Toda La Tierra Se Movió
Como ya hemos comentado, lo de los 28s de diciembre exige cierto autocontrol, por la manía de ciertos medios de ponerse a decir estupidecez más o menos convincentes y acabar engañando (¡gran premio!) a la gente. Por eso, cuando uno echaba este mediodía un vistazo a algunas noticias y encuentra un despacho de agencias como el que sigue, comienza a temblar un poco:
Asia.- La agencia espacial italiana anuncia que el terremoto ha modificado la inclinación del eje de rotación terrestre
ROMA, 28 Dic. (De la corresponsal de EUROPA PRESS, C. Giles) -
La agencia espacial italiana anunció hoy que el terrible terremoto que se produjo el pasado domingo en el sureste asiático ha inclinado el eje de rotación de la tierra, aunque esto no tendrá repercusiones sobre el clima del planeta.
Tras el anuncio de que el terremoto de 8,9 grados Richter que ha devastado algunos países del sureste asiático ha movido 30 metros la isla de Sumatra, los expertos de la agencia espacial advirtieron hoy de que según sus cálculos, el eje de rotación terrestre se ha inclinado entre 5 y 6 centímetros.
"La inclinación sería de unos 5-6 centímetros y se habría producido justo a lo largo de la dirección del epicentro del terremoto, pero según un primer análisis, no se observa ningún efecto sobre el meridiano de Greenwich", añadió Giuseppe Bianco, experto del centro de Geodesia espacial italiano.
La variación según los expertos "es muy pequeña" y no tendría repercusiones sobre el clima del planeta ya que para que esto ocurriera la inclinación tendría que haber sido muchísimo mayor.
¿Se trata de una broma? Pues, a pesar de la fecha, no. He encontrado eco de esta nota de prensa en diferentes medios digitales (vía Google, como siempre). En el orbe angloparlante, también han ido apareciendo noticias, aunque citando, en vez del Centro de Geodesia Espacial de Matera de la ASI y a uno de sus responsables, Giuseppe Bianco, a Enzo Boschi, del Instituto Italiano de Geofísica. Ambos expertos existen, las citas parecen correctas y todo, además, queda dentro de lo plausible (aunque no todos los geofísicos estén del todo de acuerdo en la magnitud del cambio experimentado...).
Puede, claro, parecer sorprendente que el eje de rotación de nuestro planeta quede afectado por un sismo (o seísmo), por más que sea grande: ciertamente, la masa que pega un meneo es importante, pero... ¿en comparación con la masa total del planeta? Ciertamente estamos hablando de "meneos" de poca entidad, aunque medibles. Vivimos montados en una peonza que gira, pero cuyo giro se ve continuamente alterado porque las masas de esa peonza están moviéndose.
Uno puede echar un vistazo a las páginas del International Earth Rotation and Reference Systems Service, un organismo dependiente de la Unión Astronómica Internacional y la Unión Internacional de Geodesia y Geofísica, que comenzó a funcionar en 1998. Remplazaba una sección sobre sistemas de referencia y rotación terrestre que dependía del BIH (Bureau International de l'Heure), organismo encargado entonces de mantener la hora, como quien dice. (POr cierto, el coordinador italiano en el IERS es precisamente el Dr. Bianco, de la Agenzia Spaziale Italiana). Y descubrir todo un mundo de preocupaciones por los pequeños movimientos del eje terrestre...
Un tema fascinante, sin duda, que nos llevaría a una entrada gigantesca si nos pusiéramos a contar todo lo que se sabe, o lo que se va sabiendo, sobre cómo nuestro planeta se "menea". Lo cierto es que la precisión de las medidas que se realizan en relación al movimiento de nuestro planeta es tan alta, así como la altísima precisión de los referentes de hora -relojes atómicos- que es posible seguir las variaciones más pequeñas casi en tiempo real. Las redes geodésicas, láseres apuntando a la Luna, señales de satélites con información geofísica... todo ello proporciona al IERS información sobre cómo se producen las variaciones. Por más que sean pequeñas.
Un ejemplo, este mapa que muestra el movimiento del polo (el polo norte celeste) con respecto a la Tierra.

Las unidades del movimento polar son segundos de arco. La x se mide a lo largo del meridiano de Greenwich, la y en longitud 90. Hay dos componentes principales: una componente elíptica anual y una componente circular (de Chandler) con un periodo de 435 días. Esto forma ese desplazamiento casi en espiral. Es interesante hacer notar que eso del "Chandler" es un movimiento inducido por resonancia con cambios a gran escala de la atmósfera terrestre, asociados precisamente al ENSO, en cristiano, al "Niño" (ENSO incorpora no sólo El Niño sino también la oscilación meridional. Véase, por ejemplo, en inglés la información del Centro de Diagnóstico del Clima del NOAA-CIRES en EEUU). Por otro lado, la oscilación anual se debe a los desplazamientos de las masas de hielo y de agua estacionales.
Estas variaciones son las principales, con desplazamientos de unas décimas de segundo de arco. ¿A qué equivale esto? Lo podríamos dejar como ejercicio: la circunferencia del ecuador -que no es tal, pero una aproximación que nos vale para "echar cuentas", tiene 40.000 km. Si eso corresponde a 360 graditos, a ver, ¿quién es el que tiene una calculadora a mano? (En efecto: un segundo de arco anda por los 30 metros, con lo que estamos hablando de variaciones anuales de unos 6 metros de un lado a otro).
Hay también oscilaciones diurnas (y semidiurnas) asociadas a las mareas oceánicas. Estas andan en torno a la décima de milisegundo de arco. En efecto, estamos hablando de desplazamientos equivalentes a un centímetro... Todo esto se tiene en cuenta a la hora de establecer un sistema de referencia estándar, que es precisamente la labor del IERS. Una nota importante: en los movimientos principales del polo, con respecto a la corteza terrestre, hay además un término casi lineal, un poco errático, debido a la propia deriva de los continentes... y es que además de todo, la corteza se mueve. Véase la imagen, por ejemplo, en la que la línea sólida muestra ese desplazamiento.

Volviendo a la figura del movimiento del polo, se ve fácilmente que el recorrido no es simplemente una superposición de dos movimientos cíclicos, sino que se presentan variaciones pequeñas (menos de 1 metro) que no parecen periódicas. Ahí es donde entran los terremotos: se ha especulado desde hace tiempo que ciertas sacudidas en esta orientación de la Tierra podrían provenir de los movimientos sísmicos. Por lo que he podido leer, el famoso terremoto (también con tsunami) de Alaska de Viernes Santo de 1964, fue uno de los primeros que se relacionó con este tipo de movimientos, hablándose de casi una decena de metros de desplazamiento.
La noticia que hoy llegaba va en esa línea: los geodestas y geofísicos italianos han detectado una variación súbita coincidente con la hora y fecha del sismo del Índico del día de Navidad.
Voy terminando: realmente el asunto es más complejo (como suele pasar, pero la cosa era comentar un poco para abrir boca), porque al referirse a la "orientación de la Tierra", realmente no sólo se considera el desplazamiento angular del eje (ese movimiento del polo del que hablábamos) de rotación con respecto al planeta, sin también el cambio en el movimiento de rotación (pequeñas aceleraciones y deceleraciones que también tienen sus ritmos) y un par de ángulos más, que caracterizan la rotación de la Tierra con respecto "al espacio" (ahí es donde aparecen los movimientos más conocidos de precesión y nutación...). Para una mayor comprensión de todo esto, recomendamos la visita a las referidas páginas del IERS. Por ejemplo, en este enlace, que es de donde proviene la imagen del movimiento del polo.
En fin, ya ven. La de cosas que menea un sismo (o seísmo).