El Fin De La Luna
¿Qué sucede cuando una artista se sumerge en el tecnificado mundo de la NASA?
Quienes se acerquen al arranque del Festival de Otoño 2006 de Madrid podrán comprobarlo. Mañana y pasado (10 y 11 de octubre) se interpreta The end of the moon, un proyecto de Laurie Anderson, resultado de su experiencia como artista residente en la NASA en 2003 y durante dos años. Sumergirse en diferentes mundos es parte de los proyectos de esta artista (y confieso mi admiración por su obra musical), y ya se convirtió en una empleada de McDonald's un tiempo, o se fue a vivir en una comunidad amish. Sobre su experiencia astronáutica comenta:
Well, it arrived completely out of the blue with no plan. I asked them what I was supposed to do, and they had no idea. So I thought, This is going to be fun. I started by making the rounds at Hubble and Ames, Mission Control, and the Jet Propulsion Lab, and just meeting people. And I really met people that I wouldn't normally meet. I just don't know people like this.

En SeattleP.I. comentan sobre la obra que se trata de un sermón para Neo-América, contado en alegoría, parábola y autobiografía. Violín, palabra, procesadores generando ambientes que recrean sus investigaciones y preguntas, por ejemplo, quién diseño el esquema de colores del Universo tal y como se ve a través del Telescopio Espacial Hubble. Una escenografía sobria en la que Laurie Anderson se rodea de 12 velas votivas, se sienta en un sillón, se coloca tras su portátil, o se pasea por delante de una sucesión de imágenes en detalle de la Luna. Su narración puede contar cómo la misma tecnología que se usa para desarrollar los trajes espaciales es aplicada para las vestimentas de la guerra en el desierto, o contrastando su contemplación existencial del tiempo con el arreglo de un reloj...
Me da mucha pena saber que me lo pierdo.