Braits - Uno De Ellos...
El término es más o menos infeliz, digo, el "bright", acuñado por Paul Geisert y Minga Futrell. A mí no es que me entusiasme -como término-, y menos al intentar traducirlo al castellano. Mola más "brait", así, a pelo... En cualquier caso, el movimiento que proponen los braits es muy necesario: defender una visión del mundo naturalista, frente a la sobrenaturalista, es fundamental.Yo me defino sin problema como ateo (y en la acción social, anticlerical, evidentemente), pero coincido con los braits en que la acepción tiene ese carácter de negación que no es lo principal: lo importante es afirmar que se puede (y se debe) buscar explicaciones del mundo, generar comportamientos éticos, vivir en suma, "sin necesidad de esa hipótesis" (la sobrenatural). En ello llevo años, a hombros de gigantes, como siempre pasa, porque afortunadamente hay muchos. Sin la presencia social que debería tener esta corriente de pensamiento, es cierto, porque quizá lo más radical del pensamiento brait es su apuesta sin dioses. En su muy recomendable libro (al que, sin embargo, expurgaría de tonterías psicoanalísitas que flaco favor hacen a un análisis por lo demás bastante racional) "Tratado de Ateología", Michel Onfray propone ir también en esa línea: defender un pensamiento radical sin dioses. Aún así, muchos braits no son ateos, sino que se declaran como agnósticos (también comprendo las dificultades de algunas personas para declararse filosóficamente ateos, aunque me parece que en el fondo esconden cierta complacencia con el teismo imperante). Y entre los braits hay también teistas o personas que siguen dogmas religiosos, pero que están comprometidos en no llevar esas creencias al extremo de hacerles perder una perspectiva naturalista del mundo.
No cuento nada nuevo, porque en los muchos escritos de esta bitácora se me ve el pelo continuamente. El pelo brait, digamos... Pero coloco esta entrada hoy porque he tenido conocimiento de que finalmente alguien se ha tomado la molestia de colocar el sitio de los braits en castellano: the brights en español. (Enhorabuena, Carlos: bright regards!) Y no sólo eso, sino que me he visto metido en una lista de gente -espero que engorde pronto- en la que me siento avergonzado y honrado de estar. Qué menos que aprovechar para recomendar a las interesadas un poco de acción-brait.