"Genio Femenino"
El texto anterior (que queda debajo de este cuando uno entra a la página principal de la bitácora) era "mi" pequeña contribución al día mundial de las mujeres. Lo que pasa es que acabo de leer en el ABC un texto del preboste del Opus Dei Javier Echevarría (titulado "El mundo necesita del genio femenino") y ante tamaña sarta de estupideces de esa antropología bíblica que pretenden estas mentes degeneradas, no he podido dejarlo pasar. El artículo de opinión está en la web del ABC. Su tesis es que... bueno, lo cierto es que no puedo sintetizar el cúmulo de insensateces que constituye su tesis. Podría ser algo así como "igualdad sí, homologación no". Pero es sencillamente acudir a pervertir el lenguaje (al fin y al cabo homologar es, según el diccionario y según el sentido común, y no hablamos de matemáticas, equiparar, poner en relación de igualdad dos cosas) para defender lo de la mujer en la casa y con la pata quebrada, en un plan sutil, defendiendo para "el varón" unos derechos que en el fondo niega a "la mujer". Una de las perlas podridas del texto:El principio de igualdad puede exasperarse y perder el equilibrio cuando se confunde igualdad (de dignidad, de derechos y de oportunidades) con disolución de la diversidad. Si la mujer se homologa con el varón, o el varón con la mujer, los dos se desorientan y no saben cómo relacionarse.Por supuesto, el texto pretende la corrección política, hablando del proyecto común ("desarrollar juntos la tarea de cuidar el mundo", dice el jetas este), pero nada de compartir los trabajos de la familia, porque, como ya han expresado a menudo desde la Iglesia Católica, el papel de la mujer es más suyo. (Ya lo hemos comentado por aquí en más de una ocasión: 1, 2, 3, 4... Claro, con estos planteamientos se entiende que en los países de honda tradición católica (como Italia o España) la mujer, en promedio, trabaje cuatro horas más en casa que su chorbo. Incluso en la avanzada Noruega, la mujer palma hora y media más que su compañero. Pues, parece decir el opusino Echevarría, que se jodan, porque es lo que les toca, y que no pretendan hacer que su compañero comparta las labores, porque lo mismo le impiden, al varón, desarrollarse como varón. Y eso es malo, dice el prelado:
Siempre sin dar cabida a mimetismos que producen crisis de identidad, complejos psicológicos y problemas sociales de gran trascendencia.Cita Echevarría a San Josemaría, pero no le cita en esas abigarradas frases que en su Camino dedica a las mujeres. Cosas como:"Las mujeres sois psicólogas; tenéis vosotras la culpa cuando las cosas no van bien", o esa casi enfermiza obsesión por el papel del hombre, de la virilidad como principal haber para llegar a Dios (que permitía, al genial Juan Goytisolo, el morboso juego de su Carajicomedia), frente a la doblez y debilidad de "la mujerzuela". Como cuando recomendaba al hombre que lee Camino: "Gravedad. Deja esos meneos y carantoñas de mujerzuela." O, como decía en Santo Rosario: "No se escriben estas líneas para mujercillas. Se escriben para hombres muy barbados y muy hombres." (Más sobre el tema, por ejemplo, aquí)
Pues eso, Echevarría, en su santa desvergüenza, decora hoy el ABC, en el día de las mujeres, de esa porquería machista que tan alegremente permiten todas las católicas que son en este planeta. Ellas, las católicas, que se lo miren. Porque desde luego sorprende, como leemos en el mismo ABC de hoy leer las declaraciones de la Hermandad Obrera de Acción Católica, que el periódico titula: "La Iglesia reclama «una verdadera igualdad laboral» para la mujer". Algo bastante distinto de lo que reclama Echevarría, y de lo que dicen los papas cuando escriben de este tema.
¿Genio femenino? No, más bien cabreo generalizado.