Posiblemente nunca supo por qué era tan famosa. Tampoco por qué empezaron esos problemas respiratorios o la artrosis, tampoco por qué hoy, en el Instituto Roslin, han decidido matarla.
Tampoco sabrá nunca nada de Irak ni tantas otras cosas, pero las ovejas son así. Gregarias y un tanto tontas, no estuvo descaminado el elegir a una de ellas para ser el primer clon de un bicho gordo y cercano al ser humano.
Gregarias, como las hicimos.
Sabrosas, a las brasas.
¿Tontas? Estimado Javier...
Ahí mi duda.
Desreflexión final: ¿Ni siquiera podemos clonar bien?
Menos mal que los raelianos están tomando la posta.
:-DDDDDDD