¿Cuándo Prescriben Esos Crímenes?
Según la fiscalía, con la ley de amnistía del 77. Una ley de punto final (casi final para muchas cosas) que se pretende como freno total a cualquier iniciativa como la que hoy Garzón ha decidido acometer finalmente. Como bien saben, por aquí no profesamos especiales simpatías hacia Garzón ni, ya puestos hacia los fiscales ni demás miembros de cúpulas judiciales. Ni falta que hace. Tampoco les tenemos gato especialmente (salvo a esos jueces y juezas que siguen dictando homofóbicas resoluciones -entre otras-, o más bien al poder que no evita este tipo de comportamientos y los ampara...)Pero, ya puestos, y teniendo en cuenta que en estos tiempos en que los centros de decisión de lo económico (el futuro) no están por aquí, que las cosas vienen dadas casi inexorablemente -sólo cada cuatro años se nos deja entrever la posibilidad de un cambio en las elecciones, pero ya sabemos lo que pasa luego- y que además lo poco que diferencia a las diferentes opciones está en las políticas de lo social, quizá es un buen momento, mientras todo cae alrededor, de aprovechar para ir abriendo las tumbas, identificando a aquellos a los que se condenó a no poder se siquiera venerados como cadáveres, y poniendo en claro que lo que pasó por aquí no fue un huracán, sino que tenían nombre y apellidos.
Es mucho pedir que vuelva la memoria. Más imposible incluso pedir que la historia lo sea. Quizá remover la tierra sea conveniente. Entre otras cosas porque hasta ahora, sólo escuchábamos la existencia de mártires que consagra a saco el Vaticano. Gentes que murieron sin duda injustamente en esa guerra civil. Había más, y mejor que ponerles un altarcito o un recuerdo en la parroquia (esa parroquia que hasta hace nada tenía la larga lista de prohombres responsables de los asesinatos y desapariciones, y no es casual tal cercanía se mire por donde se mire) restituirles en el recuerdo y la historia de un país que cerró en falso, esa prescripción que quizá fue necesaria para salir andando de una dictadura, pero que tenía importantes efectos secundarios.

Enlace: Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica.