Mt 5,14
Vosotros sois la luz del mundo.La asamblea plenaria de la Confe ha usado esa frase del evangelio de Mateo para el sarao que dentro de un rato retransmite La 2 (por Internet lo pueden ver en el Centro Televisivo Vaticano en vivo y en directo) y que también cuenta con importante presencia oficial de este país. Me refiero claro está a la misa de beatificación de los 498 "mártires del siglo XX en España". Aquí la lista de ellos. No busquen curas represaliados por el franquismo, ni los miles de ocupantes de tantas fosas ni zarandajas de esas. Esto es una beatificación, no un proceso de limpieza de la memoria histórica, que eso no le gusta a la Confe. ¿No recuerdan eso que decía Juan Antonio Martínez Camino, portavoz de la Confe hace unos meses?:
Mt 5,14
"Hacer una memoria selectiva de nuestra historia puede no contribuir a la paz, al perdón y a la reconciliación"Leyendo las Orientaciones morales ante la situación de España que hizo la Confe en noviembre del año pasado encontramos:
Una utilización de la “memoria histórica”, guiada por una mentalidad selectiva, abre de nuevo viejas heridas de la guerra civil y aviva sentimientos encontrados que parecían estar superados. Estas medidas no pueden considerarse un verdadero progreso social, sino más bien un retroceso histórico y cívico, con un riesgo evidente de tensiones, discriminaciones y alteraciones de una tranquila convivencia.Por supuesto, un católico debe acatar el todo: asumir esas recomendaciones morales tan claras y a la vez aplaudir el montaje de la macro-beatificación, y hasta la basílica esa que se montan para los mártires en Valencia reconvirtiendo una nave industrial (un patrimonio de arqueología industrial) con dinero público (recalificación de terrenos, alteración de los planes urbanos, todos los trámites... regalados por el Ayuntamiento de la ciudad).
Cuando se creó en este país La Cruzada, el arzobispo de Pamplona y cardenal primado, el infamoso -e infame- Isidro Gomá y Tomás, comentaba muy firme que los curas que habían estado del lado republicano se habían apartado ellos mismos del plano de santidad. Lo contaba anteayer en Diario de Noticas Javier Eder. No son por lo tanto, ni lo serán, mártires. Que es otra cosa...
Así que celebremos hoy que el sitio ese para semidioses que tienen los católicos se pueble con las almas de estos 498 mártires, que sin duda se lo merecen. Podrán rezar con ellos, para que intercedan ante el dios ese que es uno y trino. Para eso son mártires, esto es, testigos (de la fe). Sufrieron por amor de Dios, murieron a imitación de su Cristo en la cruz... Y olvidemos la memoria histórica, que eso está en otro plano y es malo malo malo.
Ya saben, ser la luz del mundo no implica alumbrar todo lo que hay en él, sólo lo que se quiere poner en evidencia por intereses políticos.