¿Fin Al Paraíso Homeopático Británico?
Leo en The Lancet (Pressure grows against homoeopathy in the UK while it booms in India) que la presión contra la pseudomedicina homeopática está creciendo en el Reino Unido, y que la financiación por parte del sistema público de salud ha desaparecido en algunos hospitales homeopáticos británicos. Según informa en el artículo Udani Samarasekera, el tradicional "mirar para otro lado" de los médicos y las autoridades sanitarias en lo que a homeopatía se refiere, ha cambiado en los dos últimos años. El artículo pertenece al número 9600 (Vol 370) de la revista, que incluía un informe sobre la situación de la homeopatía, altamente interesante, por cierto. [Y no debemos olvidar el análisis que se publicó hace dos años en la misma revista, devastador meta-análisis que mostraba que la homeopatía no es más efectiva que el placebo y del que ya hablamos por aquí, en una historia que ha vuelto a tener recientemente comentarios).El último capítulo de esta (por fin) toma de postura a favor de la ciencia y denunciando la pseudociencia, ha sido la próxima celebración el 1 de diciembre de un congreso sobre el papel de la homeopatía en el tratamiento del SIDA, organizado por la Sociedad de Homeópatas, la mayor organización europea de curanderos homeopáticos. El tema tiene chicha, como decía Michael Baum (catedrático emérito de Cirugía en el UCL): "la gente dice que la homeopatía no puede causar daño, pero cuando se promociona contra el VIH tenemos un problema serio". Ciertamente, si seropositivos prefieren una pildorita (o muchas) homeopáticas a un tratamiento convencional, lo más probable es que para cuando quieran convencerse de probar finalmente la perversa medicina oficial controlada por los intereses de la industria farmacéutica, lo más probable es que su carga viral sea demasiado alta y la enfermedad (el sida) se haya disparado. Lo hemos dicho por aquí más de una vez: el riesgo cierto de prácticas pseudomédicas, incluso aunque parezcan inocuas en sí, es apartar al paciente de un posible tratamiento basado en pruebas, con riesgos y éxitos adecuadamente demostrados.
Protesta en el Reino Unido
La organización Sense about Science (de la que veo que no había hablado por aquí, y muy mal el no haberlo hecho antes, porque es altamente recomendable visitar sus informes críticos) lleva varios años alertando de la prescripción de píldoras homeopáticas como profilaxis frente a la malaria, y de las consecuencias (es decir, gente que pilla malaria) que tiene en tantas ocasiones. Según cuenta el artículo mencionado de The Lancet fue en mayo cuando especialistas en medicina elevaron sus quejas a los Primary Care Trusts (PCTs) británicos (que son los encargados de pagar los gastos sanitarios del sistema público de salud inglés), porque consideraban un gasto estúpido subvencionar terapias sobre las que se ha demostrado (por ejemplo, con los informes Cochrane) que no son efectivas. Esa protesta ha comenzado a funcionar, y algunos PCTs han dejado de pagar recetas homeopáticas.
Cuando se le toca el dinero a cualquier práctica, duele, y entonces la gente se queja. En el Reino Unido es un negocio importante: unos mercado que suma unos 70 millones de euros ahora, pero que en 2012 alcanzaría 90 millones de euros sólo en Gran Bretaña. Allí la homeopatía es una opción de la salud pública desde 1948, y un 14% de la población usa prescripciones homeopáticas, a la vez que unos 13.000 pacientes son tratados en los cinco hospitales homeopáticos que existen.
La situación inglesa no es buena: seis universidades ofrecen cursos de licenciatura en homeopatía, aparte de posgrados. En España, por comparar, no hay tal licenciatura, ni la homeopatía forma parte del currículo oficial ni en Medicina ni en Farmacia (la promoción de la homeopatía, quiero decir). Sin embargo, varias universidades tienen masters y posgrados en el tema. Así al pronto, Sevilla, Zaragoza y, desde este año y al lado de mi casa, la Universidad Pública de Navarra.
De moda en la India.. y en España
En otro artículo de la revista mencionada, Raekha Prasad presenta la preocupante realidad de la India, donde la homeopatía crece en el negocio de la salud a razón de un 25% anual. El enlace merece la pena. Pero lo dejo ahí porque este artículo va a quedar demasiado largo y la India queda muy lejos. Lo que sí conviene mencionar es que por aquí no se para de dar coba a la homeopatía, y no solo incluyendo -¡¡un año más!!- una presentación comercial dentro de la Semana de la Ciencia de Madrid. Más preocupante es la actitud de los servicios de salud de Catalunya, que abrieron la puerta para colar la homeopatía y otras pseudomedicinas en la atención primaria (lo contaban en bitacorARP, y hay que recordar el Manifiesto por una sanidad que proteja nuestra salud sólo mediante terapias de eficacia comprobada que promovió ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico). Afortunadamente el Ministerio de Salud impugnó ese decreto por vulnerar las normativas estatales sobre profesionales sanitarios, aunque sin decir ni mú del fondo de la cuestión: la eficacia y la ciencia.
Conviene también recordar, ya puestos, las declaraciones recientes en el Senado del ministro del ramo, Bernat Soria, de que estudiaba la posibilidad de incluir la homeopatía en la certera de servicios, "aunque sólo si nuevos estudios garantizan su eficacia, la seguridad del paciente y se comprueba la aptitud de los profesionales". La salvaguarda es importante, sin duda, pero sería de esperar un pronunciamiento más evidente: la homeopatía no ha demostrado su eficacia, y hay dudas de la aptitud de sus profesionales (por lo menos en esa incapacidad de hacer algo eficazmente), así que mientras las cosas no cambien, olvidemos la tontería de sus señorías de querer meterla en la sanidad pública... Eso no lo dice (ni otras cosas, lo que permite ciertamente sospechar que algo le pasa a la gente cuando le dan la cartera ministerial). (Nota: la alusión a sus señorías es que la respuesta del ministro fue a una pregunta de la diputada de CiU Rosa Nuria Aleixandre.
Soria ha encargado un estudio sobre la efectividad de la homeopatía al Instituto de Salud Carlos III (leemos en acceso.com). Ya en el 2000 un estudio del mismo instituto sobre terapias alternativas decía que persistían grandes incertidumbres sobre la utilidad médica de la homeopatía.
Volviendo a The Lancet, pero en The Guardian
En el número citado de la revista médica inglesa, se incluía un comentario de Ben Goldacre "Benefits and risks of homoeopathy", impresionante, bien documentado, y una lectura obligada para quien quiera saber qué hay de cierto en eso de que la homeopatía es inocua. Pues no: hace 150 años, podía ser, pero no por la homeopatía, sino porque los remedios que proponía la medicina precientífica eran aún peores que no hacer nada. Goldacre es autor del blog Bad Science y escribe una interesantísima columna homónima en The Guardian sobre pseudociencias y salud. Otra versión del artículo de The Lancet está en su bitácora. Y, sobre todo, un artículo que publicó el pasado 16 de noviembre en The Guardian (versión periódico, versión blog) titulado "A kind of magic?" (gracias, Teresa, por hacérmelo llegar) en el que explica ampliamente algunas cuestiones que despachaba en unas pocas líneas en el artículo anterior. De verdad, conviene leerlo entero, porque explica muy bien por qué los ensayos sobre homeopatía no siempre son útiles, al fallar en la metodología de doble-ciego, al tener sesgos y demás temas, algunos estadísticos como la regresión a la media, el picoteo de datos...
Por ejemplo, comenta que en 1995 sólo el 1% de los artículos sobre homeopatía en revistas de medicina alternativa presentaban resultados negativos. Y el porcentaje actual es del 5%. Algo anormalmente bajo, pero que responde perfectamente al efecto "archivador": un estudio negativo, a menudo, se guarda en el archivador y no va a publicación. Sólo llegan a publicarse los que muestran un efecto positivo... Esto no solo pasa con la homeopatía, conste, pero es que pasa más con la homeopatía incluso que en el resto de las medicinas "oficiales".
Espero que estas contribuciones consigan que el Reino Unido deje de hacer el idiota con la homeopatía. Lo mismo entonces, por aquello de que aquí se vive siempre mirando a sitios como Inglaterra, la gente se pone a hacer lo que tiene que hacer: por ejemplo, los colegios médicos deberían expulsar de una vez esas absurdas secciones homeopáticas que mantienen, e idénticamente los farmaceúticos. Las autoridades sanitarias deberían alertar de que la homeopatía simplemente no funciona, y asumir el coste sanitaro que tendría reintegrar a pacientes de estos curanderos en la red pública de nuevo.
En fin, pura utopía.