Dos Meses: Los Sueños (BC017)
Se cumplieron dos meses sin fumar. Más de 300 euros ahorrados, casi 2.500 cigarrillos menos... las estadísticas las tiene ese quitómetro de ahí al lado. Luego, como siempre pasa, la procesión va por dentro. No se pasó con el primer mes, y ahora a finales del segundo ha vuelto con más fuerza: ese incesante deseo de fumar. Cada situación dispara la orden para que coja un cigarrillo y fume. La tentación vive dentro. Y es constante. Esperaba que ese bicho estuviera más atado a estas alturas, pero ahí sigue. Sigue agazapado y ahora me plantea pensar que, total, por un cigarrillo que fume no pasa ya nada. O por dos. Es la tentacion constante, ya lo decía. Qué cabrón soy (soy yo, la tentación, digo).Y ahora se adueña de mis sueños. Ya me ha pasado varias veces, en los sueños más llenos de imágenes e historias, el fumar se mete en ellos como parte insoslayable. Anoche estaba en un tren y me compraba un paquete que me fumaba antes de que acabara el trayecto. Luego salía y como si nada. Y nadie notaba nada. Ni yo. en otros sueños lo de fumar está asociado a recompensas, sobre todo de índole sexual. De los vicios más ricos. Y fumando. Qué fácil sería echar mano de íncubos y súcubos, de bestias externas, para explicar esos sueños tórridos y llenos de fumeteo.
Parece, claro, que el mono está empleando todas sus artimañanas. Sabe que tiene completo control de muchas zonas de mi cerebro. Y se aprovecha. La duda es si me pillará despistado en algún momento...
Bupropion Chronicles #017