Adjetivos Para Cada Día
Como está de moda el microblogging, las redes sociales y demás tonterías (vamos, que todo el mundo anda con el twitter, el facebook, el ning, el tuenti -¿dejan entrar ahí a talluditos? Mi sobrino no se animó el otro día a mandarme una invitación ni a confesarme cuál es su blog... la brecha generacional se hace patentee en la familia- y demás) decidí poner al día una cuenta que había abierto en Feisbúk y en la que sólo había dejado un comentario: "Javier Armentia odia facebook". En unos días he decidido tener a ratos una ventanilla abierta, ir incorporando conocidos (siempre son llamados "amigos" en esta versión tontiplosti del mundo real, todos amigos, como en los teletubbies) y dejando algunas anotaciones. Sigue poniéndome enfermo qué mal sitio es para dejar comentarios que no sean brevísimos (ya, ya sé que por eso se habla de sitios de microblogging, lo que pasa es que eso suele esconcer un poco microbrains). Luego me paso el día viendo que no se quién es amigo ahora de no se quién, y simplemente porque a uno de ellos lo tengo en la lista. En cualquier caso hay cosas que parecen interesantes, así que tampoco despotricaré de algo que, en el fondo, es tan tonto como uno quiera hacérselo.
O tempora o mores. Ahí mi perfil.
Para animarme a seguir dentro, al menos el prudencial tiempo de moratoria antes de dejarlo como tantos otros estupendos inventos de la red (inventos que resuelven fenomenalmente necesidades que no sabía ni que existían, desde luego que nunca había tenido antes ni espero tener en el futuro), me he apuntado a varias causas, he comentado en algún muro, alguna cosilla por ahí y hasta me he hecho de algún grupo.... Ah, y he conseguido -creo que lo he conseguido, aunque es difícil- evitar dar el coñazo a toda la lista de conocidos mandándoles invitiaciones. Y, desde luego, he evitado -no siempre es fácil- que el programa se hiciera con el control de mi lista de direcciones de correo para bombardearles con propaganda no deseada. (¿Reciben ustedes también tanta morralla de ese tipo en su correo electrónico? Le llaman marketing viral pero es simplemente un abuso, consentido por demasiada gente que, como siempre, no se da cuenta de las consecuencias de decir que sí, que te coja las direcciones y mande saludos de mierda...)
Bueno, y llevo unos días proponiendo (fue cosa de Titus Groan, que el tema salió charlando con él) el uso reivindicativo de un adejtivo cada día. Usamos muchos, a lo largo del día. La cosa es usar uno en concreto, bien hablando, bien en algún texto, bien soltarlo por la radio o la tele. (En vez de "bien" iba a colocar "ora", que se usa poco, pero igual queda un poco excesivamente cursi).
La cosa comenzó hace una semana, el 22 de diciembre, cuando en una conversación lancé tres veces tres el adejtivo exótico.
El martes 23 de diciembre, el adjetivo fue "caro-a".
Hoy 23 de diciembre he colocado como adjetivo sobre el que hablar caro o cara. La vida es cara... y esas cosas. Muy en plan crisis que vale para todo. Pero también son caras las cosas que quieres, por queridas. También son caras las empresas que nos superan, no sólo aquello que tiene un precio elevado o excesivo. Leo en el diccionario de la RAE que "cara mitad" es una forma admitida para referirse al marido o la mujer, al o a la consorte. Cosas.
La culpa la tiene una noticia que he leído en el ABC donde se habla del uso de las palabras en la economía. Y menciona que el MIT aboga por que el adjetivo "cara" se desvincule de la innovación. La innovación no es cara, vienen a decir. Y mejor que no se diga, que luego alguien se hace una imagen errónea.
Para nochebuena no podría ser de otra manera: "familiar". Como hizo notar uno de los lectores, familia, fámulo (esclavo) comparten etimología. Y no es casual...
el DRAE enmendará en su próxima edición alguna de las acepciones de este adjetivo. Pero conviene recordar que con este adjetivo podemos calificar tanto algo que sea relativo o perteneciente a la familia como algo que sea llano o sin ceremonia, o incluso algo ... Leer másque conozcamos previamente, aunque no sea ni consanguíneo ni tales carneros. Para colmo, si de envases hablamos, el adjetivo se refiere a un tamaño. Me quedo en cualquier caso con esta acepción: "se dice de cada uno de los rasgos normales o patológicos que se repiten dentro de una familia".El 25 de diciembre, cumpleaños de Newton, decidimos seguir con el mismo. ¿No querían atracón de familia y eso?
Si juntamos "nochebuena" con "patología" y "familiar", lo mismo captamos el espíritu navideño más profundamente...
Jueves 26 de diciembre: "supersticioso-a".
Por ejemplo, leo una encuesta sobre la sociedad española en Público: "Los jóvenes ven más fantasmas"
Un 30% de ellos cree en espíritus, el doble que la media. Sólo entre los mayores de 30, la creencia en Dios alcanza el 50%.
El viernes 27 de diciembre, el adjetivo fue "seguro-a".
Leo en El País: "Las ventas de condones caen por el relajamiento del sexo seguro
La demanda de preservativos desciende un 2% - Repuntan la sífilis, el VIH y los embarazos indeseados - El sida, visto como un mal crónico, ya no asusta tanto"
Ya ven que en navidades también se proyectan películas de terror.
Ah, y mención especial a que esta palabra, además de adjetivo y de su uso sustantivo (algo muy habitual) tiene también un uso adverbial.
De paso, un enlace: http://www.ososcontraelsida.com/
Para el 28 de diciembre, un adjetivo obvio: "inocente".
¿Cuántas bromas le van a gastar hoy? Es lo mismo. Pero tengan en cuenta que una de las acepciones de este adjetivo permite calificar al niño "que no ha llegado a la edad de la discrección" que, nos informa el DRAE, es "aquella en que la razón alumbra a los adultos".
Y sólo podríamos considerar inocente a la Iglesia en ese sentido, en el de que no está alumbrada por la luz de la razón (que tiene la divina, claro), que hoy convoca una nada inocente sesión de reparto de hostias en Colón, invadiendo Madrid bajo el lema de "La familia, gracia de Dios", pero que realmente va a refrendar la enfermiza cruzada "contra el orden natural".
El adejtivo de hoy, 29 de diciembre, es "cruel":
Rouco: "Estremece el número de los que son sacrificados por la sobrecogedora crueldad"
¿El aborto es cruel? ¿es cruel la mujer que tiene que someterse a esa intervención? ¿Es cruel el arzobispo que tan poca caridad demuestra hacia esas mujeres, hacia el sistema sanitario?
Crueles las imágenes de Gaza, que cierran un año sin duda cruel.
En fin, hasta ahí hemos llegado. He pensado si sería adecuado rebotar aquí la tontería del adjetivo del día, pero como posiblemente esto me dure un par de semanas (a lo sumo, o hasta que me agobie de curro que será dentro de unas horas) no merece la pena. La dejo como otro intento de hacer el tonto con las redes sociales. ¿Exótico? Ni es caro, ni los lectores dejarán de percibir el tufillo familiar de la pecera, es parte de esas conductas supersticiosas en las que caemos una y otra vez, quizá para sentirse seguros, o para hacer el mundo un poco menos cruel. O más.