DNA Art
En una escala muy diferente de las propuestas de la web DNA11 (más que proponer, vendían, expliquemos), creando cuadros abstractos "a partir de una muestra de tu ADN" (*). Lo de DNA11 es montarte un cuadrito a partir de una muestra de saliva, o lo que quieras mandarles. Y, claro, pagando para tener alguna de las versiones. Sale un poco caro: lo más barato por unos 380 dólares y mucho más si lo quieres en formato enorme para colocar en tu salón. Tiene su gracia, no cabe duda, pero sale un pastazo, aunque ya se sabe que estas cosas ¿artísticas? tienen el precio que se les quiera poner, es decir, el suficiente para que haya gente que se anime a comprarlo.Pero me refería a una noticia que acabo de leer en NewScientist en la que hablan de una técnica nanotecnológica que han denominado DNA origami. Consiste en plegar adecuadamente el código genético creando figuritas. En la noticia aparecen dos ejemplos: un mapa de las Américas y un Smiley. Su autor es Paul W. K. Rothemund, que trabaja en la División de Ingeniería y Ciencia Aplicada del Caltech, en el Grupo de DNA y Algoritmos Naturales. En su web explica el asunto:
Lately, I have developed a method of creating nanoscale shapes and patterns using DNA. Each of the two smiley faces above, at right, are actually giant DNA complexes, imaged with an atomic force microscope. Each is about 100 nanometers across (1/1000th the width of a human hair), 2 nanometers thick, and is comprised of about 14,000 DNA bases. 7000 of these DNA bases belong to a long single strand, a DNA molecule that just happens to be the genome of the virus M13 (There is no fundamental significance to the fact that it is viral DNA, I could buy it and it was cheap and pure). The other 7000 of these bases belong to about 250 shorter strands, each about 30 bases long. These short strands fold the long strand into the smiley face shape. I call the method "scaffolded DNA origami".El artículo sale hoy publicado en Nature.


(imágenes de New Scientist)
Estos objetos de ADN tienen unos 100 nm de tamaño. Esto quiere decir que el mapa equivale a una sorprendente escala de 1:200.000.000.000.000.000 (200 billoncitos de ná). (Rothemund comenta en Nature que él quería haber hecho un mapamundi, pero que no le dio tiempo). En el fondo de estas curiosas imágenes está una técnica para doblar ADN en dos dimensiones. Utiliza una tira de ADN viral y lo va colocando línea a línea -la cadenita de doble hélice- siguiendo el patrón deseado, colocando enlaces en las zonas donde lo dobla a modo de grapas para fijar la forma. Claro que trabajar el ADN no es tan sencillo como hacerlo con algo de tamaño más manejable. El truco es diseñar el proceso en el ordenador y determinar entre qué bases de la cadena se deberán colocar las grapas. Y luego, claro, montar la molécula adecuadamente con un proceso nanotecnológico. La técnica parece muy poderosa para construir nanochismes de todo tipo, y la genial idea de usar las larguísimas cadenas de ADN algo muy interesante. Mejor que mover atomillos...
"This is just artwork," says Rothemund, "but we have faith that if we master the ability to make shapes out of DNA, we will be able to make useful things with them. And it teaches us a lot about DNA structure along the way."Por supuesto, quieren llevar la técnica a la tercera dimensión, pudiendo crear estructuras con volumen y ahora miran la posibilidad de usar nanotubos de carbón con sistemas de grapado alternativo. Todo un mundo, desde luego.
Nota:
(*) Realmente, la molécula del ácido desoxirribonucléico, según las normas internacionales -dictadas por la IUPAC-, se escribe DNA. Pero la costumbre española de usar ADN puede con las uniones internacionales de química y con todo lo que sea. Aquí, aunque alguna vez hemos intentado usar el acrónimo correcto, pero últimamente lo hemos dejado por imposible. O casi.