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David,
Me gustaría que matar nunca fuera justificable. Pero si los aliados no hubieran matado en la 2GM, Hitler habría ganado la guerra.
Mi reflexión iba justamente en ese sentido: ¿cómo supieron los aliados que luchaban del buen lado? ¿cómo podemos nosotros aprender de la historia y saber cuando realmente nos estamos defendiendo contra una tiranía y cuando nos están intentando embarcar en la instauración de una nueva tiranía?
Y es que los bolcheviques en la Rusia zarista luchaban contra una tiranía semifeudal en el que millones de personas habían sido siervos hasta muy pocos años antes y que, pese a no ser ya esclavos en el papel, seguían muriendo de hambre y con sus derechos pisoteados. ¿como hubiera debido ser la lucha contra el zar para evitar la tiranía posterior?
De todas formas, en situaciones digamos que normales, está claro que lo de morir por las ideas (o matar por ellas) es un error tremendo.
Y por poner una nota de humor, aquí queda una de mis canciones favoritas de uno de mis cantantes favoritos, Brassens:
Morir por las ideas: la idea es excelente.
Por no tenerla, a punto estuve de morir,
pues los que la tenían, en multitud ardiente,
alabando a la muerte cayeron sobre mí.
Y ahora que la tengo mi musa se insolenta,
abjura de su error, se une a ellos al fin,
no sin darle al asunto un cierto retintín:
"Morir por las ideas, mas de muerte lenta.
De muerte lenta".
Gocemos, ya que no hay peligro en el retraso,
del viaje por las curvas del camino a seguir,
pues podemos morir, si forzamos el paso,
por una idea absurda, vacía o baladí.
Y al da el alma a Dios es triste darse cuenta,
en medio de amargura y de desolación,
que equivocamos rumbo, camino y convicción.
Muramos por ideas, mas de muerte lenta.
De muerte lenta.
Los Santos Pico de Oro que el martirio predican
siempre se pasan un largo tiempo por aquí.
"Morir por las ideas": decirlo por si pican
es su medio de vida, su forma de vivir.
Siempre que de los años que viven hago cuenta
en largas vidas ganan al gran Matusalén;
para mí que se dicen en cuanto no los ven:
"Muramos por ideas, mas de muerte lenta.
De muerte lenta".
Reclaman las ideas el santo sacrificio,
sectas de todo tipo lo siguen por igual.
Mas cabe preguntar a las víctimas de oficio:
"Morir por las ideas, vale, pero ¿por cuál?"
Con su bandera cada idea se presenta
y el sabio ante la tumba, cuando las ve llegar,
da vueltas mientras piensa, gira y vuelve a pensar:
"Muramos por ideas, mas de muerte lenta.
De muerte lenta".
Si fuesen hecatombes medidas apropiadas
para ponerlo todo en vías de arreglar,
después de tantas muertes y cabezas cortadas
en pleno paraíso tendríamos que estar.
Pero la Edad de Oro se pierde en las calendas
y los dioses no se hartan y siempre tienen sed:
es de nuevo la muerte, los muertos otra vez.
Muramos por ideas, mas de muerte lenta.
De muerte lenta.
Místicos visionarios, apóstoles fogosos,
¡morid, pues, los primeros! Yo ya me iré detrás.
Pero dejad ¡carajo! que vivamos nosotros.
El lujo que tenemos es la vida, no hay más.
Pues la Guadañadora ya nos vigila atenta
guadaña no hay que darle ni provocar su ardor.
¡No a la danza macabra del hoyo alrededor!
Muramos por ideas, mas de muerte lenta.
De muerte lenta.
En francés gana mucho:
http://www.paroles.net/chansons/18810.htm
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