Tedeté
Publicado en Diario de NoticiasMILENIO
Jueves 1 de diciembre de 2005
Ya está aquí, o debe estarlo porque casi nadie tiene el decodificador que, según pretenden algunos, te abre la nueva ventana al mundo de la televisión digital (y terrenal). Lo de terrenal lo he dejado entre paréntesis porque, con el obispo que tenemos, lo mismo también lo interpreta como un nuevo ataque de la laicidad que corrompe este país, pero realmente se refiere a que se emite y recibe mediante las mismas ondas electromagnéticas de siempre, sólo que de forma más eficiente, bit a bit. El aspecto tecnológico puede ser interesante, no lo niego, cosa que entenderán de un enamorado de la ciencia y la tecnología. Pero no es el más relevante, porque ya de primeras nos encontramos con que el precio de los descodificadores suponen, así en frío, el pago elevado de un nuevo electrodoméstico que permitirá que sigamos usando el aparato de siempre para ver la nueva Tedeté.
Lo que pasa es que la “nueva Tedeté” es la mierda de siempre. Más canales, claro, con mejor calidad (de imagen), no cabe duda, con nuevos servicios... pero con la misma escasez de contenidos interesantes, la misma apuesta por el éxito fácil y el encefalograma bastante plano. No me extraña que los gobernantes estén tan contentos con la Tedeté, que así nos siguen entonteciendo adecuadamente. La sociedad digital que nos meten por la Tedeté es como el grano embutido a la oca para que se le necrose el hígado. En nuestro caso, el cerebro. Si nos queda, quiero decir.
Estoy por hacer correr el bulo de que las emisiones de la Tedeté son peores que las de los móviles, a ver si con lo crédula que está la gente con las radiaciones electromagnéticas los colectivos de siempre montan bulla y se oponen mayoritariamente. Que da cáncer, oiga, la Tedeté esa. (Pero el peor de todos, el del aborregamiento sumo).