de corriente del oeste norteamericano, la caída del vuelo 800 de la TWA, enfermedades misteriosas como el "Síndrome del Golfo". Algunos afirman que HAARP es un aparato de control mental que provocó la alienación de los jóvenes que causaron la masacre del Instituto Columbine y otros lugares... Se ha descrito como un arma capaz de hacer un escudo antimisiles, o como un "rayo de la muerte" que podría convertir el planeta en un lugar inhabitable, se ha dicho que interfiere con las migraciones de las aves, o un arma diabólica que prepara la llegada del Anticristo
El asunto llegó hasta el Parlamento Europeo, en febrero de 1988, a partir de una iniciativa de la europarlamentaria ecologista sueca Maj Britt Theorin. Se llegó a proponer una resolución en la que se lamentaba este tipo de investigaciones por parte de EEUU sin una adecuada información de las consecuencias. Sin embargo, no se concluyó nada, debido a la imposibilidad legal por parte del europarlamento de intervenir en las actividades de otros gobiernos.
En el fondo de todo, sin embargo, queda sin demostrarse que la patente de Eastlund pueda valer para algo (en EEUU no es necesario demostrar la utilidad real al hacer una patente). Y, por otro lado, está claro que muchas de las acusaciones no tienen fundamento alguno, sino que se basan en la habitual prevención o miedo de sectores del público ante todo lo que lleva la palabra "radiación".
DEFENSA SE DEFIENDE
Por su parte, Defensa ha intentado explicar que sólo se trata de un proyecto científico, cuyas consecuencias no pueden ser en absoluto dañinas a largo plazo ni afectar globalmente. Esto tiene su base: como comentábamos, la ionosfera está siendo continuamente alterada en escalas muy importantes, y estas modificaciones locales no tienen por qué provocar más alteraciones que las naturales, que son varios órdenes de magnitud mayores.
Pero no todo está bien explicado en este asunto. HAARP, ciertamente, tiene una componente militar que no se debe despreciar, y que responde al interés ya antiguo de algunos gobiernos estadounidenses de experimentar iniciativas de defensa estratégica que, cierto es, normalmente han acabado en grandes fiascos. Por ejemplo, alterar las condiciones locales de la ionosfera podría interferir con las comunicaciones por radio o microondas, alterar las órdenes de control de algunos satélites y otros problemas.
Sin embargo, por el momento nadie sabe cómo poder hacer algo así. Se cree que se necesitarían potencias de emisión mucho mayores para hacerlo a gran escala. Y, en cualquier caso, si algo así se consiguiera, lo que iba a pasar es que se interferirían todas las comunicaciones en muchas bandas de radio. Las del "enemigo", por supuesto, pero también las de los "aliados".
Mientras tanto, en Alaska se van haciendo experimentos que convierten a la zona de Garona en una nueva Area 51, uno de esos lugares míticos de los buscadores de misterio que siguen afirmando que los gobiernos nos lo ocultan todo, desde los extraterrestres a las armas de control mental. Y, claro, algunos hacen su pequeño agosto contándolos de manera sesgada.
Nota
La abundancia en la red de enlaces sobre el tema se comprueba dándole un poco al Google... entretenidísimo divertimento que le puede llevar a cualquiera a los más insospechados lugares de la chifladura mundial. Eso sí, en primer lugar sale la página web oficial del proyecto, donde se explica muy detalladamente que todo eso es buenísimo y para nada malo como se afirma por ahí. ¿Será que estoy demasiado susceptible?