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Si es que no hay peor sordo que el que no quiere oir... El comentario que había dejado el tal Criticón, que hacía el número 33, emitido a las 21:48, ha desaparecido.
¿Por qué? Porque me ha dado la gana. ¿Cambia en ello algo el curso del resto del Universo? Por supuesto que no. Ni para los demás lectores de esta bitácora cambiaría nada, salvo porque ahora estoy afirmando haber realizado algo que no se solía hacer en esta bitácora, que es borrar los comentarios -potestad bien definida y nada novedosa en poder del propietario de esta parcelita y del administrador de la urbanización.
No se preocupen, no me ha dado un ataque de celo censor, no es esta la costumbre de la casa, algo que sí sucede en otras bitácoras y otras páginas web. Aquí soportamos con alegría los insultos, porque siempre hemos sabido que ofende quien puede, no quien quiere. Y las estupideces de Criticón, tan contingentes como todo lo que existe en el mundo, pero incluso un poquito más porque en este rinconcito del Universo servidor es el juguetón demiurgo que todo lo puede, es mejor no borrarlas. Es mejor dejar a Don Criticón que desarrolle su habitual estilo un tanto megalómano (de base, eso sí), su verborrea bien conocida -mejora, sin duda, cuando cita a otros autores, para qué negarlo- y siga diciendo estupideces.
Sea pues, decreto que el comentario borrado aparezca aquí ahora, en su marco y todo, para más inri...
Por la boca muere el Pez. Y bien que se esfuerza una y otra vez en demostrarnoslo.
Ahora, recurriendo a la manida coletilla de la capacidad de comprensión nula del contrario, en lugar de reconocer la nula capacidad propia para expresar las ideas de un modo correcto y unívoco.
Vamos Pez, que pareciera que no se entera de que una organización que no tiene ni 20 años difícilmente podría haber publicado revista
alguna antes de dicha fecha, a no ser que estemos ante uno de esos fenómenos paranormales que tanto gustaban antaño a nuestro amigo.
Le recuerdo la frase exacta una vez más "Son esas actividades que realiza desde hace más de 20 años esta Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico". Lo siento pero las palabras dicen que lo dicen y no lo que nos gustaría que dijesen.
Entérese Pez, ARP no pudo publicar revista alguna hace más de 20 años a no ser que Bruno Cardeñosa tenga razón y resulte que no se bien qué científico judío haya inventado ya (el la fecha para dentro de unos 200 años aún) una maquinita del tiempo que le permita a ARP ir más allá de su propia fundación.
No persista pues en su error y corrija, que aún está a tiempo, el enunciado de la frase antedicha.
Y le aclaro que sí que pido explicaciones. De hecho he presentado algunas preguntas que siguen sin contestación y, a tenor de sus
demagógicos mensajes, no creo que sea por falta de tiempo sino por falta de ganas de contestarlos (entiendo que le resulten incómodas). El porqué no lo hago en la lista ya lo expuse y viendo las contestaciones
que están obteniendo algunos compañeros socios es evidente que están más que bien fundadas.
Y, me voy a dar el placer de aclararle que en ARP siempre ha habido clases. De un lado los señoritos que se llenan la pechera de medallas, aunque algunas no les correspondan y que van de curso en curso y de bolo en rebolo haciendo alarde de lo mucho que dicen hacer y, de otro lado, los socios currantes que dan el callo en silencio hasta que se
les hinchan los bajos y nos dejan más solos que la una.
Y sí, sí, están ustedes convirtiendo ARP en un remake patético de Novechento.
PS: El recurso fácil a la coletilla del bajo nivel de comprensión lectora del contrario le hace muy poco favor. Déjele ese tipo de meme a su compañero el Anónimo Nod del Pobesito mi criticonsito. Él sí que necesita recurrir a ese tipo de triquiñuelas para suplir sus deficiencias.
Ya ve, ¿Hablaba de darse placeres? Pues por ahí va la cosa.
Pida usted explicaciones, pero no lo haga aquí, que esto no es la ventanilla de ninguna asociación. Entérese de quiénes componían el colectivo que se llamaba ARIFO y comenzó a editar una revista que ya tiene más de 20 años. Y quiénes después formalizaron su sociedad de escépticos en los despachos del registro. Los mismos que, mal que le pese, fueron haciendo realidad lo que hoy llamamos Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico. La misma que ya tiene 20 años cumplidos.
Si quiere, claro, puedo llegar a borrar este mismo comentario en cualquier momento. Así son las cosas de este juego, y usted no comprende las reglas, ni ha sido invitado a la partida. Pero como está acostumbrado a bravuconadas, se pensaba que aquí nos chupábamos el dedo. Pues no, lea otras historias, que por lo que se ve lo que aquí se chupa la peña es otro miembro bien distinto...
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