Un Fénix A Marte
Mañana a eso de las 11.26.31 hora peninsular española se producirá el lanzamiento de la Fénix, una nueva misión de exploración de Marte estadounidense. Su web en la NASA proporciona toda información y enlaces más que abundantes (eso sí, en inglés) sobre la misma. También es recomendable la página del Laboratorio Lunar y Planetario de la Universidad de Arizona, que lidera el proyecto. Por vez primera, una universidad pública lleva a cabo una misión de este tipo, lo que no deja de ser reseñable... En cualquier caso, la siempre recomendable Sondas Espaciales tiene un especial sobre el lanzamiento, con enlaces a la retransmisión en vídeo del mismo.
Fénix es una misión en parte reciclada de misiones anteriores como la Mars Polar Lander -MPL- (que se estrelló contra el suelo marciano el 3 de diciembre de 1999 debido a que los cohetes de frenado se apagaron demasiado pronto, antes de llegar al suelo, y nunca más se ha sabido de ella) y la MSP'01, conocida como Mars Surveyor Lander 2001, una misión que se programó tras los fallos de la MPL y el orbitador Mars Climate Observer (también en 1999), para acompañar al orbitador Mars Oddyseey (esta sí una misión exitosa) El lander fue cancelado porque no se podían resolver a tiempo los problemas técncnicos y económicos. De ahí le viene el nombre del ave que renacía de sus cenizas (en este caso, en parte de "sus cenizos"...) Y, no olvidemos, que Phoenix está en Arizona, qué leches...Amartizará (o sea, aterrizará sobre la superficie marciana) a base de frenar en la atmósfera y luego usar unos cohetes para que le permitan llegar suavemente al suelo en algún lugar cerca del casquete polar norte, entre las latitudes 65 y 75 N. No es un rover, como Spirit u Opportunity, sino que se posa y se queda ahí mismo. Eso sí, con unos cuantos instrumentos, entre los que se incluye un brazo robot capaz de horadar medio metro de superficie para ver qué hay debajo. El estudio del hielo del casquete polar norte marciano es el objetivo de esta misión, analizar la historia climática e hidrológica del planeta a partir del análisis de esa región y, de paso, ver si realmente el tan traído y llevado asunto de la existencia (o no) de agua líquida en la superficie marciana puede resolverse de una vez. Llegará allá en mayo del año que viene, así que habrá que esperar todavía un tiempo antes de saber nada.
Marte ha recibido más sondas espaciales terráqueas que ningún otro cuerpo del sistema solar (aquí una lista), y es cierto que muchas han fallado. Esperemos que esta vez no pase lo mismo y la Fénix (Phoenix) tenga mejor suerte que la Mars Polar Lander de la que ha tomado no pocas tecnologías y propósitos.