Malos Tiempos
Publicado en Diario de NoticiasMILENIO
Jueves 30 de ocubre de 2006
Me llega una carta triste y enfadada de los responsables del planetario que hay en Santander, una ciudad en la que hay una escuela naútica y un pequeño planetario por el que este último año han pasado más de 10.000 personas, donde muchos escolares cántabros se han encontrado por primera vez con el cielo. Su apertura era fruto de un convenio entre la universidad y el ayuntamiento de la ciudad que, cosas de la crisis, no va a repetirse. Malas noticias para un año, el que viene, que será celebrado en todo el mundo como “Año Internacional de la Astronomía”. No es una situación nueva: en Pamplona tenemos importantes recortes, como está sucediendo en casi todos los demás centros del país. Uno lo asume porque hay que asumir estas cosas: aunque lleves quince años apretándote el cinturón y sepas que no hay más agujeros, sigues apostando por contar la ciencia a la gente.
Me consoló ver el martes a más de trescientas personas, investigadores y responsables de muchas instituciones, empresas y universidades asistiendo a la conferencia de un premio Nobel. Quizá la pregunta está en por qué esas cosas no son apenas noticia, cuando la ciencia hace tanto por cambiar el mundo en que vivimos. A bien, quiero decir, aunque en cuanto se hable de crisis el dinero para promocionar que los jóvenes apuesten por la ciencia, que la sociedad invierta en tecnología e innovación, desaparezca inmediatamente.
Es curioso: el año que viene celebraremos que Galileo miró al cielo por un telescopio hace cuatro siglos, inaugurando la ciencia moderna y la astrofísica. Celebraremos también que Darwin, que viajó a Sudamérica para aprender de la naturaleza, escribió hace siglo y medio el libro de dio origen a la biología científica. Ciencia y revolución del pensamiento que ahora corren peligro de sucumbir a un planteamiento de austeridad que olvida lo necesarios que siguen siendo.