La Atlántida, Marte Y El Dintel De Elviña
No debería contarlo yo, que al fin y al cabo un pez poco sabe de islas míticas y civilizaciones desaparecidas, ni de pseudoarqueología ártabra. Pero como hoy he visto en el ABC cierto revuelo con unos pretendidos estudios sobre la Atlántida, me he acordado que uno de los que están ahora autopromocionándose como descubridores de una tal Atlántida andaluza (pisha...) vino por aquí no hace demasiado a dejar algún comentario, (porque este hombre de cambiante nombre le da a muchos palos y lo mismo encuentra incontrovertibles pruebas de los atlantes como fósiles y tecnologías entre las rocas de Marte) y como ya alguien comentó algo de sus andanzas pre-atlánticas... en fin, que no me he podido resistir a poner una notita. Más que nada por descansar de tanto Venus transitando.A lo que vamos. Ordenemos datos...
1.
Hace unos días apareció una noticia: la publicación en una revista en red de arqueología, Antiquity (Vol 78, No 300, junio 2004) de un estudio de "un joven físico" que colocaba la Atlántida en las marismas de Doñana. "Location and dating of Atlantis" el título y al autor Rainer W. Kühne, físico de la Universidad de Wuppertal, que se cataloga como "profesor" y "científico" repetidas veces en las notas que hemos visto publicadas en diversos periódicos. Su tesis, que la Atlántida estuvo en las marismas del Guadalquivir (qué zona preciosa, esa reserva de la Biosfera de Doñana, qué culpa tendrá que los atlantólogos vayan a por ella... curiosamente, porque se trata de terrenos bien jóvenes y en constante evolución geológica, una de las zonas más activas del país... mal sitio para andar buscando, aunque sea con fotos de satélite, restos de antiguas civilizaciones catastróficamente desaparecidas). Leo, por ejemplo, en La Voz de Galicia:
Con todos estos datos, el profesor Rainer W. Kühne concluye: «Si la capital de la Atlántida existió cerca de la boca del Gudalquivir, sugerimos que la leyenda de Platón está basada en un documento egipcio sobre el Pueblo del Mar (otra civilización que, según algunas versiones, eran los propios atlantes) y alguna tradición de la Atenas de aquel tiempo». También afirma que la ciudad podría ser la misma que Tartesos y estaría, en efecto, «más allá de las columnas de Hércules», situadas en el estrecho de Gibraltar. Exactamente, 50 kilómetros más allá.
En Antena 3 TV -en su web- afirmaban:
La revelación nos llega desde Alemania pero ha sorprendido a la comunidad científica española y mundial. Investigadores de una universidad germana han llegado a la conclusión de que la legendaria Atlántida, la ciudad descrita por Platón, está en la costa gaditana.
Varias fotografías tomadas por un satélite de Doñana, más concretamente de la zona conocida como marisma de Hinojos, muestran unas estructuras que coinciden con las descripciones efectuadas por el filósofo griego. En ellas destacan dos estructuras rectangulares que podrían ser las ruinas de los templos de plata y de oro, y los restos de unos anillos concéntricos que serían las murallas de la ciudad. Los científicos españoles se han mostrado sorprendidos por esta hipótesis, y afirman en que hay que tomarla con cautela.
Y colocaban algunas imágenes de satélite, datadas en 1996:

(las estructuras de la izquierda, se afirma, corresponden a dos templos antiguos de la Atlántida, eso dicen en Antiquity, que es de donde viene la imagen. La foto de la derecha sobreimpone la estructura anillada de Atlantis siguiendo a Platón. En Antiquity incorporan un diseño que copiamos aquí mismo. Pinchando, sale una versión un poco más grande. Los templos corresponderían con el centro de la ciudad perdida)

Bueno, para empezar, ya andamos liando la cosa provincial. La marisma de Hinojos está en la provincia de Huelva, una amplia zona lindante con el Caño del Guadiamar (en efecto, conocido por aquellos vertidos mineros de la rotura de la balsa de Aznalcóllar de 1998) del Parque Nacional. En esta foto aérea corresponde al área con el número 39. La foto (que es enorme y pesa un poco, y por eso no la pongo más que como enlace) viene de la web de la Estación Biológica de Doñana). Así que de Cádiz nada.
Por otro lado, la revista Antiquity debió recibir inmediatamente tras la noticia avisos de que el trabajo del tal científico alemán podría ser plagio de otro. ¡Cielos! Inmediatamente retiraron de su web el artículo (en la galería de proyectos), aunque luego lo han vuelto a colocar. Por ahí algo se está cociendo... aunque en la web de la revista no se comenta nada. Ni de la desaparición de hace unos días, ni de su reintegración.
Por cerrar este primer apartado, una búsqeda en Google News muestra cómo la noticia fue recogida con bastante profusión por los medios españoles... Yo vi la noticia en la BBC, y entonces ya me sonó un poquito raro: ¿la Atlántida de nuevo? ¿Y justo ahí, en los feudos de Díaz-Montexano? (uy, ya he nombrado al arqueólogo... si es que soy incapaz de seguir un orden adecuado). Por cierto, la "noticia" del día 6 de junio de la BBC tenía un precedente de hace unos meses, pues el 31 de octubre de 2003 ya habían adelantado la historia. No me consta que entonces se hicieran eco muchos diarios, aunque puedo estar equivocado.
2.
La respuesta llegaba hoy en el ABC. La copio entera que así lleno un poco más de espacio en el disco de reveré):
La Atlántida emerge entre la polémica
RAMIRO VILLAPADIERNA. BERLÍN. Un joven físico alemán dice haber hallado una explicación para aquella Atlántida descrita por Platón en unas fotos por satélite del entorno de Doñana; sin embargo, el profesor madrileño Georgeos Díaz-Montexano explicó ayer a ABC que el trabajo y las fotos son suyos y, el alemán y otro catedrático francés interesados, sólo vulgares plagiarios.
Rainer W. Kühne acaba de publicar en la revista «Antiquity» sus conclusiones sobre unas fotos de Eurosat, tomadas en 1996 sobre la bahía de Cádiz y las marismas del Guadalquivir, al hilo de un artículo del geólogo y prehistoriador francés Jacques Collina-Girard sobre «su» teoría del emplazamiento y desaparición de la Atlántida, el mayor misterio clásico por resolver desde el descubrimiento de Troya. Lo de Girard parece una teoría, pero lo de Kühne apenas pasa de conclusiones. El artículo de Kühne hace concordar la descripción que Platón hace en sus diálogos de «Critias» y «Timeo» de la isla Atlántida, con las salinas de la Marisma de Hinojos, provincia de Huelva, comarca sepultada bajo las aguas hacia el siglo VII u VIII a.C. y que, como se sabe, permaneció inundada hasta la Edad Media. Dos estructuras rectangulares visibles para los satélites coinciden con las medidas y disposición de los supuestos templos, de plata para Poseidón, y de oro, para Cleito y Poseidón. Parte de los enormes círculos concéntricos, que rodearían ambas construcciones según la descripción clásica, también aparecen visibles en las tomas que los implicados han hecho ver a este diario.
Pero el profesor Díaz-Montexano asegura que tanto Kühne como Girard conocieron de él apenas algunos puntos de sus trabajos que, desde 1997, realiza sobre la Atlántida, incluídas las fotos que él mismo compró. En su opinión, ambos habrían publicado sólo partes de ésta como sus descubrimientos originales, tras largo contacto con este profesor de origen cubano a través de foros de aficionados en internet como Atlantis Rising y Misteria3000.
Al menos Kühne agradece en su artículo a Díaz-Montexano el haberle «mostrado fotos propias de satélite, que confirman la existencia de las dos estructuras rectangulares». El francés Collina-Girard ni lo menciona y Montexano aduce que, en una comunicación posterior entre ambos, aquél le habría advertido no polemizar porque «él es un catedrático y yo tengo que publicar en internet y no tengo universidad que me respalde». Agrega que prueba de ello la tuvo cuando National Geographic publicó al francés, pero obvió su respuesta y las pruebas cronólogicas aportadas. En abril de 2000, Montexano había logrado que la revista «Más Allá de la Ciencia» malpublicara su trabajo «Atlantis en Gibraltar, entre Iberia y Marruecos»; Collina-Girard, que ha preparado incluso una expedición para la búsqueda, envió en septiembre de 2001 un artículo, «Atlantis en el archipiélago sumergido de Gibraltar», sobre el asunto a la Académie des Sciences de France.
Díaz-Montexano aduce que, lo que no saben ni el físico alemán ni el geólogo francés son «lenguas clásicas» y la clave estaría en la traducción del relato, que a su vez provendría de fuentes originales egipcias al través de Solón. «La Atlántida de Platón es tan real como lo ha sido, tras su descubrimiento, la Troya de Homero. Siempre ha estado aquí, si Sarmast la buscaba en Chipre o Schülten, que copió a Amador de los Ríos, en otro sitio, es porque no vieron el error. Ya José Pellicer, en 1673, la veía en Cádiz», topónimo que, en su opinión viene de Gadeira, «que es el único nombre atlante del relato, el hermano de Atlas, ya que todo el resto son nombres traducidos al griego».
En la revista on-line «Antiquity» explicaron ayer a ABC que habían retirado el artículo de Kühne, a exigencias y ante las pruebas presentadas por Díaz-Montexano; pero lo volvieron a exponer después cuando empezó a caldearse el ambiente en torno al asunto. Aunque Kühne, de 33 años, aparece como profesor de la Universidad de Wuppertal (Renania del Norte-Westfalia), nadie sabía ayer de él allí.
Tras rebuscar por varias universidades, este diario logró contactar telefónicamente con Kühne. Éste, joven e intuitivo, resulta sin embargo confuso en sus explicaciones, sabe pero no sabe de los trabajos de Montexano, dice que éste se equivoca al situar al historia en la Edad del Bronce, argumenta no haberlo leído al no saber español, e insiste en que la Atlántida «es la ciudad de Tartessos», mientras Montexano diferencia un continente-archipiélago entre la propia Iberia y el Atlas norteafricano y la capital o «isla» de Platón (nésos), hundida en el estrecho de Gibraltar, 8 ó 9.000 años antes de Solón, en su descripción a través de Platón.
Según explicó Montexano a este diario, «la verdadera Atlántida de Platón estaba formada por la propia península actual más unos archipiélagos, que iban desde las Columnas de Hércules hasta el Norte de África, región que se sumergió bajo el mar tras varios cataclismos». Esto coincidiría con el tamaño. La clave está en una traducción equivocada de los textos y Montexano dio con ella acudiendo al códice primero de Platón (transcripción del siglo VII): Análisis léxico-etimológicos sobre el empleo distinto de voces de un griego anterior y otro más evolucionado, voces terrestres (poreusimon) o marinas (thálattas), para diferenciar la situación y orografía, antes o después, así como las marismas (pelagos) de fango, creadas tras el hundimiento y existentes documentadamente durante los romanos.
Montexano admite su mala suerte con el asunto de su estudio, «la Atlántida es un tabú para la ciencia, se ha especulado tanto y se han dicho tantas bobadas esotéricas que su estudio tiene mala imagen en la comunidad científica». Aparte las habituales polémicas de plagio en torno a estudios, Montexano dice que lo peor son los «fanáticos» de la Atlántida, «los que le imaginan poderes esotéricos, que son los que más me atacan por estudiar el tema». En cualquier caso, después de oír a todos, la Atlántida habría estado para todos más o menos en el mismo lugar, entre Cádiz, Gibraltar y la cordillera del Atlas, o quizá comprendiendo todo ello y más, pero lo que sí es cierto es que unos parecen saber más de qué hablan que otros.
La misma crónica aparece también hoy en otros diarios del grupo Vocento. Igual que la noticia del descubrimiento. Sin solución de continuidad, como suelen pasar en estos casos. Un día uno aparece como un reputado arqueólogo alemán y al día siguiente se convierte en un jovenzuelo físico pero posiblemente plagiario...
3.
Lo más interesante de todo esto es que la noticia del ABC evidencia que el cabreo de Díaz es más bien mayúsculo. Así que conviene empezar a mirar algo de este curioso arqueólogo. Un buen comienzo, para el lector con ganas de aguantar autobombos poco disimulados, es acercarse a la web del COSS ("Civilizations Origins Scientific Society"). Es de esas páginas mareantes que te saltan a un flash y todo eso, pero si pulsan en este enlace accederán a un enjundioso libro de Díaz-Montexano: "La Atlántida Científica".

(aquí Díaz)
Queda fuera del objeto de este comentario (juro por mis niños nonatos que iba a ser muuuuucho más breve, una pura comedieta, pero al final me lié... quede como un primer capítulo de algo que un historiador debería terminar con más calma y conocimiento -José Luis Calvo, Julio Arrieta, ¿se dan por aludidos?)
Bueno, que eso, que tenemos un atlantólogo afamadísimo según el mismo, en autoentrevistas que con sus múltiples manifestaciones suele hacerse. A Díaz-Montexano le publicaron en la revista pseudocientífica "Más Allá" hace tiempo, en abril de 2000, un artículo que él siempre aporta como prueba más fehaciente de que a) es un serio investigador arequeológico-histórico (manda huevos), y b) el fue el primero que empezó a hablar de la Atlántida gaditana (NOTA: sin tiempo, comento que esto tampoco es cierto... pero bueno, tampoco es cosa de meternos en disquisiciones exageradas).
En lo que a las investigaciones sobre la Atlántida respecta, Díaz-Montexano ha mantenido también relaciones tempestuosas con otros atlantólogos que como él buscan ese lugar perdido en las regiones del Estrecho de Gibraltar. Por ejemplo, hay una deliciosa página (¿será casualidad que sea del mismo autor?) en la que se reivindica y apoya a Díaz-Montexano para que pueda investigar el tema antes de que se le adelanten los pérfidos franceses: en "Ayuda a Georgeos Díaz" podemos leer:
Si los franceses e ingleses de esta expedición "oportunista" encuentran nuestros mismos sitios arqueológicos (lo que muy probablemente ocurrirá) u otros que seguramente estarán relacionados por hallarse en la misma área de trabajo nuestra, y lo hacen público a través de todos los medios de prensa, pues Georgeos Díaz habrá perdido todo el esfuerzo intelectual y económico de tantos años y esto sería un auténtico crimen intelectual.
No es justo que el geólogo francés Jacques Collina-Girard termine llevándose los méritos de los esfuerzos de Georgeos Díaz-Montexano de tantos años y dejándonos a todos los científicos españoles -que llevamos muchos años antes que él- como idiotas que no sabíamos lo que teníamos en nuestras narices, cuando es precisamente todo lo contario.
Eso lo firma María Fdez-Valmayor, quien dice de ella misma: "soy española, de Madrid y acudo a Usted como secretaria de la naciente "Civilizations Origins Scientific Society" (C.O.S.S.)". Vamos, colega del mismo Dïaz.
Y parte de esa guerra con los aprovechados geólogos que un día son historiadores y otro arquéologos y otro véte a saber qué del grupo de Collina-Girard, se trasladó a las revistas pseudocientíficas. Porque en abril de 2001, "Año Cero" publicaba un artículo sobre la versión francesa, que Díaz consideraba plagiario y vergonzante. El lector, si tiene ganas, se puede meter a bucear también en toda esta historia. Aunque aviso: el ir y venir de acusaciones realmente patéticas llega a cansar (como suele pasar cuando pseudocientíficos se ponen a discutir, o como les pasaba a la bruja Lola y a Leevon Kennedy en cierto castillo.. que yo lo ví, con perdón por la comparación). Por cierto, en este vecindario, en la bitácora "El fondo del asunto", de Yamato, se publicó el 15 de junio de 2003 (hace así casi un año redondo) en la historia "El Contenido Perdido" (pongo el enlace a los comentarios, que hay mucho texto ahí metido) en el que hacía referencia a este tema. Y ahí apareció un tal Salvador/Slavador Morales que defendía a Díaz-Montexano con las mismas palabras que él mismo usa para hablar de sí mismo.
Lo cierto es que cuando esta entrada se publique, el amable lector podrá comprobar cómo aparecen unas cuantas manifestaciones más o menos ectoplasmáticas de personas reales o imaginarias que defienden apasionadamente al arqueólogo pionero de la Atalntología Andaluza (y olé). Copio un trocito del texto del Sr. Morales para que vean el estilo de defensa:
Es muy probale que ahora acuda Usted a todo tipo de artimañas, bajezas, groserías, burlas, sarcasmos, manipulaciones y falacias que como siempre nunca demostrará. Ojalá me equivoque, pero esto es lo que hacen todo sus detractores cada que alguien se atreve a defender a D. Georgeos. Como decía Shakespeare "Calumniad, calumniad, que algo siempre quedará". Los maestros de la calumnia, de la humillación y la maldad conocen muy bien el enorme poder destructivo de estas viles y miserables armas.
En muchas listas de la tontería paranormal española los suscriptores están ya acostumbrados desde hace mucho a este ir y venir de personas con cargos en la fundaciones y asociaciones de Díaz. Es muy divertido... me extraña que los Superiores Desconocidos nunca hayan hablado del tema. (Pausa para comprobarlo...) En efecto, sí se habla: aquí aparece una manifestación montexana, un tal Manuel Almagro que habla como tantos otros, y una cierta polémica con Manuel Carballal alias sus labores entre neonazis y putas... En otras listas, el Sr. Díaz ha tenido el gusto de discutir contra (más que "con") casi todos: con Bruno Cardeñosa tuvo unas buenas agarradas cuando lo del vídeo falsario de Benítez (lo cuentan en el blog Años Luz los Roldán, Marisol y José Antonio, bien conocidos también del mundillo pseudocientífico, aunque hábiles nadadores en eso de quedarse siempre en los territorios "de enmedio".
Todo un personaje, vaya...
4.
Por estas páginas, también pasó su polémica Díaz-Montexano. En mi historia "Vida En Marte - La Vidorra" (30 de enero de este año) lo mencionaba como uno de los que, nada más llegarnos de Marte las imágenes de los rover, habían tardado muy muy poco tiempo en comenzar a especular alocadamente sobre la presencia de animales, artefactos, basura y otras cosas claramente extraterrestres. Un ejemplo aquí. Fósiles, huesos, objetos metálicos... de todo y en todas las escalas. En los comentarios a esa historia, apareció (véase el comentario 5) el mismo Díaz-Montexano que, alternando entre llamarme Armentia y Armienta, desgranaba su fraseología habitual... Mejor no lo copio aquí que es un montón de texto y este artículo ya está siendo demasiado extenso. De paso, en su texto (enviado hace unos días, el 5/6/4), aprovecha que por Marte también pasa Gibraltar y la Atlántida y nos coloca las habituales loas a su propio trabajo.
Pues eso, cositas de este hombre...
5.
Y me acerco ya al final. En esos mismos comentarios mencionados, un par de comentaristas, uno llamado AutoBombo y otro Anónimo, traen a colación algunas otras partes del currículo de Díaz-Montexano que él, tan extenso en lo que a relatar sus glorias se refiere, suele ocultar. En efecto, llegamos ahora a la parte final del título de este artículo, lo del dintel de Elviña. La cosa tiene su gracia. Y en vez de contarla yo, que simplemente la he oído contar, copio un texto ajeno:
Una Curiosidad:
Cuando se reconstruyeron algunas casas con motivo de los mencionados congresos, en una de ellas se colocó como dintel un sillar alargado de granito que tenía tallado en él unos motivos inspirados en la Diadema de oro que forma parte del tesoro encontrado en el castro. Este sillar quedó en el interior de la misma después de la destrucción que sufrió, y actualmente continúa allí. Esta piedra no es de la etapa castrexa, y no tiene nada que ver con la posible significación del castro, ni siquiera tiene ella misma significación, simplemente, "hacía bonito". En alguna ocasión se ha intentado hacer creer que era una piedra importante, como por ejemplo Jorge Díaz Sánchez, arqueólogo que en 1994 creyó ver en ella una inscripción de tipo oghámico, e incluso llegó a publicarlo en la prensa local.
El texto está en Celtiberia.net, y lo escribe Beatriz Alonso Prieto. "O castro de Elviña".
El dintel de Elviña tiene su historia: una reconstrución moderna, mona, así como al estilo, que fue considerada toda una pieza capital de la cultura castreña por el Sr. Jorge Díaz-Sánchez. Conviene ahora explicar que quien en 1944 firmaba así ahora es Georgeos Díaz-Montexano. Ni más ni menos.
Por supuesto, el artículo de la Sra. Alonso tuvo contestación por un trasunto de Díaz, Keltibero. Se puede pasar un buen rato leyendo sus comentarios. Aunque lo mejor de todo es la respuesta de Beatriz Alonso:
En cuanto a la pieza, hay artículos publicados en la prensa local, en los que el Sr. Jorge Díaz afirma haber encontrado un dintel con unas inscripciones calendáricas, las cuales iba a descifrar. Cuando se le puso en conocimiento de que ese dintel, no era una falsificación, sino parte de la reconstrucción realizada para unos congresos en ese año, reconstrucción que fue quemada por parroquianos poco después, suceso el cual provocó la caída de la pieza, que fue dejada en ese lugar, como muestra de un hecho histórico más.
La historia que me cuenta, coincide en parte, falta la publicación en la prensa local. El Señor Georgeos habla de falsificación, mientras que en el ámbito del Museo, y posiblemente en la Xunta, ya supieran que se trataba de una pieza hecha en los años cincuenta, ya que hay publicaciones y fotos de dicha casa reconstruida, y del suceso acaecido de su destrucción. Nunca fue una falsificación, por que nunca jamás fue hecha para que ser una pieza arqueológica, sino un motivo decorativo en una reconstrucción: ">i>Incluso llegaron a reconstruir algunas casas con motivo del III Congreso Nacional de Arqueología y el I Congreso de Ciencias del Hombre, las cuales fueron quemadas por rivalidades interparroquiales>". Sabe, hoy en día, con legislación sobre Patrimonio, se sigue haciendo lo mismo, en Numancia, Soria hay unas casas reconstruidas, con unas reproducciones de trískeles en piedra... son meramente decorativas, lo mismo que el dintel de Elviña. Si el Sr. Georgeos se hubiera informado mejor, en vez de publicarlo a la prensa, le habrían contado que se trataba de una pieza perteneciente a la reconstrucción. Creo que o no sabe muy bien qué es una falsificación, o que sigue empeñado en decir que se trata de una falsificación para justificar sus denuncias al Director del Museo. Yo tengo algunas respuestas del Museo al Sr. Díaz, y no se le decía que al haberlo hecho un arqueólogo ya fallecido, se lavaban las manos, sino se le explica qué es, y después están las denuncias del Sr. Díaz. Veo que este error no lo reconoce.
"y la pieza en cuestión ha desaparecido misteriosamente."!!!!!!!!!!. Perdone, la pieza sigue en su sitio, estuve trabajando allí este verano, en el castro y la pude ver con mis propios ojos... ¿Hay testigos que quieren testificar que no está? ¿Hablamos del mismo castro, o hay otra Elviña con otro Museo de A Coruña en otro lugar...?. ¿Ha ido usted a este yacimiento y lo ha visto...? porque el verano pasado, a 2002, estaba allí, colocadita tal y como aparece en las fotografías que el Sr. Georgeos acompañó en su denuncia de la supuesta "falsificación. ¿Quién está manipulando?. Creo que lo último que me está usted diciendo, me hace dudar mucho de la versión de Jorge Díaz, y creer mucho más otras que conozco. ¿Es este el método científico del Sr. Jorge Díaz?. Creo, que jamás al Sr. José María Luengo Martínez, arqueólogo que mandó realizar la pieza, se le ha tachado de falsificador, sino se ha reconocido su trabajo en este castro. Lea en Poblamientos, Castro de Elviña, quizá sepa si es así o no, allí tiene bibliografía sobre el tema. Y hable con Jorge Díaz porque la pieza sigue en su lugar. Me acaba de demostrar que hay algo que no me gusta en sus teorías. Intentaré conseguir una fotografía reciente del dintel y la colocaré aquí, sólo hemos de esperar a que yo misma viaje a A Coruña, y como mucho en verano espero estar allí de nuevo, espero que esta siga allí, de todas formas preguntaré al Museo de A Coruña si la han movido desde entonces, y lo han hecho misteriosamente... ¿Es científico mentir? Esta mintiendo dado que no ha habido ninguna desaparición misteriosa de ningún dintel (a no ser que tuviesen una copia y la colocasen allí de nuevo). Y está a disposición del estudio de cualquiera, pero siempre se le avisa, después de los sucesos acaecidos, que es un mero elemento decorativo que formó parte de la reconstrucción que se le hizo a la casa, reconstrucción que fue quemada.
Creo que después de esto, la que no tiene ningún motivo para seguir discutiendo soy yo, me diga lo que me diga y me acuse de lo que me acuse. No se puede ir mintiendo así como así.
Yo no cumplo una injusticia, el no estar de acuerdo, no es una injusticia, es una opinión, y cada uno es libre de pensar lo que quiera. Es una injusticia mentir.
Si aún quiere las fotocopias del artículo de la prensa, en el se afirma haber encontrado una nueva escritura, lo haré a su casa, no por correo eletrónico, lo siento, no dejaré que a través de medios informáticos, alguien pueda manipularlo, si quieren hacerlo tendrán que scanearlo, yo no enviaré la imagen.
Puede tacharme lo que quiera, de injusta, de xenófoba, de tener complejo de superioridad..., al menos yo no me imagino que las piezas desaparecen, cuando siguen en su sitio.
En fin, que el Sr. Díaz, no me cabe duda, es todo un personaje. A ver si en una de estas nos da alguna prueba arqueológica de su Atlántida, algo mucho más sencillo y con más valor probatorio que extrañas etimologías "ad-hoc" y sobre todo mucho, mucho, muchísio autobombo.
FIN (debería revisarlo, debería meter más información, debería, sobre todo, recortarlo. Pero así queda. A ver si la gente que sabe del tema, echándole estómago y ganas, nos despieza un poco mejor y más documentadamente todo esto. Por mi parte, me voy a cenar)