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Acabo de leer más o menos el contenido de los comentarios sobre la noticia y aporto el mío, pues creo que sólo en parte se ha llegado a la raíz del asunto.
Para empezar, me ha parecido que una parte importante del debate se ha centrado en si la viñeta en cuestión resulta realmente ofensiva o sólo retrata un aspecto más de la vida en común de nuestros respetadísimos sucesores al trono de la patria. Si bien no pongo en duda que en efecto, se trata de una actividad común entre ellos (¿nos creemos entonces que el principito no pierde aceite?), me parece francamente ingenuo defender que se trata de una caricatura respetuosa con la imagen de la familia real, cuando los susodichos ni tan siquiera fueron capaces de darse un beso delante de las cámaras el día de su boda. No es que yo crea que la escena en sí resulte denigrante o insultante, ni nada por el estilo. Es que, de hecho, mancha la imagen que la Familia Real pretende dar de sí misma y que sus seguidores tienen de ella.
Luis Javier Capote Pérez sacó entre líneas un temita que para mi sorpresa, no ha cobrado más relevancia en todo este debate. Las famosas viñetas de Mahoma. En efecto el problema no es que la imagen en sí contuviese nada disparatado. El terrorismo islámico existe, sería un disparate negarlo. El problema es que los seguidores de Mahoma se sentían ofendidos por la mera representación de su Profeta.
Entonces como ahora, parece que la "falta de respeto o el insulto varían en función del calado moral o cultural de cada cual. Pero las leyes no están para eso. No están para amoldarse a las sensibilidades individuales de cada ciudadano. Personalmente me ofende muchísimo que mi abuela me diga que estoy hecha una señorita y no puedo denunciarla por ello. Las leyes deben poner límites comunes
y a este respecto se ha dicho que en España al menos disfrutamos de total Libertad de Expresión
¿Total? Ah
¡no! Es que no nos enteramos
resulta que nadie se puede meter con los hijos y sucesores de uno que una vez hace muchos años gobernó en España. Resulta que un tal Juan Carlos I de Borbón, no sólo no puede ser calumniado, sino que además, según nuestra Constitución (Título II, art.56- 65) es el Jefe del Estado, (
) arbitra y modera el funcionamiento regular de las instituciones, asume la más alta representación del Estado español en las relaciones internacionales (
). La persona del Rey es inviolable y no está sujeta a responsabilidad (
) Corresponde al Rey: sancionar y promulgar las leyes, convocar y disolver las Cortes Generales y convocar elecciones en los términos previstos en la Constitución, convocar a referéndum (
), proponer el candidato a Presidente del Gobierno y, en su caso poner fin a sus funciones (
), nombrar y separar a los miembros del Gobierno, a propuesta de su Presidente, expedir los decretos acordados en el Consejo de Ministros (
), el mando supremo de las Fuerzas Armadas, ejercer el derecho de gracia* con arreglo a la ley (
.) Además: Al Rey corresponde manifestar el consentimiento del Estado para obligarse internacionalmente por medio de tratados (
), al Rey corresponde, precia autorización de las Cortes Generales, declarar la guerra y hacer la paz.
*Aclaro con ayuda de la wikipedia: El "derecho de gracia", también conocido como indulto, es una renuncia al ejercicio del poder punitivo del Estado, fundada en razones de equidad, oportunidad o conveniencia pública. Sus manifestaciones son la "amnistía" y el "indulto", que a su vez puede ser general y "particular". Siendo una causa de extinción de la responsabilidad penal.
Señores, el problema no es de la fiscalía, no es follar a cuatro patas ni, en su caso, puesto que parece que a alguien le parecía una cuestión crucial, la dilatación anal (personalmente no entiendo porque debería resultar más humillante). Creo que todos entendemos que esa caricatura no corresponde con la imagen que la Corona pretende dar y posiblemente el secuestro en cuestión esté amparado por la Ley
Una vez redactada ésta, la única triquiñuela en cuestión que podría librar a la revista El Jueves de su incautación sería alegar que los retratados en portada no son el Príncipe y Leticia. Pero tonterías parecidas se las dejamos a los abogados y burócratas, que para eso están.
El problema, por fin, es la Ley que protege a la Casa Real y les da inmunidad en todos los aspectos protegiéndoles hasta de la crítica, el problema es la Constitución que los ampara y les da poderes que, aunque de hecho no ejercen (y los dulces republicanos duermen tranquilos en sus mullidas camas), en teoría podrían ejercer. Y cuando los ejercen, nos asustamos y nos alarmamos porque recordamos que, España (para nuestra vergüenza a estas alturas) sigue siendo una Monarquía, Parlamentaria o lo que se quiera, pero una Monarquía.
La única culpa que tiene la fiscalía y quienes quiera que hayan sido los inspiradores de este secuestro ha sido la gilipollez congénita de no darse cuenta de que este tipo de acciones, en lugar de proteger, difaman más que ninguna otra cosa vs. viñeta la imagen de la Casa Real que deja de ser un adorno inofensivo a una realidad patente y francamente molesta.
En cuanto a los otros dos temas que Luis Javier Capote Pérez sacaba a coalición, las viñetas de Mahoma y las protestas feministas ante ciertos anuncios, debo decir que, según mi criterio se trata de fenómenos radicalmente diferentes. En efecto, parece mentira que lo políticamente correcto ampare a unos fanáticos que, no sólo legitiman y emplean la violencia en la defensa de su causa (actitud condenable tanto a nivel Estatal como individual, grupal o tribal) sino cuya cultura mantiene a la mujer sometida a las más duras vejaciones y discriminaciones. Pero como su religión lo prohíbe y mamá dice que debemos ser tolerantes con las demás religiones y culturas
entonces, quizás la libertad de expresión tenga sus límites. En cuanto a los anuncios machistas, debo hacer una excepción. Creo que la labor de un estado democrático es, entre otras cosas, educar a sus ciudadanos en tanto que son éstos los últimos responsables del gobierno de la nación (gobierno del pueblo). En este sentido, una sociedad históricamente patriarcal como es la española, necesita medidas y campañas de educación para modificar la consideración social que tiene la mujer. En efecto, puede que esto requiera ciertas restricciones e incluso manipulaciones (pues a fin de cuentas, educación, publicidad, manipulación
vienen a estar cerca). Pero mientras en España las mujeres sigamos cobrando menos sueldo por el mismo trabajo realizado por un hombre, o, sobre todo, mientras siga habiendo mujeres machistas que se crean menos capaces que cualquier hombre, estas campañas son absolutamente necesarias.
Y sin más, me despido. Felicidades por el blog, que no había tenido ocasión de leer con anterioridad.
Almudena
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