EuskoPizza
Andábamos esta tarde un tanto cocinitas, y nos decidimos a ensayar una pizza amasándola con la máquina del pan, que siempre es menos trabajo. La cosa de la decoración salió sola: estaban comenzando a dar los resultados y a mano teníamos quesos, tomate, alcachofas, bonito y anchoíllas, así que decidimos comernos una EuskoPizza un poco en plan metafórico del resultado electoral.
Una cena contundente para noche electoral, no apta para candidatos que no han conseguido los objetivos que voceaban durante la campaña, especialmente aquellos que perdiendo escaños seguían -como es norma con escasísimas excepciones en estas lides- declarando su satisfacción por el resultado obtenido. No echemos, en cualquier caso, la culpa a los políticos por esta veleidad, que los medios de comunicación hacen lo mismo cada vez que se comparan audiencias y en general todo el mundo siempre encuentra una excusa para no reconocer una derrota. Somos así, queremos el éxito.
La pizza sí ha sido un éxito rotundo, absoluto. Lo de las elecciones queda más incierto. Ya habrán visto por ahí los resultados.
Así las cosas, en una rápida lectura a los periódicos en Red, vemos los titulares a eso de la 1 AM.
El País: Los partidos opuestos al plan Ibarretxe superan al tripartito y EHAK hereda el voto de Batasuna
El Mundo: El fracaso de Ibarretxe deja al tripartito por detrás de PSE-PP
ABC: El PNV gana las elecciones vascas y el PCTV obtiene 9 escaños
La Vanguardia: Ibarretxe gana las elecciones pero no logra una mayoría clara para llevar adelante su plan
El Correo y Diario Vasco comparten titulares: PNV-EA gana pero PSE y PP superan los escaños del tripartito,
Gara: 100% escrutado: La coalición EAJ-EA obtiene 29 escaños y EHAK 9
Deia: La coalición PNV-EA (29) gana aunque lejos de la mayoría absoluta
Diario de Noticias de Álava: tiene los resultados pero no tienen titular en este momento.
Diario de Navarra: PNV-EA e IU-EB no podrán reeditar el tripartito para el Plan Ibarretxe.
Nada especialmente notable, simples variaciones conforme cada diario arrima el ascua a su sardina. Sin duda, uno de los titulares tiene que ver con esos 9 escaños del PCTV-EHAK, que no sólo han recogido los
El tripartito actual pierde mayoría: queda con 32 escaños que, si se sumara el de Aralar, darían los mismos que la suma de PP y PSE. Y ello por la pérdida de escaños de PNV-EA, que IU sigue con los mismos 3 representantes, uno por territorio histórico.
Quienes quieren calibrar esto como un enfrentamiento entre Plan Ibarretxe y "frente constitucionalista" han de concluir que las tablas son una respuesta que dice mucho de lo que se opina en Euskadi frente a la opinión que se nos vende como mayoritaria en el resto de España. Quienes gustan de hacer sumas, pueden comprobar que los partidos declarados como nacionalistas suman 39 escaños (sin contar con los 3 del federalista IU/EB), y eso es una mayoría absoluta en el Parlamento Vasco (con un total de 75 escaños). Las elecciones muestran (con una abstención del 31%) que en el País Vasco la gente apuesta más por una óptica nacionalista para su gobierno. Pero, ya les digo, eso para quienes quieran hacer las sumas así.
¿Y si sumamos a la catalana? ¿Sería improbable pensar que el PSE decida jugar con una coalición nacionalista (PNV-EA) y contar con el apoyo de IU? Una opción así suma 50 escaños, lo que daría una mayoría bastante estable.
El PP, sin duda, ha echado cuentas rápidamente y sabe que esa opción "catalana" es la peor de sus pesadillas, y que su opción de convencer al PSE de juntarse para sumar así 33 escaños a lo más podría forzar -en caso de abstención del PCTV/Batasuna- unas nuevas elecciones. Poco parece que les ha quedado para ofrecer, así que no es extraño que la consigna de la noche sea acusar -cómo no- al gobierno Zapatero de haber provocado que "gane ETA" al no actuar en contra de la lista "sorpresa". Tal y como ve la política española el PP, no es raro que dentro de nada se junte el asunto de las presuntas conversaciones con ETA con el tema de no actuar contra PCTV y así conseguir una "victoria" (eso en el caso de que haya finalmente un pacto de gobierno PNV-EA con PSE), y lanzar las habituales acusaciones de contubernio desmembrador del estado y etcétera etcétera. Si Aznar siguiera en la dirección del PP, seguro que lo hacían. Esta noche, en Génova, el equipo de Rajoy tendrá que buscar convenientes razones para que no lancen a los perros por ahí.
Otro aspecto de interés: el feudo alavés. Con PP gobernando Diputación y Ayuntamiento, ser sobrepasados (como antes) por el PNV-EA les habrá dejado un poco descolocados. Y el PSOE ha recuperado su posición muy pareja con el PP. La desaparición de UA no hace sino confirmar que esos foralismos que tanto se airearon desde la derecha como una solución "a la alavesa" no tenían demasiado futuro. En Álava pueden cocerse más cosas de las que se cree: el PP gobierna gracias al apoyo tácito del PSOE, porque las listas más votadas eran las de PNV-EA. ¿Seguirá eso así? ¿O será una de las condiciones de un posible pacto?
El asunto del plan Ibarretxe, creo, está ya casi finiquitado. Salvo que todos los nacionalistas junten fuerzas (incluyendo a PNV-EA, Aralar y PCTV y con la posible desaparición en ese caso de IUV/EBB, al menos por lo que comentaban sus representantes esta noche), y eso daría una mayoría suficiente... pero ¿para qué?. ¿Otros cuatro años de elaborar un plan que no vaya a ningún lado?
La clave, creo, la tiene el PSE, y supongo que Patxi López está muy contento con ese papel que los votos le han dado. Sin embargo, la identificación de PNV-EA con el Plan Ibarretxe que fue durante la campaña el leit-motiv ha fallado, y mañana a las 8 el mismo Ibarretxe tendrá que plantear qué se puede hacer con el Plan López. ¿ERC empujará algo con sus influencias en Madrid y en Euskadi? Sería lo más probable. Con ello, lo que se verá es, durante estos días, un resurgir de la derecha-derechona que montará campaña para evitar algo así. ¿Quienes jugarán a eso? El Mundo ya parece apostar por ello, quiero decir, en contra de ello.
En fin, que ahora viene el periodo más interesante: tras la campaña, con los datos en la mesa, a ver qué negocian, en base a qué se establecen alianzas y pactos. ¿Será para bien? Ojalá. Yo querría creérmelo, pero ya ven, esta euskopizza es mucho más indigesta de la que nos cenamos hace un ratito.