Redes 378
He tenido el placer de estar varias veces de invitado (la última hace año y medio) en el programa de Eduardo Punset, Redes, que se emite en La 2 de TVE, hablando de temas diversos dentro de una visión del mundo en la que la ciencia y la tecnología no son algo extraño. Mañana se emite uno que grabamos hace dos semanas, que han titulado: "¿Aún creyendo cosas extrañas?" y se ha dedicado al escepticismo y al pensamiento crítico. La entrevista del programa se la hacen a Michael Shermer, editor de la revista The Skeptic, una publicación, por cierto, muy recomendable. Como invitado estaba junto a mí el paleontólogo Eustoquio Molina, de la Universidad de Zaragoza, buen amigo y gran defensor del pensamiento crítico, especialmente en los temas relacionados con la evolución.
La charla fue amena y amable, y los documentos que se introdujeron entre medias muy recomendables (especialmente uno dedicado al "diseño inteligente" que quedaba de lo más cañero, por cierto). Se habló de ciencia y pseudociencias, de anticiencia y de pensamiento crítico, y de la asociación a la que pertenezco y que, como saben, nunca pierdo oportunidad de promocionar, la Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico, así como de su publicación "El escéptico". En otra sección, dos magos, Jorge Blass y Luis Piedrahita, reproducen algunos fenómenos aparentemente paranormales.
Por supuesto, el programa queda, como siempre, corto. Pero es agradable comprobar que el número 378 de Redes se dedica íntegramente al pensamiento crítico, y que los escépticos tienen (tenemos) en él una oportunidad de hablar tranquilamente y a las claras. Todos sabemos lo extraño que es algo así en tv, donde a lo más un escéptico suele ser colocado entre varios "magufos" y un número aún mayor de iluminados y frikis. Tampoco deja de ser una sorpresa un posicionamiento así en Redes, que a veces roza "el lado oscuro" (más bien el lado desmelenado por jugar con la cabellera del director del mismo) de la ciencia, apostando por contenidos que más tienen de especulación que de ciencia.
Como compensación, en muchas otras ocasiones, los temas que trae a la televisión pública son verdaderamente interesantes, siendo el único espacio (desde hace ya 10 años) en el que se habla de ciencia. Todo un logro, no sólo de permanencia sino de calidad y de apuesta por una televisión que entra dentro de esa visión de la cultura veraz que el manifiesto promovido recientemente (que cuenta ya, por cierto, con 377 firmas) reivindica. Y más teniendo en cuenta que el programa, aunque bailando de una cadena a otra así como de un día a otro (casi siempre, eso sí en horario de madrugada) ha sobrevivido a dos cambios de gobierno y unos cuantos más de dirección en la cadena. Y con una audiencia que, como he podido comprobar, es muy fiel. Y muy perspicaz, desde luego más que el espectador-encefalograma-plano que presumen los programadores de la cosa.
Personalmente me parece que el balance es altamente positivo, pero es cierto que desearía un criterio más estricto para evitar dar cabida a las supercherías. Muchos escépticos recordarán esas veces como algo intolerable, y yo mismo he escrito más de una vez al programa protestando por el tratamiento dado. Como siempre, creo muy recomendable esa protesta del espectador (como veo justa la loa cuando se merece), como herramienta que, me consta, no cae en saco roto, porque en este programa sí se leen los comentarios de los espectadores. Sin duda, en un programa dedicado a la divulgación de la ciencia y la tecnología me duele más el error que en un programa pseudocientífico. Sin peros: su capacidad de hacer creer que algo falso pueda ser cierto es mayor, porque normalmente tiene una mejor calidad.
El programa se emite el martes (o sea, el miércoles, porque será ya miércoles aunque TVE y las otras televisiones tienen la manía de considerar la noche como parte del día que precede, al menos hasta las 3 ó 4 de la mañana...) a la 1:30 hora peninsular, balear y de los territorios africanos. En TVE Internacional lo emiten también el martes -aunque creo que una semana después- a las 0:30 (hora peninsular etc).

Nota: con esta presencia, y salvo las habituales colaboraciones en el Pásalo de ETB-2, dejo ya tranquilos a los televidentes, prometiendo no aparecer más en la caja tonta hasta el año que viene. Sé que algunos me lo agradecerían, si es que tuvieran a bien agradecerme algo, que no suele ser el caso.