Mireusté
En ocasiones simplemente Mirusté, pero también suena en otras bocas (lenguaces o lenguaraces, que tal me da) Mireustez. Icluso hay quien usa la fórmula Mireusted.
Pero casi todos la usan. Desde hace unos años, la clase política responde siempre a una pregunta poninendo el mireusté en primer lugar. Es una forma como otra cualquiera de darse un respiro, mientras se piensa el resto de la respuesta. Antes la gente decía "bueno...", "emmmm..." pero se vio que esto tenía un aire titubeante, impropio de alguien -un político- que va vendiendo la imagen de que tiene apropiada y pronta respuesta para todo. El "Veamos" o "Vamos a ver" queda demasiado colectivo. El "interesante cuestión..." o "buena pregunta..." queda condescendiente. El "hombre..." demasiado campechano, e incluso políticamente incorrecto.
Así que desde hace unos años (me atrevo a pensar que en torno a los diez, posiblemente fueron Alfonso Guerra o Felipe González los primeros en comenzar la moda que fue rápidamente asimilada por todos los líderes parlamentarios). Antes era cosa más del pueblo que se comía la "d" del usted, y se dirigía así en genérico.
MIreusté... a lo que iba. Que me hartan ya un poco los políticos en general y en su abuso del idioma en particular. Y hoy, mireusté, tenía ganas de decirlo. Lo que pasa es que, de repente, me he encontrado unas "seguidillas majas" (majas referidas a las mozas madrileñas) escritas por el navarro en corte Blas de Laserna que vivió entre 1751 y 1816. Pertenecen a una de sus tonadillas escénicas, que eran algo así como los entremeses en el teatro, a modo de zarzuelitas breves. Esta se titula "El majo y la italiana fingida" (1778, en pleno reinado de Carlos III, quien gustaba del género, y de las composiciones de Laserna).
Aunque el aire de Majas no le tenemos,
También hay italianas con resalero.
Mire usté qué regarbo.
Mire usté qué gracejo.
Mire usté qué columpio.
Mire usté qué poleo.
¡Vaya usté a la....! Toma!
Don Estafermo; que aunque el aire de Majas no le tenemos,
Hay también italianas con resalero.
Aunque el aire de Majas no le tenemos,
Sígame pronto si imito yo a las Majas con desahogo.
Mire usté qué chulada
Mire usté qué meneo.
Mire usté qué atractivo.
Mire usté qué portento.
¡Vaya usté a la....! Toma!
Don Estafermo; y aunque soy italiana,
Por mi salero, yo me igualo
A las Majas de fundamento.
(un breve fragmento en wav)
Y con eso de las tonadillas, se me ha difuminado, mireusté, el enfado.