Chile Analgésico
O pimiento, guindilla y cualquier otra denominación y variedad de estos picantes (incluyendo la deliciosa pimienta "de la mala palabra", es decir "de la puta la madre", que tienen por Tenerife). Un chute de capsicina, según han comprobado con ratones investigadores del Hospital General de Massachusetts en Bostos (EEUU) que publican esta semana en Nature sus resultados, provoca que unos canales iónicos específicos de las neuronas encargadas de transmitir la sensación de dolor, unas puertas moleculares denominadas TRPV1, se abran. Si en ese mismo momento, a la vez que la capsicina abre la puerta se mete por ella un anestésico como el QX-314 -derivado de la lidocaína-, se produce un efecto analgésico, al desconectar, precisamente esas neuronas. Las otras, sin embargo, que no tienen ese canal TRPV1, siguen funcionando sin problema. Curioso mecanismo, que podría conducir a la consecución de analgésicos efectivos contra fuertes dolores que no tengan el efecto colateral de desconectar casi todo el resto del sistema nervioso, como sucede habitualmente. En World Science News lo comentan: Pain relief without the numbness.La contrapartida del método es que la inyección de capsicina provoca un momentáneo estallido de dolor... Dicen los investigadores que están trabajando en ello, para evitarlo.
Mientras tanto, seguiremos disfrutando con los chiles.