Números-Niños
Publicado en Diario de NoticiasMILENIO
Jueves 15 de junio de 2006
Hay números (y también cifras) que espantan. Y no me refiero a un 4-0 en un mundial de fútbol, por más que sea casi imposible sustraerse a ese resultado. Lanzo la que me espanta ahora a bocajarro: doscientos cuarenta y seis millones. O sea, 246,000.000. Es la cantidad estimada de niños y niñas que trabajan en el mundo. Para hacernos idea, uno de cada seis. Y hablamos de un trabajo que les priva de salud, de vida, de sus menguados derechos. Como Rosalía, que es minera, o Linda, vendendora ambulante, o Daniel, que vive de los desechos que recoge en un enorme basurero.
“Nacer y morir trabajando” es una exposición que se puede ver desde mañana hasta el 23 de junio en el Planetario de Pamplona, y que ha realizado la Fundación Paz y Solidaridad. Las miradas de esos niños desposeídos de su niñez me acompañan todo el día, y les confieso que me ponen el cuerpo enfermo. Me recuerdan que las convenciones internacionales sobre sus derechos son herramientas que aún no son útiles. Porque ni siquiera esos números terribles, apabullantes, pueden hacer mucho contra las cifras de los beneficios de las empresas. No es raro que casi todos esos niños estén en países pobres, donde son mano de obra necesaria. Aunque soprende saber que según la Organización Internacional del Trabajo dos millones y medio de niños del primer mundo también trabajan, fuera de leyes y convenciones, mermando su salud, perdiendo la posibilidad de una infancia despreocupada en la que puedan aprender, o en la que puedan ver un futuro menos negro. Otro número-niño que leo acompañado de la mirada de Daniel, Rosalía y Linda: casi ocho millones y medio de niños están esclavizados, prostituidos, usados para la pornografía y otros trabajos ilegales. Y podemos compararlo con los seis millones (6,000.000) de niños y niñas, también, que mueren anualmente de hambre.