¿Telescopio Español? (Ollera De Larga Vista)
Seguro que lo han leído o visto u oido: según un sesudo (siempre son sesudos) investigador inglés llamado Nick Pelling, el inventor del telescopio fue un fabricante de lentes que vivía en Girona, un tal Juan Roget. Por poner un enlace, en BBC Ciencia lo contaban de pe a pa. Cuando uno oye algo así, rápidamente se agarra los machos y aguanta la que va a caer. Pero resulta que a todo el mundo le parece estupenda la noticia, como esas de "ya era hora de que alguien lo reinvindicara" incluso, o el típico comentario de "ha tenido que ser un historiador extranjero el que nos enseñe... etcétera". En fin, pueden ponerle mil matices, entre ellos el de "seguro que es una patochada".Pues no, no necesariamente patochada. El origen del anteojo astronómico estaba ya muy disputado y había un par de patentes en Flandes un año antes de que Galileo construyera sus primeros telescopios. Pero los historiadores sabían más. Por ejemplo, sabían ya hace un siglo la historia de Roget... Vamos, que entre los comentarios, el que ningún medio de comunicación buscó fue el del experto en historia de la ciencia, para que contara la verdad del asunto y si había descubrimiento o no tanto.
Buen amigo, y más aún buen historiador de la ciencia, Mariano Esteban nos ha hecho llegar información bien clara al respecto. Aquí le paso los mandos, no sin antes agradecerle mucho el que se haya preocupado en escribirlo.
La autoría española de la invención del telescopio.
Ante la noticia aparecida estos días en distintos medios de comunicación sobre la sorprendente hipótesis -publicada en History Today y firmada por Nick Pelling, informático, consultor e historiador en ciernes- consistente en que el inventor del telescopio fue un español, deben hacerse algunas puntualizaciones. Esa sorprendente hipótesis fue publicada ya hace más de 100 años, concretamente en 1891, por el matemático, historiador y Director de la Imprenta Nacional D. Felipe Picatoste en Apuntes para una Biblioteca Científica Española, obra que mereció el Primer Premio establecido por la Biblioteca Nacional. Esta obra es conocida y utilizada habitualmente por todos los historiadores de la ciencia, habiéndose reeditado recientemente. Picatoste parte también de la obra del italiano Jerónimo Sirturio, amigo de Galileo, Telescopium sive Ars perficiendi novum illud Galilaei visorium instrumentum ad Sydera, Frankfurt 1618, que relata su encuentro con un constructor de telescopios en Barcelona. En 1959 el historiador catalán José María Simón Guilleuma presentó en el XI Congreso Internacional de Historia de las Ciencias celebrado en Barcelona una comunicación basada en el trabajo de Picatoste con el título Juan Roget, óptico español inventor del telescopio, que se publicó en las pp. 708-712 de las Actas correspondientes, publicadas en Barcelona en 1960. En 1976 el prestigioso catedrático de la Universidad de Barcelona Joan Vernet en su Historia de la Ciencia Española, p. 117, señala a la familia Roget como los constructores de telescopios más antiguos conocidos y confirma los datos documentales obtenidos por Guilleuma y que cita Pelling: el testamento de Pedro de Cardona, de 1593, y la venta en pública subasta de una ollera de larga vista al morir el mercader Jaime Galvany en 1608. Desde la referencia del Profesor Vernet la cita a Roget es habitual entre los historiadores españoles de la ciencia, mereciendo destacar el muy riguroso estudio hecho por el catedrático de Historia de la Ciencia de la Universidad de Valencia Víctor Navarro en Diccionario Histórico de la Ciencia Moderna en España, Barcelona 1983, Vol. 2, pp. 257-259, en la entrada Roget (Familia), en donde amplía las referencias de Vernet y Guilleuma y establece como probado que esta familia construyó telescopios en torno a 1590 en Gerona y Barcelona. Otras referencias documentales y bibliográficas de finales del siglo XVI y comienzos del XVII llevan a la convicción de que en distintas ciudades (Sevilla, Madrid, Barcelona y Lisboa) trabajaban constructores de telescopios que los vendían como objetos curiosos a nobles y burgueses ricos.
En conclusión, el artículo de Nick Pelling en History Today no proporciona ni aporta nada nuevo ni relevante sobre la construcción de telescopios que no se conozca desde hace décadas por los historiadores españoles y que no haya sido publicado con reiteración.
Mariano Esteban Piñeiro.
Director del Grupo de la de la historia y de la técnica del Instituto de Historia Simancas de la Universidad de Valladolid