Los Nobel 2008: La Proteína Fluorescente (Química)
Tres premiados hoy para el Nobel de Química, a terceras partes: Osamu Shimomura, Martin Chalfie y Roger Y. Tsien, por el descubrimiento y desarrollo de la proteína fluorescente verde (GFP).
La historia va de bioluminiscencia, de fluorescencia en concreto. (Recomiendo leer, por ejemplo, la entrada sobre el tema en Tall&Cute de hace unos meses). Se descubrió que la medusa fluorescente Aequorea victoria disponía de un mecanismo único para producir luminiscencia: una proteína que recibe la luz ultravioleta y le reemite en la gama del verde. Esta proteína, la GFP del premio de hoy, se convirtió gracias a los ganadores en uno de los marcadores más versátiles para todo tipo de biotecnología. Al tener esa propiedad fluorescente, se puede incorporar a las proteínas que tomen parte en cualquier proceso biológico y, así, seguir por dónde anda, cómo prolifera (o no) y todas esas cosas que resultan fundamentales en la bioquímica moderna.Como en el cuento del huevo, los tres premiados pusieron su parte en este proceso: Shimomura fue el primero en aislar la proteína de la medusa californiana; Chalfie coloreó seis células individuales de un gusanito Caenorhabditis elegans con GFP, mostrando el valor de biomarcador de la proteína; y Tsien consiguió ir adaptando la proteína para que no solo resultara verde, sino que emitiera en diferentes rangos, lo que permite actualmente biomarcadores fluorescentes simultáneos para diferentes procesos.
Precioso, ¿no?