Creacionismo A La Europea
Ando unos días de viaje, así que no tengo tiempo tampoco de preocuparme por la proliferación de banderas españolas estos días en los balcones de alguna de las ciudades por las que paso. Quiero decir, nunca me preocuparía la presencia de banderas en balcón alguno (cosa que me diferencia de los nacionalistas que siempre se preocupan por ver otras banderas que no consideran "suya" -así son los nacionalistas, principalmente gente con bandera y patria, el resto son matices de ignominia varia-) si no fuera porque en especial últimamente, la gente se pone a colocar banderas más como provocación -aunque le llamen orgullo- que otra cosa. Por ejemplo, siempre que visité Estados Unidos veía, como se han visto desde hace años, banderas de las barras y estrellas por todos los sitios. Especialmente en los sitios de venta de automóbiles usados. Desde el 11-S, sin embargo, aparecieron aún más banderas, aún más grandes, y esas no lucían de la misma manera. Por lo que llevaban detrás, o dentro, o debajo. Es lo que tienen las banderas: como trapos son de colores y lucen, como símbolos acaban siendo siempre una agresión, o un intento...
Perdonen el párrafo inicial, porque realmente venía a hablar de otra cosa. Lo que pasa es que lo de las banderas sabe a dogma en el que si uno cree, se pone a dar hostias, y si no cree, te las dan. O casi. Y da miedo pensar que aquí acaben dándonos banderazos -o banderillazos, que también es muy racial. Lo que pasa es que la otra cosa, lo de la creación del mundo y sus animalillos y plantas y el hombre (no del todo la mujer, que ya sabemos que salío luego de una costilla) a imagen de Dios. Que es un peligro, ya lo hemos declarado por muchos sitios, siempre que podemos. Estas semanas ha habido un debate en Europa, en el Consejo de Europa (CdE) concretamente, que es ese órgano que supuestamente decide cosas que luego el Parlamento, que sí tiene composición más relacionada con la cosa de la democracia y los sufragios, acata sin decir ni mú. Es lo que tiene una Unión Europea que está montada de aquella manera. Nadie sabe qué pintan unos y otros, o cómo lo montan para hacer lo que les viene a dar la gana. Lo mismo un día llegamos a tener una Europa de los ciudadanos y no de los estados y sus conventillos ad hoc.
Me sigo despistando: la cosa, un pronunciamento que se le pedía al CdE sobre (contra) la enseñanza del creacionismo en las escuelas. En una de mis nuevas imprescindibles bitácoras que leo, A bordo del Otto Neurath, que escribe magistralmente el filósofo Jesús Bonilla, se comenta el asunto de Los peligros del creacionismo, y veo ahí la votación del CdE sobre el tema: 67 a favor del documento, 3 abstenciones y 3 en contra. Un 8% de los representantes de la cosa europea están en contra de avisar de esos problemas de enseñar el creacionismo. Bien porque se abstienen (se la suda) o porque se niegan (les cabrea la cosa). Pero en la votación de la asamblea parlamentaria del CdE, donde están los 47 estados miembros, pero también observadores de otros países (incluyendo uno del Vaticano), la votación fue un poco más indecente: según los mismos datos del CdE, fueron 48 a favor y 25 en contra.
El mismo CdE que le monta el pollo a Turquía porque tienen demasiado tufillo islamista para poder entrar en la Europa del XXI, hace el ridículo con tanta oposición contra un escrito que simplemente apuesta por la ciencia y advierte a los estados que no dejen que el creacionismo -religioso, pero también derechoso, que la agenda es realmente más política que religiosa- interfiera con la apuesta europea por el conocimiento. Van der Linden, el holandés que se declara catoliquísimo y preside la asamblea, es uno de ellos. Los polacos también, el Vaticano no digamos, los partidos de la derechona europea tienen dentro a los más opositores. No es extraño.Los muy mal llamados Partido Demócrata Europeo (EDG) y Partido Popular Europeo (EPP) tienen que hacérselo mirar. Al Vaticano también convendría seguir dándole toques... Pero ojo, que es en Inglaterra donde se están poniendo también gallitos con el tema de la enseñanza del dogma creacionista, también en Holanda, y desde luego en Polonia. Y por aquí, en la embanderada España, tenemos religión en las escuelas, ydonde hay un creacionismo que se cuela en esa asignatura y en otras más o menos tibio (si el colegio es más derechas, quico, legionario u opusino, mucho menos tibio y más bien beligerantemente antievolucionista).
El creacionismo es un problema, porque a pesar de que el debate científico lo perdió siempre (en las pocas veces que se atrevió a elaborar un argumentario pseudocientífico, como es el caso del Diseño Inteligente) el debate político se ha aprovechado de una agenda de las derechas en las que la componente dogmática religiosa siempre ha sido una de las herramientas. Y ya sabemos la querencia de estos sectores por controlar de facto la educación, especialmente la educación que reciben los líderes económicos y sociales, que es la educación privada y clasista que hay en toda Europa.
Ya veremos (más bien no, me temo...) cómo se va trasponiendo este asunto del peligro creacionista a los diferentes estados. Aquí, como andan con las esencias patrias y las banderas, y a siete meses de las elecciones, me temo que pasarán del asunto. Como suele pasar con las cosas importantes. Conviene así leer el documento preparado por el Comité de Cultura, Ciencia y Educación del CdE y votado posteriormente: aquí está en inglés, según el enlace que ponía Jesús Bonilla. Traduzco el resumen en plan patatero:
El creacionismo, en cualquiera de sus formas incluyendo el "diseño inteligente" no está basado en hechos, no usa ningún razonamiento científico y sus contenidos son definitivamente inapropiados para las clases de ciencias.
Sin embargo, hay gente que reclama que las teorías creacionistas sean enseñadas en las escuelas europeas, junto o en vez de la teoría de la evolución. Desde un punto de vista científico no hay duda en absoluto de que la evolución es una teoría central para nuestra comprensión de la vida en la Tierra.
La Asamblea llama a las autoridades educativas de los estados miembros que promuevan el conocimiento científico y la enseñanza de la evolución, y que se opongan firmemente ante cualquier intento de enseñar el creacionismo como una disciplina científica.
En efecto, tal y como está hecho el texto final consensuado (a pesar de la enorme oposición que mostraron los resultados finales de las votaciones) se deja completa libertad para que las fantasías creacionistas se enseñen en la escuela, no en las clases de ciencias, pero sí en las de religión... Estemos atentos, que por aquí siguen colándose las ideas de la derecha creacionista. Y si no, al tiempo...