Campaña Día 12: Polígrafos
Sanz se muestra dispuesto a someterse al «polígrafo» para demostrar que no miente cuando dice que Navarra está en riesgo, es el titular del pasado domingo del Diario de Navarra. Lo leía hoy, sabiendo que no hay nada más antiguo que el periódico de ayer, pero más aún el de anteayer. El Presidente del Gobierno de Navarra no sólo se proponía para ser poligrafiado, sino que también le retaba al Presidente del Gobierno de España a hacer lo propio, para que la máquina determinara así quién dice la verdad. Lean la noticia, porque Sanz incluso propone algunas preguntas.El polígrafo, esa tomadura de pelo que ha vuelto a vivir una cierta popularidad a base de famosetes de esos que las cadenas de televisión convierten en protagonistas de algo paralelo al mundo de la noticia, travestido de noticia. El corazón, le dicen. Del polígrafo escribimos por aquí hace algunos años, cuando parecía difícil que ningún político pudiera proponer regular la cosa pública a base de máquinas de la verdad más o menos ineficientes.
Uno podría pensar que estos excesos verbales son cosa de las campañas. Pero no, en este caso es cosa del personaje.
En casa decían que siempre se le pilla antes al mentiroso que al cojo; nos lo decían cuando habíamos sido pillados en una mentira, claro, y así expuestos ya al castigo, además recibíamos esa lección de gramática parda que intentaba que nunca más volviéramos a mentir. Por supuesto, bien sabemos que no es cierto, que a los mentirosos puede o no pillárseles, que en muchos casos nunca se les da caza. Hay listos y listillos, y mucho maleante que se aprovecha de la ingenuidad ajena.
En cualquier caso, poco aportaría el polígrafo a la política. Ni siquiera los reglamentos y el control que a veces existe es capaz de demostrar esa mentira en tantos casos de corrupción. Qué le vamos a hacer. Por más que Sanz se muestre dispuesto a someterse a esa máquina ridícula, por más que se mostrara dispuesto a tal cada uno de los candidatos y candidatas, sabríamos que no, que mentirían, y mentirán cuando les convenga.