Inocentes
Publicado en Diario de NoticiasMILENIO
Jueves 28 de diciembre de 2006
Ya escribí por aquí hace años que, tal y como vivimos en el mundo en que vivimos, las inocentadas nos las pegan continuamente todos los días, y por todos los flancos. Y que, con ello, celebrar un día específico para hacer bromillas no tiene demasiado sentido, salvo que existiera el compromiso de actuar con más seriedad el resto del año... y con ello no quiero quitar las gracietas y las buenas bromas, conste, sólo ponerlas en su sitio y alejarlas de las actuaciones que debieran realmente ser serias. De hecho, sería mucho mejor juntar todo ese repertorio de oprobios en un día. Los veintiochos de diciembre serían la fecha estupenda para hacer desaparecer una compañía aérea dejando a cientos de miles de clientes sin su vuelo, olvidarse de ir a defender una crucial propuesta al parlamento, aprobar una ley de punto final y pérdida de la memoria histórica, prevaricar sonriendo o llenarse la cuenta suiza de las comisiones de los promotores urbanísticos, recordarnos las cuentas pendientes con la justicia de tantos y tantas, o celebrar el Nuevo Orden Mundial con una retransmisión en directo desde Guantánamo y montar la ejecución en la horca de un tirano al que se le había condenado en un juicio ilícito de un país que sigue invadido. Grandes noticias, porque morirían en días como hoy los ancianos dictadores y todos haríamos risas de los lloros de los nostálgicos de turno. El día ideal para montarla con el proceso de paz a base de descubrir silos de explosivos debajo de cada árbol de navidad o para las manifestaciones de todos los obispos del mundo contra los más variados derechos ciudadanos. Sería un día risible y patético, pero todos tendríamos la confianza de poder vivir en un mundo menos mendaz el resto del año. Llevo varias semanas haciendo deseos navideños (es que me dijeron que el año pasado se me olvidó poner buena cara), así que me permitirán acabar inocentemente el año deseando a todos los que nos toman el pelo y nos engañan tanto que se abstengan, aunque no sepan cómo, de seguirnos jodiendo la vida. Al menos hasta el próximo 28 de diciembre.