¿Civismo?
Publicado en Diario de NoticiasMILENIO
Jueves 10 de noviembre de 2005
Como suele pasar en Pamplona, sucesos importantes, que pisotean derechos ciudadanos (o se los regalan a algunas iniciativas privadas con cierto grado de impunidad) o, sobre todo, imponen las visiones de lo que ha de ser y ha de evitarse del grupo en el poder sin debate alguno previo, y menos mínima justificación que las acredite, pasan como si no existieran realmente. Es decir, ante la callada por respuesta. Es evidente que, si nunca nadie se queja ni un poquito, jamás llegarán siquiera a considerar la posibilidad de que, aunque manden con la makila, puedan estar equivocados.
¿Un ejemplo medianamente concreto? Esa ordenanza municipal que pretende un tipo de civismo en el que se sancionan conductas que ni son delito ni están tipificadas como algo malo, ni siquiera incivil. Vivimos en un país en el que, hasta ahora, a nadie se le podía obligar a vestirse de una determinada manera (ni siquiera a estar vestido, que es lo importante) en los espacios públicos. No he conocido gente más respetuosa con la convivencia pública que los nudistas, y por ello asombra que ahora se pretenda sancionar a quien ejerza su derecho de ir (o no) vestido. Sin más, simplemente porque a algunos concejales eso les provoque incomodidad (¿tienen problemas en su educación sexual y equiparan desnudez a exhibición impúdica más allá de lo que hacen nuestras leyes?) o atente contra sus convicciones (¿qué tipo de convicciones tienen que pretenden culpabilizar el cuerpo humano? En el fondo todo esto es muy muy extraño). No he conocido gente más tolerante que los nudistas, respetuosos con todos los que prefieren ir vestidos, sin imponer nunca la manera en que lo hacen. Equiparar la forma en que uno viste (o se desviste) con acciones contra la salud pública, destrozos contra las propiedades de todos o con delitos que atentan contra la convivencia es, de todo punto, unatropello. Uno más, en esta Pamplona en la que nadie dice ni pío.