Curas Españoles
Leo los resultados de una interesante encuesta sobre el clero diocesano español (ya saben, algunas mañanas uno siente la necesidad de lecturas pías), realizada por Luis Fernando Vílchez para 21RS "la revista cristiana de hoy" (no tengo ni idea de por qué se llama así esta revista, que viene a ser por lo que veo una especie de Cosmopolitan de los chicos de la sotana - bueno, sí, lo de RS viene del nombre antiguo, que era "reinado social", cágate, y luego tras 80 años actualizaron el título poniendo un 21 que son los siglos que llevan de cristianismo, cabe pensar). A lo que vamos, ¿qué piensan los curitas españoles de ahora? Nos adentra la encuesta en el mundo macho por excelencia, aquel absolutamente vedado a las mujeres (que sí, no imaginen a camioneros, mineros, obreros de la construcción o estibadores como prototipo del macho, porque en esas profesiones se encuentran mujeres de vez en cuando: en el sacerdocio, nunca -al menos de día y sin contar el travestismo, evidentemente, hablamos de mujeres-fetén...)Resumo algunos de los puntos que se recogen en el artículo de 21RS: un 88,5% confiesa que se sintió llamado al sacerdocio. No es raro, por lo tanto que un 96,8%, de nacer de nuevo, volvería al sacerdocio. Están satisfechos "de ser lo que son y hacer lo que hacen": en cuanto a satisfacción, más de la mitad se da un 10, que no es poco. Además se sienten valorados, respetados y queridos por el pueblo (un 94% entre bastante y mucho).
El 71% cree que gana bastante para vivir sin problemas, aunque un 21,8% tiene, como Esperanza Aguirre, problemas para llegar a fin de mes. No cabe duda de que si están tan contentos de ser lo que son, el asunto económico es secundario. No hay queja entre los curas en este aspecto, como tampoco parece haber problema respecto a la forma en que visten. Casi dos terceras partes van "de civil", una cuarta parte de clergyman, y sólo el 1,1% de sotana.
La encuesta les pregunta por sus problemas personales: un 26,1% no vive ninguna situación que considere un problema (vemos que los sacerdotes españoles son, ante todo, gente con mucha capacidad de asumir lo que viven sin dolerse), aunque es cierto que el problema más mencionado es la soledad (un 37,2%), seguido de la afectividad (un 19,8%), por encima de la salud, las relaciones interpersonales, la familia, la frustación profesional, el no tener hijos o su sexualidad -que son las situaciones que se mencionan-. No es raro, por lo tanto, que un 52,7% se muestre partidario del celibato opcional. Es una pena que en la encuesta no hayan profundizado un poco más en este tema afectivo.
Por cierto, los sacerdotes quieren seguir siendo mundo macho: el 58,7% no desea el sacerdocio femenino. A favor, eso sí, un 41,3%.
Los titulares del artículo mencionan "divididos ante el Vaticano II y discrepan de la jerarquía pero menos...", lo que hace un buen resumen de sus posicionamientos. Leemos "Uno de los deportes favoritos de los curas es criticar a sus obispos. Y, sin embargo, se llevan estupendamente bien con ellos. La mayoría, 3 de cada 4, manifiestan tener una relación positiva con sus obispos...". Es más, se sienten totalmente libres (un 82,2%, de expresar sus opiniones dentro de la Iglesia. Sin libertad, sólo el 1,6% (serán los que comulgan con Jon Sobrino, claro).
Hablando de críticas y de la mala imagen pública de la Iglesia: la achacan a desconocimiento de quienes critican y, en segundo lugar, a que las críticas son realmente a la jerarquía, además de que los creyentes no se manifiesten públicamente como lo hacen los detractores. En lo político, aunque no les gusta posicionarse en el tema (un 38,3% no contestó al tema de adscripción política, es decir, que probablemente eran de derechas del todo), tenemos un 6,5% para "de derechas", y un 26,5% "de centro-derecha". Claro que la división es clara: un 21% se consideran "de centro-izquierda" y un 7,5% "de izquierda". Los curas vascos y catalanes son más progres que los madrileños, pero en cualquier caso, un 61,5% opina que "el gobierno actual es anticlerical y laicista", aunque un 24,8% diga que "básicamente no hay grandes diferencias entre lo que han hecho los distintos gobiernos de la democracia en relación con la Iglesia"...
Respecto a la edad que tienen: la mediana les deja un poco talluditos, allá por los 50 años calculando a ojo a partir de la distribución. Menores de 34 años hay un 12,4%, que el artículo califica de más espiritualistas y que optan menos por el compromiso con los más necesitados, los que menos valoran el concilio vaticano II, "creen que la Iglesia tiene derecho a ser financiada por el Estado, no son partidarios del celibato opcional ni del sacerdocio de la mujer, leen pocos libros de espiritualidad, se sitúan políticamente en el centro-derecha, van de clergyman y son los que más solos se sienten afectivamente." Los mayores son más progres y menos espirituales. Será que el diablo sabe más por viejo que por diablo, o que actualmente sólo se sienten llamados por la profesión sacerdotal los más fundamentalistas, no como antes.
Eso es lo que nos cuentan de la encuesta. Así va el clero...