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En esto de las corruptelas económicas siempre pasa lo mismo: nadie lo niega porque es innegable y todo el mundo sabe "que eso pasa". Por supuesto, tampoco nadie lo reconoce, porque no es cosa, y porque hacerlo supone inmediatamente que uno acusa a alguien de un delito, y eso hay que probarlo.
¿No hay pruebas? Nunca en lo que un tribunal de cuentas puede mirar, o muy pocas veces, porque en los papeles las comisiones nunca se reflejan. Están las cuentas suizas, las revelaciones de algún "arrepentido", y poco más.
Estos procesos, salvo cuando son flagrantes (caso Roldán, Urralburu, Filesa...) quedan normalmente sobreseídos (Banca Catalana, PP Valenciá... tantos otros)
Le oía decir en RNE a Mercedes Milá que algo así sólo se saca metiéndose en el asunto y con cámara oculta. Es triste, pero igual hasta tenía razón.
(Pienso en la parte "popular" de la misma historia -misma historia porque por un lado o por otro siempre aparece el mundo de la construcción de por medio- que es el asunto del dinero negro en la compra de un piso. A cualquiera que le haya pasado, eso de que te dicen en la promotora de la vivienda que estás mirando que, sobre el plano, esto hay que pagar tanto y tanto en negro, sabe que uno no puede ir de allí simplemente a echar una denuncia. Menos, claro está, si lo que quiere es pillar un piso... ¿Se hace una inspección y un control adecuado de estas promotoras y del urbanismo? Je.
En fin, que esto sería ya objeto de otra discusión. En el fondo, ni con inspectores ni con periodistas con cámaras ocultas y demás métodos que podrían dar pruebas -aunque ineficaces en un juzgado- tendríamos tampoco las de conseguir saber qué pasa y quién lo mantiene. ¿Quién puede asegurar que esos inspectores o periodistas son incorruptibles?
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