Nicht Spoken Pas
Leo por la Red la noticia de que "el nivel de inglés de los españoles es el más bajo de Europa" (nota/chiste-fácil: titular donde vemos la importancia de las tildes... que si no la noticia podría hablar de las colgaduras de los españoles y no era el tema). Por lo que se ve, sólo una cuarta parte de la población española dice hablar bien inglés. Posiblemente el porcentaje sea menor si se comprobara lo que dice la gente... El problema con el inglés existe, sin duda, con otros idiomas. Específicamente, con los idiomas que se estudian durante años a lo largo de la educación obligatoria.En un país en el que se clama tanto por todo, digo, en plan lastimero, y especialmente en lo referente a la mala educación que recibimos (de la mala educación que profesamos se suelen recibir menos quejas, porque constituye parte de lo aceptado socialmente). Cada vez que cambia el tiempo, alguien airea (yo también, claro...) los informes PISA y nos mesamos las barbas dándonos cuenta lo poco que se aprende donde se debería aprender. Pero solemos olvidar que uno de los ejemplos más flagrantes está en la enseñanza de idiomas extranjeros.
La opacidad que presenta nuestro país a cualquier producto cultural que no esté en castellano -salvo los títulos de las películas, y eso a veces- no ayuda tampoco mucho. La estupenda práctica del doblaje de lo audiovisual en este país -fomentada en su tiempo desde el poder con un interés político de control y censura, conviene no olvidarlo- nos aleja de la práctica de los idiomas foráneos un poco más.
Pero la pregunta que nos debemos hacer es qué pasa con esos cientos de horas que, simplemente, se pierden cada año en cada clase intentando que la gente tenga conocimiento suficiente de otra lengua, mayoritariamente el inglés porque los tiempos son así (servidora estudió siempre con el francés de lengua extranjera... y luego me dediqué, más por libre, al inglés y otros idiomas. Eran los tiempos de enseñanza en francés, qué años aquellos.) Desde luego, el nivel conseguido puede cubrir los currículos, pero no permite que el españolito -la españolita- pueda realmente manejar un idioma cuando viaja, ni siquiera cuando recibe correo basura por Internet, para saber qué leches le intentan colar. Amigos angloparlantes que se tratan con españoles me dicen continuamente que les sorprende lo difícil que es encontrarse con gente que puedan mantener una conversación elemental (suelo responderles que bien podrían ellos, ya de paso que se quejan, aplicarse el cuento y aprender castellano, pero ese es otro tema).
Luego, ante el hecho de que les van a exigir el inglés en la vida profesional (aunque ciertamente en la mayor parte de los casos en un nivel estropajoso, tampoco para tanto), la gente cae en las garras de los sistemas @home, online, en los OpenLeches, o en los sistemas de ese profesor-Croqueta de las mil palabras... Demasiado tarde suele ser, porque la capacidad de aprendizaje de un idioma es mucho menor en un adulto que no lo ha hecho antes, precisamente cuando se debería haber hecho si uno sigue las recomendaciones de los expertos. Recuerdo haber leído hace años que cuando la segunda lengua se aprende bien pronto, su uso estimula las regiones cerebrales cercanas a las del idioma materno, donde se han instalado a la par que la competencia en ese idioma. Cuando el aprendizaje es posterior, la región implicada está un poco más allá... lo que parece indicar que no está tan al alcance, o no tan rápidamente, o no tan imbricada en los demás procesos cognitivos-etcétera. Lo que es un punto a favor de una enseñanza plurilingüe desde temprana edad, aunque hablar de eso también tiene por estos pagos implicaciones políticas.
A lo que vamos: la peña no habla inglés. O lo habla mal. Pero la peña ha perdido horas y horas aguantando las clases de inglés -y los profesores han sufrido las correspondientes horas intentando conseguir que lo aprendieran, sin éxito aparente.
Pedir las series y el cine en versión original no es suficiente. De alguna manera el propio sistema de aprendizaje debe poder asegurar que "eso" que se estudia en clase tenga una utilidad inmediata que permita que realmente la gente aprenda más allá de lo necesario para aprobar. El fenómeno de los últimos decenios del Erasmus ha servido para que muchos jóvenes se dieran cuenta de todo lo que habían dejado de hacer, y algunos hasta consiguen corregirlo. Otros acaban en las cerveceras con los demás españoles erasmitos, que es más sencillo... Así que... ¿qué? ¿Cómo fomentar el uso del inglés, su verdadero aprendizaje? Tengo una amiga que lleva 20 años sufriendo como profesora, poniendo a punto año a año las últimas "ideas" que llegan de los departamentos de educación, empleando todos los medios audiovisuales posibles, el trabajo en red, lo que sea... y sintiéndose año a año fracasada. Los sistemas que en otros países funcionan con el doble o triple de eficiencia, en España simplemente naufragan. Y ella, claro, como que acaba tirando la toalla. A lo más, uno de sus alumnos podrá tirar del inglés que mola por aquí y decirle que nada, que "from lost to the river"...
Por finalizar, y para mostrar que no sólo el inglés se aprende mal, sino que el periodismo también se puede aprender con el culo, leamos el último párrafo de la noticia que referenciaba al principio, del perfecto ejemplo de periodismo-basura que ofrece ese diario llamado Periodista Digital:
La cantante Marta Sánchez también pudo comprobar el nivel de inglés de la población española, cuando hace dos meses intentó presentar en este idioma las fiestas del barrio madrileño de Chueca, y fue abucheada porque casi nadie le entendía.(Por lo que me han contado, realmente lo que jorobó a la gente es que se comenzara con el inglés, en vez de hacer un lógico saludo en la lengua del país que acogía el EuroPride... Pero, claro, ya saben, para la persona que redactó la noticia esto era una "comprobación" del nivel de inglés de la gente. Pais.)