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" en cuanto a los homosexuales, por mí que se den privadamente morcilla, pero que no reclamen ayudas públicas para difundir o subvenbcionar sus aficiones."
Veamos : llevo desde los 19 años practicando alegremente eso que McNazi llama "aficiones" y la gente normal llamamos "naturaleza". Eso hace unos 22 años, en los cuales he echado, afortunadamente, muchos polvos. Muchos. Pero muchos, muchos, muchos, MUCHOS. Y de todos ellos jamás he cobrado, o siquiera reclamado, ayudas públicas. Me cuesta incluso pensar bajo qué concepto podría reclamarlas, de hecho. Los condones me los pagué yo, o a como mucho los puso el otro interesado. Las copas que hubo que trasegar para convencer a algún recalcitrante fueron de mi cuenta, o como mucho a pachas. Si alguna vez viajé para probar las delicias del ligue en ciudades más cosmopolitas que la mía, el Gobierno de turno no puede apuntarse el tanto : pagué yo. Si no disponía de domicilio, el hotel me lo costeé solito, no pedí ayudas a fondos estructurales precisamente. En tiempos peores, el coche también me lo había pagado yo solo. El Estado sólo puso el descampado y el fondo lo pusieron las estrellas, gratis total.
Así que no sé a qué coño se refiere con el tema que ya soltó una vez con las mismas palabras textuales (es lo que tiene el discursito aprendido, se repite tal cual y no hay ni que pensar en la tontería que se ha dicho).
Ahora bien, yo si que pago las aficiones ajenas. Yo pago las aficiones de los heterosexuales por concebir y engendrar. Pago los estudios de sus hijos con mis impuestos. Pago por la educación que les DEBERÍAN dar a los pequeños hijosputa que dan la tabarra berreando en los supermercados. Pago por el cheque bebé, por las ayudas para los pañales, por los colegios públicos y concertados, por las guarderías estatales y hasta por las autonómicas que se llevan ahora. Pago por las vacunas, pago por las visitas al médico para preguntar si es normal que el niño eructe mientras los demás con enfermedades serias se cagan en su madre en la puerta. Pago por la universidad que mis espermatozoides nunca llegarán a tener siquiera la probabilidad remota de llegar a pisar. Y lo hago con gusto, porque es lo lógico, aunque yo no lo vaya a disfrutar.
Supongamos que tuviesen ustedes que pagar una pequeña parte por mi (no somos tantos maricones como niños en España, y de hecho gastamos mucho menos una vez creciditos) : pues creo que les va tocando. Y encima, tampoco es que paguen nada, que nadie nada ha pedido más que RESPETO, esa palabra que McNazi desconoce.
Le repito, McNazi : su discursito apesta a cabreo de reinona reprimida. Saque su lado putón, ya lo pide a gritos.
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