Cinquantatre
A Venecia la llaman ahora "la ciudad del 53". La culpa la tiene una lotería italiana, la "lotto", que tiene extracciones en diferentes ciudades (la cosa es regional, con 10 "ruote": en Bari, Cagliari, Florencia, Génova, Milan, Nápoles, Palermo, Roma, Turín y Venecia). Bueno, resulta que el número 53 no ha salido en Venecia en los últimos 181 sorteos (hasta el día 2/2/5 - hay dos sorteos semanales, el miércoles y el sábado, a las 20:00 simultáneamente en todos los puntos). Y hay cierta locura con el tema. Con apuestas muchimillonarias, gente que se deja el sueldo, que roba para jugar o que acaba suicidándose... Ayer mismo salió en la ruota de Venecia el número 52 (también el 86, el 48, el 56 y el 11) y casi hay varios infartados...

¿Cómo funciona esta lotería?
Se trata, básicamente, de extraer semanalmente 5 números de un bombo (la "ruota") que contiene los números del 1 al 90. En el boleto, uno puede elegir entre 1 y un máximo de 10 números. Puedes también elegir una serie de jugadas clásicas, que llevan su nombre propio. Por ejemplo, los gemelos ("gemelli") consiste en jugar a los números 11, 22, 33... hasta 99; o la cadencia "cadenza", en la que uno marca un número del 1 al 10 solamente, pero juegas todos los que acaban con esa cifra; otros son más complicados, formando figuras geométricas sobre el tablero, pero realmente la gente se lo sabe bien, porque siempre ha sido lo mismo desde hace mucho. Cuentan que la lotto nació en Génova en el siglo XVI, modificándose luego y reapareciendo en Nápoles en 1682. Actualmente, en la web oficial se puede acceder a un divertido curso sobre cómo jugar. Esto es porque se pueden hacer apuestas múltiples sobre diferentes números, y los premios se calculan en proporción a la dificultad de obtenerlo. Los amantes de la probabilidad están de enhorabuena... Las "suertes" típicas se llaman estratto (un número), ambo (dos números en la misma ciudad), terno (tres números en la misma ruota), quaterna(4) y cinquina (5). Uno apuesta cantidades diferentes en cada uno de esos sistemas, o incluso puede repetir su apuesta en la misma combinación.... ¿Un lío? Sin duda, pero eso lo hace más divertido.
Por ejemplo, si uno juega una cinquina y la acierta de pleno, se lleva 6 millones de veces la apuesta realizada.
Lo fundamental es la smorfia, una conducta supersticiosa ligada al juego de la lotto, en la que se interpretan los sueños que uno tiene para obtener los números que ha de jugar. Si se sueña algo en marzo, se jugará, por ejemplo, en Génova. Si es en agosto, o sobre agosto, mejor hacerlo en Palermo. Y cosas así. Esta cábala un tanto suya se pretende anclar con las adividaciones de Artemidoro de Daldi (romano del siglo II, ni más ni menos), pero lo cierto es que es una tradición muy napoletana con sus personajes, sus traducciones de acciones o palabras a números. A un genuino creyente de estas cosas le mentas "O' Munaciello" y se te caga en tus muertos -traduciéndolo a las costumbres de aquí. Ese diablillo malencarado vive en tu casa y tienes que mantenerlo contento, porque si no se encargará de quitarte la suerte. Por lo que leí ya no recuerdo dónde, la costumbre data de los tiempos en que Nápoles era Aragonesa (decir Española sería un poco exagerado, pero más al hilo de los tiempos imperiales que ahora soplan).
¿Hasta dónde llega la locura?
Muy lejos: leo en el Diari de Tarragona que en la búsqueda del 53 se han gastado 4.200 millones de euros. Las estimaciones hablan de que el 60% de las jugadas son al cinquantare veneciano. El año pasado los juegos de azar (y este es de lejos el más popular) ocuparon 23.000 millones de euros, el equivalente a un 2% del PIB italiano. Sigue el autor, Jaime Castillo -para EFE, la noticia aparece en diversos medios-:
en las últimas semanas una mujer de 57 años de Carrara (noroeste) se suicidó arrojándose al mar y un pensionista de Signa (centro) se quitó la vida tras asesinar a su esposa y a su hijo de 27 años. La mujer de Carrara dejó escrito en una nota: «no puedo más, estoy hundida por los remordimientos. Tengo demasiadas deudas por culpa de la lotto». Junto al cadáver del pensionista y su familia fueron hallados numerosos boletos con el número maldito.
Otros casos son menos dramáticos, pero igual de ilustrativos, como el de un empleado de banca de Oltrepo Pavese que acaba de perder el puesto de trabajo por robar un millón de euros de las cuentas de diversos clientes para apostar por el fatídico 53. La lista de damnificados crece día a día y alcanza, según todos los sondeos, a miles de personas, que llevan meses persiguiendo un espejismo a costa de su ruina personal y la de sus familias.
Los ejemplos se multiplican en el relato de los gestores de despachos de apuestas, que dan cuenta de esa alocada carrera en busca de un número al que la agencia especializada en concursos y juegos de azar Agicos atribuye el 60 por ciento de las jugadas.
Una amplía mayoría conoce a clientes que se han dejado en los últimos meses 70.000, 100.000 o 200.000 euros y con ellos sus ahorros y hasta su patrimonio, como le ocurrió en diciembre a una mujer que se jugó al 53 50.000 euros de un préstamo obtenido tras hipotecar su vivienda. La alarma ha llegado hasta el Parlamento, desde donde la pasada semana el ministro de Economía, Domenico Siniscalco, hizo un llamamiento para que se juegue «con cabeza, sentido del límite y de la moderación». Más lejos ha ido la principal asociación de consumidores italiana, Codacons, que ha pedido a los fiscales que «secuestren» el número 53 en la rueda de Venecia por entender que es «peligroso» y «altera el orden público». También piden los consumidores que se ponga en marcha una campaña para advertir a los jugadores de que los números que se resisten a salir no tienen mas posibilidades que el resto.
¿Secuestrar el número para que la gente pare de hacer el idiota? Imagino que la hacienda italiana dirá que nones, ellos felices. En fin, uno podría pensar que los italianos están mal de la cabeza, pero lo cierto es que tampoco estamos por aquí vacunados contra estupideces de este tipo. Al fin y al cabo, lo del sorteo de navidad no deja de ser como para pensárselo. Cambie cinquantatre por Sort...
Por supuesto, el día en que salga el 53, la tendremos montada. ¿Habrá dinero en las arcas de la lotto para pagar las enormes apuestas realizadas? (Duda: he estado mirando en la web de la lotto y no veo que suceda como en España, que si hay varios acertantes se reparte el monto total del premio para esa categoría entre todos. Aquí, como la remuneración depende de la apuesta y un factor relacionado con lo improbable del resultado, no parece que sea así)
Visto que en Milán el número 4 lleva 118 sorteos sin aparecer, no me extrañaría nada que la fiebre del cinquantatre pase a la del quattro dentro de nada. O el 38 en Cagliari (95 sorteos), o el 71 en Palermo, que lleva 84 sorteos sin aparecer...
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Para acabar, un sencillo enigma del cinquantatre en forma de foto:

(pulsando, se ve la respuesta)