Debate Sobre Medicinas Alternativas En TVE2
Mañana me voy para participar en el programa ENFOQUE, de TVE2, que presenta y dirige Pedro Piqueras. Se tratará el tema de las "medicinas alternativas" (siempre que oigo esta denominación de origen, recuerdo las palabras del Dr. Pedro Caba, que fue dirigente de la Organización Mundial de la Salud, y que decía: "la única alternativa a la medicina es una medicina mejor"). Estarán en el debate varias personas -sin duda más involucradas que yo, me refiero a la ocupación profesional- en el tema:
el programa cuenta con la presencia de Rafael Manzanera, director de Recursos Sanitarios de la Consejería de Salud de la Generalitat de Catalunya; Pedro Hidalgo, presidente del Colegio de Médicos de Badajoz y miembro del Comité de Medicinas Alternativas; Javier Armentía, astrofísico y director del Planetario de Pamplona; Joan Gasparín, presidente de la Sociedad Española de Homeopatía Clásica; Luis Angulo Suardíaz, bioquímico y Fernando Sánchez Dragó escritor.
El programa finaliza con la entrevista que Pedro Piqueras realiza a la actriz Carmen Conesa.
Por supuesto, una hora de programa (que es menos de una hora siempre, con tanto invitado y con una entrevista en la fase final a una conocida actriz que se declara adicta a las pseudomedicinas), poco dará de sí. Quienes quieran verlo tendrán más argumentos para debatir sobre el tema (y, como siempre, para debatir sobre el usufructuario de esta bitácora/pecera como es habitual).
Y el formato y el tiempo tampoco facilitará profundizar sobre ninguna de las pseudoterapias: cabe pensar que habrá un especial interés en el tema de la homeopatía, con la presencia del Dr. Gasparín, y las habituales proclamas anticientíficas del escritor Sánchez Dragó. Sin duda, Luis Angulo proporcionará datos y argumentos de peso en favor de una racionalización de un mercado que afecta a la salud pública. Será interesante ver la postura complaciente del representante del Colegio de Médicos de Badajoz, porque son ellos, los colegios, uno de los actores principales en la promoción de estas prácticas curanderiles (siempre, claro está, que lleven el marchamo de oficialidad que concede la colegiación de un facultativo). Igualmente, la presencia institucional será relevante, aunque echo de menos alguna representación de los farmacéuticos, jugadores de pleno derecho en el juego, y sobre todo, algún portavoz de la Agencia del Medicamento, otro de los sustentos de algunas de estas prácticas.
Releía estos días los interesantes informes de las revisiones sobre muy diversas terapias elaboradas por la Colaboración Cochrane, una buena y obligada referencia de la medicina basada en la evidencia. Para quienes no conocen esta iniciativa, un buen resumen en castellano está en esta página sobre el tema, de la Universidad Católica de Chile. El centro español (e iberoamericano) reside en el Hospital de la Santa Creu i Sant Pau de Barcelona. Sorprende la casi total falta de evidencia científica (total si consideramos criterios de calidad metodológica como adecuada aleatorización y doble ciego en los ensayos clínicos) de terapias de tanto éxito como la homeopatía, la acupuntura y muchas otras. Soprende también las escasas pruebas clínicas y de laboratorio que se realizan, no ya por los críticos, sino por los partidarios de las mismas. Aunque realmente no sorprende tanto esto, sino que la profesión médica (los colegios) jueguen semejante papel de colaborador necesario en la perpetuación de prácticas que carecen de la mínima evidencia, y todo ello sin entrar en la falta de soporte teórico de muchas de ellas. Como se concluía hace unos meses en la revista The Lancet hablando de la homeopatía (lo recogimos por aquí), durante demasiado tiempo ha existido una actitud políticamente correcta de laissez faire hacia estas prácticas. Mientras tanto, ello ha permitido la creación de un mercado de creciente importancia, una boyante salida profesional para muchos licenciados en medicina, y desde luego, un negocio farmacéutico muy rentable.
Por supuesto, recomiendo la consulta del Quackwatch del Dr. Barret para descubrir muy relevante información sobre este mundo de las pseudomedicinas. En la web de ARP - Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico hay también abundante material crítico.
Por finalizar este aviso, me quedo con dos listas de razones que son muy interesantes.
En primer lugar, por qué las pseudoterapias parecen, a menudo, funcionar, de Barry Beyerstein.
1. La enfermedad ha podido seguir su curso natural.
2. Muchas enfermedades son cíclicas.
3. El efecto placebo puede ser el responsable.
4. La gente que dobla sus apuestas da crédito a la errónea. (Se refiere a quienes a la vez siguen un tratamiento convencional junto a uno alternativo, que sistemáticamente achacan el éxito a este último).
5. El diagnóstico o la prognosis original podían ser erróneas.
6. Una mejora del estado puede confundise con una curación.
7. Las necesidades psicológicas pueden distorsionar lo que se percibe y hace.
Y, en segundo, los mecanismos con que se venden las pseudomedicinas, que enuncian (y desarrollan en su artículo) Stephen Barrett y William T. Jarvis:
Lo que vende no es la calidad de sus productos, sino su capacidad de influenciar al público. A quienes tienen dolor, se les promete alivio. A los incurables, se les da esperanza. A quienes se preocupan por la alimentación, se les dice "asegúrate de que tienes suficiente". Al público preocupado por la contaminación se le dice: "compra lo natural". A uno y todos, se les promete una salud mejor y una vida más duradera. Los curanderos modernos pueden llegar a la gente emocionalmente:
- apelando a la vanidad
- convirtiendo a los clientes en agentes de promoción y venta
- usando el miedo
- vendiendo esperanzas
- mediante trucos clínicos
- descalificando al contrario
Pues eso, mañana por la noche les veo (a los que no estén viendo el estreno de la serie Roma o el final de la segunda temporada Motivos Personales, claro...)