Cosas De Familia
Publicado en Diario de NoticiasMILENIO
Jueves 25 de octubre de 2007
Anteayer celebraron mis padres su quicuagésimo aniversario. Aprovecho para felicitarles públicamente, lo cual es mucho aprovechar siendo esto un periódico serio, desde luego... Me perdonarán: lo que pasa es que era un día en el que apetecía celebrar la famila. La familia y sus cosas. Lo mismo le debió pasar a Mariano Rajoy, que en Mallorca se despachaba sobre el cambio climático acordándose de su primo y lo que le contaba. Estos días también sabemos de la familia de don Mariano, por los logros precoces de su cuñado como gestor de millones de euros públicos. Y no vamos a reprocharle al lider del PP, un partido que dice defender tanto la familia (al menos algún tipo de familia, todo tiene sus peros), que se acuerde de ella cuando los ciudadanos le hacen preguntas. Ya les digo, yo también idolatro a mi familia...
Claro que cuando uno se sitúa en política, las cosas de familia pueden adquirir dimensiones diferentes, y no siempre tan queridas. Por mucho que entendamos que un alcalde, concejal, senador o diputado (o alcaldesa, concejala, senador o diputada, que tanto hay y tanto valen) quiera mucho a su familia, encontrarnos que va colocando a sus más variados miembros en puestos de confianza a cargo de la administración, proporcionándoles proyectos o contratos, o consiguiéndoles, un suponer, pisos en condiciones magníficas de protección oficial queda fatal. Y a menudo al otro lado de la línea que marca la ley. No sólo o exclusivamente la ley que regula esas cosas, sino -y sobre todo- las leyes del recto proceder. Nepotismo que le llaman, una palabra, leo por ahí, relativamente moderna y de procedencia italiana, aunque su raíz etimológica se pierde en el griego (los sobrinos, ya se sabe...). La familia, unido a Italia, tiene además otra componente bien documentada en el imaginario colectivo, todo hay que decirlo.
Pero dejémoslo: son cosas de familia, y la mía cumple años. Así que alegrémonos por que el dicharachero lider de la oposición, por más que suspenda en ciencia y en cordura política, haga apología de la familia. Me sumo a ello, aunque ampliando el concepto a las realidades de hoy, y no a lo que venden en las sacristías.