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Luis dice: "El valor de la grafología está incluso probado judicialmente cuando se emiten sentencias que así lo demuestran. ¿Será que también los jueces son unos ignorantes e incultos y Vdes. unos iluminados?"
Las sentencias, Luis, no demuestran nada, faltaría más que la evidencia científica se basara en sentencias judiciales.
Por otra parte, como psicóloga que trabaja en tribunales, te puedo comentar que los jueces solictan periciales y especialistas del tipo que sea (psicólogos, médicos, arquitectos, economistas, ingenieros...) precisamente porque no tienen pajorera idea de esos temas y buscan el "auxilio" y orientación del especialista para valorar los hechos. Que por otra parte no son vinculantes.
Así en la LEC 2000, art.335 se puede leer: 1. Cuando sean necesarios conocimientos científicos, artísticos, técnicos o prácticos para valorar hechos o circunstancias relevantes en el asunto o adquirir certeza sobre ellos, las partes podrán aportar al proceso el dictamen de peritos que posean los conocimientos correspondientes o solicitar, en los casos previstos en esta ley, que se emita dictamen por perito designado por el tribunal. También el tribunal podrá designar perito sin propuesta de las partes. En la LECr, artículo 456, el Juez acordará el informe pericial cuando, para conocer o apreciar algún hecho o circunstancia importante en el sumario, fuesen necesarios o convenientes conocimientos científicos o artísticos"
En fin, a lo que iba. Efectivamente los jueces son ignorantes en muchas materias y por ello solicitan expertos. Y además se equivocan, y además admiten en ocasiones pericias de dudosa credibilidad y criterio científico (las menos, hay que decirlo).
Otra cuestión que sí se utiliza habitualmente en los tribunales es la pericia caligráfica para la verificación de la autenticidad de documentos, firmas y rúbricas, para detectar falsificaciones y para ejecutar diversas comprobaciones.
Ahora bien, la grafología, como medio diagnóstico o terapéutico es una verdadera sandez, sin evidencia teórica ni empírica, y de hecho, al menos en España, no se utiliza básicamente nunca como prueba pericial.
Por cierto, las variantes para dar convicción son numerosas por lo que veo: grafoanálisis, grafoterapia... me joroba especialmente el término "grafopsicología"
Que por el tamaño de la letra, los espacios, los renglones, la t invertida, el trazo, el puntito en la i, y otras cuestiones igualmente objetivas, se pueda llegar a concluir un perfil psicológico y los traumas infantiles y hasta pronósticos de peligrosidad me parece una barbaridad. Similar a las figuritas de los tests proyectivos, las manchas, el paraguas y el árbol. Pa eso tanto estudiar.
Siento la descarga y la mala leche, pero es inevitable.
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