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Miquel Roca, Herrero de Miñón, Solé Tura, Peces Barba... menudos personajes citas. El único al que el paso de los años ha ido haciendo justicia es al primero (aunque su despacho de abogados, uno de los más importantes de España, realice tareas muy, pero muy discutibles, legales, pero... ). Los otros, sí, son padres de la Constitución, ¿y? Lo que cuenta es el dictamen del Tribunal Constitucional, que inevitablemente tendrá que pronunciarse, porque seguro que la ley será impugnada (no sé por quién).
Pez ¿si el TC dice que la ley es incorrecta los llamarás homófobos también? Si eso sucede, como creo, recordaré públicamente esta discusión (que una vez terminada guardaré debidamente).
Desde un primer momento he reconocido mi carencia de conocimiento jurídico, pero el paso de los años me ha permitido ir asimilando conocimientos de todo tipo, y mi intelecto (mejor o peor) me induce esas reflexiones.
Pido que se argumente jurídicamente. Las leyes son como son, no como quisiéramos que fuesen.
Partimos de dos premisas contrarias: yo defiendo la reforma, la continuidad jurídica, el respeto a las formas, al correcto uso de las palabras/términos..., mientras que otros defienden la 'Tabula rasa', tan propio de 'revolucionarios' y extremistas, los mismos que antepusieron sus ideas, sus creencias, al bienestar de la mayoría, sin importarles en ningún momento las consecuencias de sus actos. Gracias a Dios, tras la muerte del dictador, no se impusieron tales prácticas, tan contrarias a la concordia entre la ciudadanía.
Cuando escribí hombre y mujer sabías perfectamente a qué me refería, a la heterosexualidad.
En 1978, recién salida de la dictadura, la población española era muy contraria a la homosexualidad. Los redactores de la Constitución y QUIENES LA APROBARON no creo que pensasen en ella, máxime cuando por entonces muchos pensaban que era una enfermedad o una desviación sexual, esa es la realidad.
La sociedad ha evolucionado, no lo suficiente. Para mí la homosexualidad es una práctica más, es más, creo que la mayoría de la población es bisexual, sólo el condicionamiento posterior provoca la decantación. Creo que los estudios realizados (desconozco su valía) hablan de que los heterosexuales puros sólo representan un porcentaje del 15%.
A mí, las prácticas sexuales de cada cual me son indiferentes, mientras no se impongan, allá cada cual. Ahora bien, el respeto a su sexualidad no implica reconocer su derecho a modificar el significado del lenguaje, cuando todos sabemos que es competencia de la Academia.
En términos jurídicos, matrimonio siempre se ha considerado entre personas de diferente sexualidad, masculina y femenina.
Siempre tergiversando, la tradición a la que me refería era la jurídica, la jurisprudencia, no a la tradición sociológica.
"voto femenino, el divorcio, la libertad de culto, los idiomas co-oficiales o los autobuses sin distinción entre negros"
La mujer siempre ha tenido reconocimiento legal, con más o menos derechos (discriminada sin duda), pero reconocida como entidad jurídica (perdonadme si no empleo correctamente los términos). En cambio, la homosexualidad nunca ha sido contemplada, salvo para su condena, nunca para derechos y deberes.
Libertad de culto, existe jurisprudencia al respecto desde... hace miles de años. Existe legislación comparada a la que atenerse. Con la homosexualidad NO (conocéis alguna).
Divorcio, ya existía en tiempos de los romanos, así como el aborto y el derecho al suicidio. Del derecho romano y del napoleónico vienen nuestras leyes, a diferencia de lo que sucede en el mundo anglosajón.
Idiomas co-oficiales: hay antecedentes. Cooficialidad implica IGUALDAD, NO DISCRIMINACION, tal como sucede en la práctica, al menos en las Administraciones Públicas catalanas, pero no nos desviemos.
Discriminación por la etnia. Como personas, tienen sus derechos, recogidos en la Declaración Universal de Derechos Humanos.
Sobre la esclavitud y el racismo, precisamente la Iglesia Católica destacó en su condena: recordemos lo defendido sobre los indios americanos. Como poseedores de alma, como las mujeres, tenían los mismos derechos que los europeos. Otra cosa es lo que los gobernantes y la sociedad de entonces hiciese, responsabilidad de ellos, de su presente, no del nuestro.
Insito, intento abordar, con mejor o peor fortuna, la problemática desde un punto de vista jurídico.
Me acusas de tener prejuicios, es decir, según el contexto actual, de HOMOFOBO.
Somos esclavos de nuestras palabras. Internet facilita en extremo el 'tirar de hemeroteca'.
Me apena que la rabia, la ira, el fanatismo nuble tu juicio. Yo no tendría problema alguno de cultivar la amistad, mas temo que no sería así de tu parte.
Juzguen los lectores quién ha sido respetuoso y educado. Y repito, si el TC la invalida, los culpables de ello no serán los jueces, sino los responsables del redactado de la ley. Repito: REDACTADO.
De verdad, Javier (te tuteo porque llevo leyéndote desde hace tiempo, comparta o no tu visión de la realidad, tu bitácora tiene gran interés, de ahí que la suela reseñar) que lamento tu posicionamiento tan irrespetuoso hacia mi persona, sólo por discrepar parcialmente. ¿No te das cuenta que en lo básico coincidimos?
Triste.
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