Hoy Puede Ser Un Gran Día
Lo es de hecho. La aprobación por parte del Consejo de Ministros de este país del anteproyecto de ley que amplía el matrimonio para incluir los matrimonios homosexuales es un suceso importante en la historia de la democracia en este país. (Información en todos los lados, por ejemplo, en El Mundo). Lo cierto es que las modificaciones en el Cçodigo Civil permitirán a comienzos del año que viene la celebración de matrimonios civiles entre gays y entre lesbianas. Este cambio conlleva cambios en todas las regulaciones en que los derechos del matrimonio se expresan, que son un montón. Y ha de conllevar importantes cambios en la percepción y la actitud de muchos ciudadanos. Debería completarse por lo tanto, con una serie de regulaciones expresas sobre la homofobia, y la consideración de esta como algo delictivo siempre que suponga incitar una desigualdad hacia unos ciudadanos, igual que se hace con otros colectivos susceptibles de ese maltrato o dejación.En el fondo, el capítulo 32.1 de la Constitución que dice: "El hombre y la mujer tienen derecho a contraer matrimonio con plena igualdad jurídica", del que se alabó su carácter igualitario para los sexos (viniendo de donde se venía, era todo un acierto), permite en su redacción entender que el matrimonio puede contraerse entre dos hombres o dos mujeres. No era así entendido hasta ahora, salvo en Navarra (y posteriormente en el País Vasco), y ello suscitó un recurso al Tribunal Constitucional de las regulaciones navarra y vasca. En el segundo caso, el recurso, planteado por el mismo Gobierno español, fue retirado por el nuevo gobierno del PSOE.
En el caso navarro, sin embargo, y dada la autonomía de esta comunidad merced a su Fuero, no fue el gobierno quien interpuso el recurso, sino 50 parlamentarios del PP. Ese recurso sigue en pie, porque el TC no había tenido el detalle de, en casi 4 años, mojarse sobre el asunto. Con la nueva realidad que nacerá de la ley de matrimonio, evidentemente, quedará subsumido en un hipotético recurso ante el TC que alguien (por ejemplo, 50 parlamentarios) quisiera presentar para esta nueva ley. ¿Lo harán? Por un lado no parece que el PP vaya a atreverse, al menos viendo cómo ha cambiado en los últimos tiempos su postura ante las parejas homosexuales: si el año pasado consideraban que una ley de parejas "de hecho" era algo ridículo ("folklórica" y "esperpéntica" la calificaron), hace dos días presentaban una similar a la que en el 2001 habían promovido en Valencia.
Los tumbos del PP en este tema son notables, y van más allá del asunto de la adopción: responden a la presión de los diferentes sectores del integrismo católico en estos temas. Ello mismo, sin embargo, permite que 50 parlamentarios protesten al TC (¿a iniciativa otra vez del diputado navarro Del Burgo? seguro que de ser, él sería uno de ellos, ya hemos hablado de su visceralidad en estos asuntos...). Habrá que seguir de cerca el trámite parlamentario de la ley, para saber cómo se posicionan unos y otras.
En cualquier caso, hoy es un gran día, y marca una enorme distancia a lo que pasaba hace solo unos meses. Pero, ojo, en este tema y en el asunto de la religión católica en la enseñanza obligatoria, está la Iglesia Católica bien posicionada, con una campaña que desde hace varios meses pretende socavar el orden democrático o casi: unas declaraciones del pasado lunes en TVE del portavoz de la Conferencia Episcopal, el padre Martínez Camino, venían a decir que por más que se apruebe una ley de matrimonio homosexual con mayoría parlamentaria, eso será algo injusto contra lo que lucharán... (una "falsa moneda", un "virus", dijo).
Es bueno conocer al enemigo, saber lo que pretenden y hasta dónde estarían dispuestos a llegar. Y no estamos hablando de libertad de opinión, sino de agitación antidemocrática de primer orden... pero, claro, estas cosas se les permiten con cierta impunidad a los curitas. Nada nuevo, y a pesar del cambio, mucho por hacer aún. Decía que ojo, porque el proceso que hoy ha quedado oficialmente abierto (más allá de los programas o las declaraciones que se habían formulado hasta ahora) es una lucha en la que el apoyo y el posicionamiento ciudadano pueden jugar un importante papel. Es cierto que ahora todo pasa al Parlamento, pero la calle ha de ser un factor importante. Hay que movilizarse.
La realidad, la de la calle, por supuesto, va mucho más allá de todo esto: las parejas homosexuales existen desde hace mucho; existen las familias homosexuales; existen los niños a su cargo... Lo que pasa es que la existencia de todo esto se une a que, por el hecho de ser homosexuales, los derechos de estas personas, de las parejas, de las familias y de sus niños están menguados. La ley conseguirá evitar esta discriminación.
Nota:
Léase, que es interesante, la historia de la ley de parejas de hecho que aparece en la web de la Fundación Triángulo.
Addendum 02 oct 04
Se me había olvidado hacer una mención a un delicioso tebeo de Ralph König, recientemente publicado (Ediciones La Cúpula), Podéis besaros, que trata del asunto de los matrimonios gays, precisamente con los más afamados personajes suyos, Paul Noalmejen (ahora es Notchoch) y Konrad Niseinmut (vistos en otros tebeos, como Huevos de toro o Superparadise). Lo cierto es que la historia es delirante y prefiero no jorobárosla, sólo recomendarla. Salud...