Las Odiadas "Mates"
Publicado en EL CORREO
Territorios, Ciencia-Futuro
Miércoles 26 de enero de 2005
Sigue siendo la asignatura que más rechazo produce entre los alumnos, aunque también entre los profesores. Por más que se hable siempre de su necesidad, las matemáticas dan miedo.
No hace falta ir por la vida con un "ojo matemático" para darse cuenta de que tenemos números, cálculos y álgebras en todo lo que hacemos: desde los descuentos de las rebajas o las comisiones bancarias a la manera en que funciona el ordenador. Están en la base de los sistemas que permiten que funcionen los semáforos o los satélites que facilitan la predicción meteorológica. Y,sin embargo, suspendemos siempre...
A comienzos de diciembre se presentaba un informe cuatrienal que depende de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico), el llamado Informe PISA 2003. PISA son las siglas de "programa para una evaluación internacional de los estudiantes", un proyecto que desde el año 1997 realiza un análisis del conocimiento de alumnos de 15 años en una gran cantidad de países. En lo relativo a las matemáticas, todos los medios de comunicación recogieron que los alumnos españoles tenían uno de los peores niveles de los países desarrollados, aunque el suspenso era bastante generalizado en casi todos los países: en general la comprensión de la matemática era baja, salvo en lugares como Finlandia, Hong Kong, Japón o Corea.
Algo más de una cuarta parte de los estudiantes españoles se demostraba incapaz de "reconocer los elementos matemáticos de un problema, ser capaces de usar una representación sencilla que les permita explorarlo o comprenderlo, o suar algoritmos, fórmulas o procedimientos sencillos, hacer interpretaciones literales y aplicar un razonamiento directo". En Finlandia, el 90% de los alumnos de esa edad está por encima de ese nivel considerado básico por los expertos del informe PISA.
Evidentemente, y dado que no hay diferencias entre los niños de la misma edad en países diferentes en cuanto a las capacidad de aprendizaje, las conclusiones sobre el fallo del sistema educativo han de recaer principalmente en los profesores y en el propio sistema. Los propios expertos en enseñanza de las Matemáticas reconocen que la formación de muchos profesores es insuficiente. Miguel Guzmán, catedrático de Análisis Matemático en la Universidad Complutense de Madrid lamentaba en un curso de la Universidad Internacional Menéndez y Pelayo la "falta de formación y motivación en los profesores de Primaria, porque los niños aprenden cuando ven a otra persona entusiasmada con lo que enseña". En efecto, los estudios de Magisterio, en tres años de formación, tienen sólo un 10% de sus créditos relacionados con las matemáticas. El promedio europeo, por el contrario, llega a un 40%.
La falta de motivación de los profesores, sin embargo, no es la única razón: en los propios planes de estudios las matemáticas quedan reducidas, en la enseñanza obligatoria, a sólo dos funciones auxiliares, representadas por la aritmética básica (las "cuatro reglas" de sumar, restar, multiplicar y dividir) y por un álgebra que suele ser instrumental para otras asignaturas. En una entrevista a este diario, Raúl Ibáñez, matemático de la Universidad del País Vasco, le comentaba a Luis Alfonso Gámez al respecto: "suele decirse que su importancia [de las matemáticas] reside en que las usan la ciencia, la tecnología y la economía. Yo siempre digo que no sólo es eso. El desarrollo cultural e ideológico humano tiene mucho que ver con las Matemáticas. Ahí está la Filosofía de los antiguos griegos, que no se puede separar de las Matemáticas de entonces" (la entrevista completa en Sinapsis).
En buena parte, la crítica al sistema educativo, a la luz del informe PISA 2003, no se reduce sólo a las matemáticas, porque ni la comprensión escrita, ni la ciencia salen tampoco bien parados. Sin embargo, el caso de las matemáticas es paradigmático, porque también en las encuestas sobre percepción social de las ciencias surge el dato de que existe una especie de "odio", aparte de ser consideradas como algo intrínsecamente difícil.
¿Es esto así? En absoluto, y la propia psicología del aprendizaje muestra que es el proceso de adquisición del lenguaje es similar para lenguajes específicos como el de las matemáticas. Sin embargo, no se da en este caso la motivación necesaria por parte del entorno (no sólo en clase, sino también en casa), ni tal aprendizaje se considera socialmente una obligación básica. Por el contario, como todo el mundo ha "sufrido" este rechazo, en cierto modo, los niños odian las matemáticas porque se les enseña a odiarlas o, al menos, se comprende su odio porque se comparte. No debemos olvidar que las cuestiones que se hacían a los alumnos en el estudio PISA serían aún peor contestadas por los adultos.
Intentar cambiar esta actitud, proponiendo acercamientos didácticos más amplios y sobre todo apostando por una popularización de las "mates" en toda la sociedad, es algo que la Real Sociedad Matemática Española se ha planteado especialmente en los últimos tiempos. Desde el año pasado ha comenzado a funcionar un portal, denominado divulgamat.net en el que se realizan propuestas activas en este sentido: juegos y pasatiempos en los que apetece pensar matemáticamente; textos sobre las relaciones de esta disciplina con otras ciencias, con la literatura o con el arte. El pasado mes de noviembre se celebró en San Sebastián una reunión de profesionales del mundo de la investigación y la educación de las matemáticas, junto con periodistas y divulgadores de la ciencia, en las que se puso de manifiesto que hay mucho trabajo por delante. No sólo políticas que favorezcan una adecuada enseñanza, sino, y sobre todo, una completa estrategia que cambie el estado de las cosas.
El año que viene se celebra en Madrid el Congreso Internacional de Matemáticos (ICM2006): podría ser un buen momento para popularizar, o al menos para irle perdiendo el miedo a las matemáticas.

Arte Y Matemáticas
La aritmética básica suele ser confundida con la totalidad de las matemáticas, cuando esta reunión de procedimientos es mucho más similar al aprendizaje de un idioma. En esta analogía, estaríamos confundiendo la literatura con aprender castellano, por ejemplo. Sin embargo, los objetivos de la Enseñanza Primaria en matemáticas se reducirían así a aprender a escribir y a deletrear. ¿Lo consideraríamos suficiente? De la informática a las encuestas de opinión, de las redes logísticas a la filosofía, la matemática es muchísimo más que saber echar unas cuentas.
Pilar Moreno, profesora del IES Benlliure de Valencia tiene claro que no, que se puede -y se debe- hacer un acercamiento al mundo de las matemáticas desde otra opción. Sus fotografías componen una exposición titulada "Anda con ojo", que se exhibe en el Kutxaespacio de la Ciencia de San Sebastián los próximos meses de febrero y marzo. Se trata de "fotografías matemáticas" que muestran cómo a nuestro alrededor encontramos día a día formas geométricas de todo tipo: desde círculos a figuras fractales, pasando por paraboloides, espirales o teselados de genuina inspiración matemática.
Igualmente, la exposición y libro "mARTEmáticas" de Fernando Corbalán y Rafael Boix, publicado por Vicens-Vivens, explora esta relación entre arte y ciencia. A partir de estas formas uno puede adentrarse en problemas matemáticos que van mucho más allá de las "cuatro reglas", y descubrir un sorprendente y atractivo mundo, lejos del miedo que sigue despertando. Porque, en el fondo, el miedo viene del desconocimiento.
(una historia anterior sobre el tema: cate en mates)

