El Cazafantasmas
C'est moi.Tras unos meses de descanso bitaQUOrero, ahí vuelvo, a Quo.es, a desfacer molinos de viento... espero que con la ayuda del personal que aportará sus temas. Como dice la presentación de la bitácora:
Cada semana, sin disfraz ni artilugios de cazafantasma, pero con la misma pinta de friki, el escéptico Javier Armentia desvela las claves de un misterio... –perdón, ¿debimos ponerlo con mayúscula inicial?– Misterio Sin Resolver. Los verdaderos expedientes X, anotados y despiezados en la Red, mostrando que más allá de la ciencia suele estar la inconsciencia. Vamos, la trastienda del misterio (o no).Y hemos abierto con un tema centenario (cumplió siglo hace unas semanas): el Incidente de Tunguska:
Hoy, TUNGUSKA: el fin del mundo que no fue
La historia
30 de junio de 1908. Está amaneciendo y de repente una explosión destroza una superficie de 2.000 kilómetros cuadrados de bosques de coníferas en el río Podkamenaya Tunguska, en la Siberia central rusa. Afortunadamente era una zona deshabitada, aunque en los testimonios de habitantes a decenas de km de la zona, recogidos casi veinte años, se observó una bola de fuego que explotó, generando una ola de calor que incendió los árboles, además de una onda expansiva que derribó árboles en un diámetro de 50 km. Las ondas sísmicas que generó el suceso de Tunguska equivalen a un terremoto de 5 grados de la escala Richter. Y la nube que se levantó, de gas y de polvo, iluminó las noches durante semanas (se cuenta que varias horas tras la puesta de Sol, en Londres se podía leer el periódico sin luz artificial).