Un Físico
Publicado en Diario de NoticiasMILENIO
Jueves 22 de junio de 2006
Por segunda vez desde que se creó, el Premio Príncipe de Viana de la Cultura reconoce la labor de un físico. De uno de esos científicos que se dedican a investigar sobre el funcionamiento del mundo en que vivimos en su escala más íntima. Me congratulo de ello, como me he congratulado de otros premiados que ciertamente realizan aportaciones culturales sobresalientes. Pero, me permitirán, esta vez de forma especial, porque en muy pocas ocasiones se reconoce que el trabajo de las gentes de la ciencia es algo que redunda en nuestra cultura. Por supuesto, muchos podrán pensar que alguien que trabaja en algo denominado deflagración magnética cuántica queda muy alejado de la cultura de masas (más en un lugar donde uno no sabe si lo que nos colocan como cultura varealmente más allá de la promoción turística) o que las investigaciones en ciencia básica quedan limitadas a un ámbito muy reducido de personas que se dedican a esas cosas tan extrañas. Y que por ello difícilmente sus aportaciones pueden mejorar el nivel cultural del común de los mortales.
Pero basta con echar un vistazo al mundo en que vivimos para encontrarnos a la ciencia y sus productos en casi todos los aspectos que nos hacen progresar comunitariamente. Aunque no nos demos cuenta, gracias también a los físicos tenemos una comprensión del mundo que nos permite atrevernos a mejorar nuestra condición de vida. Pero sobre todo, y reconociendo el grandísimo camino que nos queda por recorrer para considerarnos (como decía Eudald Carbonell, realmente humanizados), sólo de la mano de una ciencia más conocida, más comprometida, más respetada y mejor tratada podremos dar pasos de manera adecuada.
Ojalá el ejemplo de Javier Tejada, que hoy recibe este premio con todos los honores, pueda servir para que las nuevas generaciones se animen a dedicarse a las cosas de la ciencia. Ojalá que la gran capacidad de este científico, que además sabe hablar muy bien de la ciencia en palabras llanas y con significación profunda, no se quede sólo en este reconocimiento, y que llegue realmente a la gente. Quizá ese debería ser el compromiso de quienes han decidido otorgarle el premio: que no se quede ahí, en el acto oficial.
(Nota: el otro físico premiado es Pedro Miguel Etxenike)
Addendum
En Diario de Noticias apareció el viernes 22/6/6 la noticia, amplia, sobre el acto de entrega del Premio Príncipe de Viana de la Cultura a Javier Tejada:
Ciencia y tecnología se alían con la cultura en el Premio Príncipe de Viana para Javier Tejada. En Tejada: "La ciencia, la filosofía y la democracia son los grandes logros de la humanidad" se recogen algunas frases del discurso del físico. Entresaco:
"Espero que mi discurso se haya interpretado en clave cultural, que se vea que la ciencia es un producto de la cultura y que los científicos también tenemos esa faceta"
Durante su discurso de recepción del premio, Tejada reflexionó sobre lo que dio en llamar la "búsqueda sin tregua ni final", lo que tradujo como la eterna tendencia del ser humano a filosofar sobre su propia condición, lo que continuará por siempre, "aunque cada vez seamos más conscientes de que nuestra visión de quiénes somos está cambiando a consecuencia de los descubrimientos científicos y de las aplicaciones tecnológicas". Y es que, según dijo, los hombres "nos definimos como animales culturales que pertenecemos a un tiempo en el que existe un pasado que debemos conocer y con el que estamos irremediablemente conectados, un presente en el que nos hacemos preguntas y un futuro al que pertenecen algunas respuestas a dichas preguntas y que son generadoras de valores morales, éticos, políticos y culturales". En el presente, reconoció Tejada, la ciencia y la tecnología "se están apoderando de la mente humana" y, a pesar de a veces han servido de "excusa" para cometer "auténticas barbaridades", también es preciso tener en cuenta que "su racionalidad nos sirve de freno frente al todo vale" y que esta actitud racional "la entendemos como la liberación frente al enemigo número de la humanidad", que, en su opinión, es "el iluminismo".
Respecto a su elección como merecedor del máximo galardón de la cultura navarra, Tejada habló " a favor de la ciencia como cultura". En este sentido, definió la ciencia como un modo que busca la verdad a través de la construcción de "metáforas de la realidad que, en algunos casos, se describen con el lenguaje de las matemáticas".
Asimismo, el investigador citó la ciencia, la filosofía y la democracia como la "máxima expresión de la racionalidad humana". Son, dijo, "tres pilares fundamentales que se apoyan en la práctica de prueba y error, pregunta respuesta", y, por tanto, se alzan como "los grandes logros de la humanidad". En este sentido, Tejada añadió que las verdades que emanan de estos tres ámbitos "se complementan con las otras formas de búsqueda de la verdad que se dan en todas las manifestaciones artísticas e intelectuales formando, todas juntas, una maquinaria ideal para abordar el futuro".